|
NOTICEU |
|
28 de octubre de 2010 |
|
IGLESIA EN URUGUAY
VIDA DIOCESANA
DIÓCESIS DE MERCEDES
DIÓCESIS DE FLORIDA
FORMACIÓN Y ESPIRITUALIDAD
DE LA SANTA SEDE
El 28 de noviembre asumirá el P. Jaime Fuentes la Diócesis de Minas
El P. Jaime Fuentes, designado el pasado 16 de octubre por el Papa Benedicto XVI Obispo de Minas, será ordenado Obispo y tomará posesión de la referida jurisdicción eclesiástica el próximo 28 de noviembre, 1er. Domingo de Adviento, en la Catedral de Minas.
La ordenación episcopal tendrá lugar en una Eucaristía concelebrada por todos los Obispos, a las 18 hs.
El Obispo consagrante principal será el Administrador Apostólico de la Diócesis de Minas, Mons. Rodolfo Wirz y oficiarán de co-consagrantes el Obispo emérito de Melo, Mons. Roberto Cáceres y el Obispo de la Diócesis de Tacuarembó, Mons. Pablo Galimberti.
El Obispo electo de Minas es oriundo de Montevideo y se graduó como periodista en la Universidad de Navarra (España). Desde el año 2008 reside en Paysandú y realiza actividades pastorales también en Salto
En los últimos años se ha desempeñado como Capellán y profesor de Teología de la Universidad de Montevideo y docente de Mariología y de Orden Sagrado en la Facultad de Teología del Uruguay “Mons. Mariano Soler”. Actualmente integra la Comisión de Doctrina de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU).
La Diócesis de Minas fue erigida por mandato del Papa Juan XXIII el 25 de junio de 1960. Comprende el Departamento de Lavalleja, las ciudades de Aiguá (del Departamento de Maldonado) y de Lascano (del Departamento de Rocha) y alberga a unos 75.000 habitantes.
Su primer Obispo fue Mons. José María Cavallero (1960-1963); y los siguientes Pastores fueron: Mons. Edmundo Quaglia (1964-1976); Mons. Carlos Mullin (1976-1985); Mons. Víctor Gil Lechoza (1985-2001) y Mons. Francisco Barbosa (2004 - 2009). Desde el 1 de julio de 2009 la Diócesis está a cargo de Mons. Rodolfo Wirz (Obispo de Maldonado), como su Administrador Apostólico.
Con este nombramiento, el episcopado uruguayo pasará a estar conformado por 10 obispos residenciales, 2 obispos auxiliares (Montevideo y Canelones) y 5 obispos eméritos (Florida, Canelones y primer emérito de Melo), dos de los cuales no residen en el país (Minas y segundo emérito de Melo).
Comunicado de la Conferencia Episcopal
1. Los Obispos del Uruguay seguimos con honda preocupación la situación que se ha creado con motivo de la reglamentación, por vía de Decreto del 30 de setiembre pasado, de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, cuya instrumentación contempla algunas prácticas que facilitan el aborto.
Carta del Arzobispo de Montevideo a la Familia Arquidiocesana
Florida se prepara para celebrar la fiesta de la Patrona de la Patria
La Ciudad de Florida se une para preparar la Fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres.Desde hace cinco años los Floridenses se unen para preparar la Fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres, acompañando todos los días la visita que realiza su Imagen las diferentes Parroquias, Capillas y Centros religiosos de la Ciudad.
Desde el pasado 13 de octubre la Imagen de la Virgen salió del Santuario rumbo a la Capilla de la Calera. Una multitud la acompañó hasta el lugar donde la Comunidad de La Calera la esperaba para darle la Bienvenida y homenajearla con trovas, poesías y un relato que resumía toda su historia desde sus comienzos hasta ser proclamada Patrona del Uruguay.
Cada día una Comunidad la recibe y la honra como la Madre de Dios y Madre nuestra. Tras estar unos días en la Diócesis de Tacuarembó, en ocasión de celebrarse el cincuentenario de su creación, la imagen de la Virgen llegó el martes pasado a Florida para reanudar su recorrida por las comunidades. El 5 de noviembre la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres volverá al Santuario dando así inicio a la Novena.
Información proporcionada por el Pbro. César Buitrago
Homenajearán a Mons. Roberto Cáceres
Exalumnos y exalumnas del Colegio María Auxiliadora de Melo preparan un homenaje a Mons. Roberto Cáceres, primer obispo emérito de Melo, con motivo de la publicación de un libro que evoca algunos pasajes de su vida de pastor de esta diócesis. La ceremonia tendrá lugar el viernes 29, a las 19 hs, en el Colegio María auxiliadora de Melo.
Mons. Roberto Reinaldo Cáceres González asumió la diócesis de Melo el 2 de enero de 1962 y concluyó su servicio como obispo diocesano el 23 de abril de 1996. Esos 34 años son el período más largo que haya vivido ninguno de los hasta ahora nueve obispos de esta diócesis. (Ver: Los Obispos de Melo). A esos años de pastoreo hay que agregarle uno más en el que estuvo como Administrador apóstolico, desde el 4 de diciembre de 1998 en que su sucesor, Mons. Nicolás Cotugno SDB, fue nombrado arzobispo de Montevieo, al 21 de diciembre de 1999, cuando es designado obispo de Melo Mons. Luis del Castillo SJ, actual segundo obispo emérito de Melo.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Mensaje a la Sección Catequesis del CELAM Conferencias Episcopales y Comisiones Nacionales de Catequesis de Sudamérica
“Debemos volver la mirada al Jesús histórico, quien caminaba junto a sus discípulos, enseñándoles, predicando el Reino de Dios, mostrándolo en una pedagogía encarnada en la realidad de su pueblo”
Del 17 al 22 de octubre se celebró en Bogotá el "Encuentro Suramericano de Comisiones Episcopales de Catequesis" organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). El tema del encuentro fue "el proceso de Iniciación Cristiana en la formación de los discípulos misioneros para el envío a la misión ad gentes". Por Uruguay participaron Mons. Orlando Romero, Obispo Responsable para la Catequesis y el P. Andrés Boone sdb, miembro del Equipo del Oficio Nacional. Compartimos el documento final del encuentro:
Dos días de fiesta para celebrar el cincuentenario de la Diócesis de Tacuarembó
Mons. Julio Bonino: “Para que la alegría se agrande, para que la tristeza se achique”
Con una invitada muy especial, la imagen auténtica de la Patrona de la Patria, la Virgen de los Treinta y Tres, la Diócesis de Tacuarembó celebró los 50 años de su creación por el beato Juan XXIII.
El domingo 24, en el escenario mayor de la Patria Gaucha, en la Laguna de las Lavanderas, fue el cierre de los festejos realizados durante todo el año con una Eucaristía concelebrada por la mayoría de los Obispos uruguayos y el obispo de Bagé (RS, Brasil) Dom Gilio Felicio.. La Misa estuvo centrada en Jesús Buen Pastor, en cuya fiesta (cuarto domingo de pascua) se celebra habitualmente el Día de la Diócesis. En su homilía, el Obispo Diocesano, Mons. Julio Bonino, tras agradecer a los Obispos su presencia y al Presbiterio, religiosos, diáconos y laicos “que son los huesos que sostienen el caminar como un solo cuerpo” “ les exhortó a presentarle al “Buen Pastor todos nuestros trabajos, fatigas, lágrimas y alegrías para que Él nos de la fuerza de renovarnos, de convertirnos en discípulos misioneros capaces de anunciar el Evangelio en este formidable cambio de época en la familia humana.
La Patrona de la Patria engalanó la fiesta El pasado 15 de octubre llegó a Paso de los Toros la imagen auténtica de la Virgen de los Treinta y Tres y recorrió todas las parroquias de Rivera, pasando también por Minas de Corrales, Vichadero, Tranqueras y Ansina. El sábado 23 arribó a Tacuarembó para engalanar la fiesta diocesana. Una procesión encabezada por jóvenes a caballo recorrió las 4 Parroquias de la ciudad.
El acto oficial de recibimiento se realizó en la Plaza 19 de Abril frente al monumento del prócer José Gervasio Artigas.
La banda municipal fue la encargada de interpretar el himno nacional uruguayo, y luego un descendiente directo de uno de los Treinta y Tres Orientales efectuó una reseña histórica de Juan Ortiz .
Un niño del Colegio Jesús Sacramentado, declamó una poesía para la Virgen tras lo cual el Pbro. Edgar Arambillete, en nombre de la Diócesis, agradeció a todos los presentes.
La imagen fue luego trasladada al Colegio Jesús Sacramentado donde los jóvenes y adolescentes organizaron una jornada de encuentro y en la noche hicieron vigilia junto a muchos fieles que se acercaron a rezar en el templo eucarístico diocesano donde permaneció la imagen hasta el otro día.
El domingo fue el cierre de los festejos y antes de comenzar la misa , se realizó el gesto de hacer memoria, presentándose en grandes canastos toda la historia de la Diócesis: la bula de los Obispos, las parroquias, las zonas pastorales, los planes y proyectos pastorales, casas diocesanas, casa de retiro, carismas religiosos, agendas diocesanas ,el Boletín Manantial, el centro de la memoria y sus libros publicados, Comunidades de base, colegios y las distintas Pastorales. Una vez terminado este gesto dio inicio la celebración eucarística, presidida por Mons. Bonino, acompañado por sus hermanos Obispos, los sacerdotes diocesanos y diáconos.
La Virgen de los Treinta y Tres hizo su entrada durante la celebración siendo ovacionada con aplausos.
Terminada la Misa, se compartió el almuerzo luego del cual se disfrutó de un fogón artístico con la actuaciones de la Banda “Integración” del Colegio Jesús Sacramentado y de Gerardo Pedrozo y su banda, quien hizo bailar a todos los presentes.
Más tarde se realizó la procesión de regreso desde la Laguna hasta la Catedral, donde al llegar, la Diócesis fue consagrada a la Virgen de los Treinta y Tres. Posteriormente, el obispo Diocesano obsequió una imagen de la Patrona de la Patria a todas las Parroquias, centros educativos e instituciones católicas.
“Para que la alegría se agrande, para que la tristeza se achique”
Cuando queremos festejar acontecimientos significativos de nuestra vida, cuando organizamos una fiesta, es imprescindible hacer la lista de los invitados que queremos estén presentes para compartir nuestra alegría. Porque es una verdad que si deseamos que nuestra alegría se agrande lo que tenemos que hacer es compartirla, así como también si queremos que lo que nos entristece se achique, lo que debemos hacer es compartir con quienes tenemos confianza que nos comprenderán.
La presencia de todos Uds., invitados, a esta celebración hace posible que esta sea una gran fiesta de alegría y agradezco de corazón la esforzada presencia de todos y cada uno de ustedes.
• La representación de las Parroquias que integran la Zona Pastoral Sur, Parroquias de Santa Isabel, San José, y Nuestra Señora del Carmen. • Los hermanos y hermanas de la Zona Pastoral Tacuarembó, Parroquias de San Fructuoso, Santa Cruz, San José y Nuestra Señora de Lourdes. • Los hermanos y hermanas de la Zona Pastoral Rural Norte, Parroquias de María Auxiliadora, San Juan Bosco, Sagrado Corazón de Tranqueras, Santísimo Sacramento y Santa Teresita, Nuestra Señora de Itatí.
• Los que integran la Zona Pastoral Rivera, Parroquias de La Inmaculada, Santo Domingo, Sagrado Corazón y San Pedro • Los colegios presentes: Santa Rita, Santa Teresa, Juan Pablo II, Jesús Sacramentado, San Javier, Maria Auxiliadora. • Todos los movimientos y nuevas comunidades • Los que forman parte de las Comunidades de Base • Los que trabajan y atienden en el Obispado, en las Casas Diocesanas, en las Casas de Retiros Espirituales • Los que están que y representan la Sociedad Civil, muy especialmente nombro a la Intendencia Municipal de Tacuarembó que tanto ha colaborado en todos los detalles de este encuentro.
• Y finalmente con inmensa alegría y gratitud saludo en nombre de todos los diocesanos a mis hermanos Obispos de la Provincia Eclesiástica. A Nicolás Arzobispo de Montevideo y a su auxiliar Milton. Al Presidente de la Conferencia Episcopal de nuestro País, Carlos, que también celebró con toda la Diócesis de Mercedes el jubileo. Al Vicepresidente Rodolfo, Obispo de Maldonado y responsable de la Diócesis de Minas que también celebró los 50 años de creación. A nuestro Secretario de la Conferencia Heriberto. Obispo de Melo. A Pablo Obispo de Salto. A Martín Obispo de Florida y a Raúl Obispo Emérito de esa Diócesis. A Hermes Auxiliar de Canelones y Orlando Emérito de esa Diócesis. Y deseo hacer presentes a quienes no pudiendo venir enviaron su saludo: Arturo Obispo de San José de Mayo, a Alberto Obispo de Canelones y Jaime Fuentes, Obispo Electo de Minas.
• Muy especialmente le doy la bienvenida a mi hermano Dom Gilio, Obispo de Bagé, diócesis hermana brasileña que con su presencia recuerda todos los saludos de obispos de otras Diócesis de Frontera.
Hace 50 años el beato Juan XXIII, Vicario del único Pastor de la Iglesia, creaba esta nuestra Diócesis que abarca el Pueblo de Dios que peregrina en los departamentos de Tacuarembó y Rivera. La imagen que utilizó para la creación de nuestra Iglesia Particular, fue la del agricultor que corta una rama de un árbol y la planta para obtener nuevos frutos abundantes: “lo que el agricultor asiduo y próvido hace cuando corta una rama del árbol para plantarlo fértil, con fuerza fecunda, en otra parte del campo y recoger un día nuevos y alegres frutos, lo mismo hacemos nosotros –a quienes por divino consejo ha sido dado regir y administrar la Iglesia - cuando constituimos de una, otra Iglesia. Tenemos pues la firme esperanza de que, si una parte de una Iglesia se entrega a los cuidados de un obispo propio, la fe y religión reciba gran incremento” (Así comienza la Bula de Creación de nuestra Diócesis.)
Inspirados en estas palabras es que elegimos el lema que ha presidido las celebraciones de este año Jubilar: “PLANTADOS EN NUESTRA TIERRA PARA DAR FRUTOS ABUNDANTES DE VIDA PLENA”
Estos dos canastos, que hemos llenado como preparación de la misa, simbolizan esos frutos que la gracia de Dios ha regado y hecho nacer entre nosotros.
Porque como les decía en la Carta Invitación para este día “Todo este año hemos ido repitiendo que se trata de ponernos juntos ante Jesús Buen Pastor y HACER MEMORIA - PEDIR PERDON - Y DAR GRACIAS.”
Como cristianos tenemos una manera de concebir el tiempo: tanto lo que sucedió como lo que acontecerá, se integran en la conciencia del hombre que es capaz de trascender lo efímero del momento.
Es muy sugestiva la propuesta de San Agustín, que invitaba a ver el tiempo a través de la categoría de la memoria, diciendo que la memoria es el presente de las cosas pasadas; la visión que es el presente de las cosas presentes, y la espera que es el presente de las cosas futuras. Estas tres: memoria, visión y espera, decía, sólo se ven dentro del alma.
Presente de las cosas pasadas, presente de las cosas presentes, presente de las cosas futuras es lo que queremos vivir en esta celebración que, como hemos escuchado en las lecturas y oración colecta, pone como centro de nuestra celebración a Jesús Buen Pastor a quien nos dirigimos, a quien le presentamos los frutos que reconocemos ha producido la tierra fértil de nuestra querida Diócesis que hoy ha sido convocada para, recordando los 50 años transcurridos, proyectarnos con la confianza puesta en Él hacia el futuro.
Evoco algo que considero un paso de madurez en nuestra conciencia de pertenecer a esta nuestra Diócesis. En el año 1998 realicé una consulta en la que pedía consejo para establecer lo que comenzamos a llamar “Día de la Diócesis”. Un día en que nos reuniéramos como porción del Pueblo de Dios peregrino a celebrar y crecer en nuestra conciencia diocesana desde cada rincón de nuestro territorio.
Fue unánime en todo el Presbiterio: “lo que tendremos como máxima fiesta será la celebración de la Pascua en cada comunidad parroquial, y todos juntos como Diócesis, el cuarto domingo de Pascua, domingo del Buen Pastor para congregarnos y hacer fiesta”. Y así lo hicimos. Todos los años con diferentes formas de convocatoria, rotando por la geografía de nuestra Iglesia Particular fuimos acompasando el caminar según los Planes Pastorales que habíamos acordado.
Intentar poner en el centro de nuestra peregrinación el Misterio Pascual de nuestro Señor, celebrando su caminar con nosotros como Único y Buen Pastor es un precioso signo de autenticidad en la fe que profesamos.
Hace unos años les decía en la Carta Introductoria a nuestro Plan Pastoral “También a los cristianos nos toca vivir los dolores de parto de una nueva época en la historia de la humanidad no podemos dejar de reconocer la dificultad de mantener la esperanza en medio de tantas crisis generadoras de angustias e incertidumbres…Seguros de que Dios escucha el clamor de su pueblo y que no quiere estar lejos de él, hemos intentando preguntarle ¿qué quieres que hagamos aquí y ahora como Iglesia diocesana? Cuanto tengo para agradecer al Señor la obediencia de discípulos para disponernos una y otra vez a llevar adelante un discernimiento comunitario, superando las fatigas de acompasarnos para realizar juntos las etapas del ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar teniendo en las paredes de todas las iglesias y capillas carteles indicativos del rumbo común que teníamos que transitar”.
En el canasto de nuestros humildes frutos están los Planes Pastorales y las agendas que subordinaron cada año, el bien particular de cada comunidad en su diversidad al bien común de toda la comunidad diocesana. Como no valorar el estricto cumplimiento de cada instancia allí registrada.
En nombre de Jesús Buen Pastor el más profundo agradecimiento a Uds. Presbiterio diocesano; a Uds. diáconos; religiosos y religiosas; a Uds. los laicos, que son los huesos que sostienen el caminar como un solo cuerpo participando en los Consejos Pastorales Parroquiales, Zonales, y Diocesanos. Como olvidar a quienes representando las Zonas Pastorales han integrado e integran hoy la Vicaría Pastoral, también aquellos que desde las dos Casas Diocesanas apoyan, con su diario trabajo, la continuidad de los procesos. A quienes sostienen las casas de retiro, las escuelas, los hogares de niños, ancianos y discapacitados, a quienes han perseverado en articular y animar el camino de las comunidades de base, a quienes llevan adelante los carismas de los movimientos y nuevas comunidades, A los catequistas, muy especialmente al excelente Oficio Diocesano de Catequesis, a los equipos de liturgia y de bautismo, a los ministros a los que hacen presente la caridad de Cristo, a los jóvenes adolescentes y niños, a los que a lo largo de estos años han intentado servir a las familias les digo: presentémosle al Buen Pastor todos nuestros trabajos, fatigas, lágrimas y alegrías para que Él nos de la fuerza de renovarnos, de convertirnos en discípulos misioneros capaces de anunciar el Evangelio en este formidable cambio de época en la familia humana.
Hagamos presente todos los esfuerzos que hemos hecho por caminar en comunión con las Diócesis del Uruguay y con las orientaciones de los Papas que se han ido sucediendo en estos 50 años.
Presentemos al Buen Pastor la siembra de semillas de Evangelio que realizaron todos los que nos precedieron algunos de cuyos nombres hemos puesto en el canasto de los frutos; todos los laicos, religiosos y religiosas, diáconos y sacerdotes que nos dejaron la herencia que hoy se confía a nuestras manos.
Presentémosle la memoria del fundador de nuestra Diócesis, Mons. Carlos Parteli cuyos 100 años de su nacimiento hemos celebrado en este año, de Mons. Miguel Balaguer y de Mons. Daniel Gil. Por todo ello damos gracias a nuestro Padre Dios y le decimos juntos, LO SABEMOS HACE 50 AÑOS FUIMOS PLANTADOS EN NUESTRA TIERRA PARA DAR FRUTOS ABUNDANTES DE VIDA PLENA.
Pero al mirar y mirarnos en esta historia, cómo no reconocer nuestras deficiencias, tibiezas y pecados. Todas las heridas que infligimos al Cuerpo de Cristo con nuestras palabras, pensamientos y maneras de actuar. No podemos dar las gracias si a la vez no pedimos perdón por nuestras infidelidades. Es una gracia inmensa descubrir y arrepentirnos de todo lo que debilita el testimonio, el anuncio del Evangelio y por eso poniéndome en el primer lugar le decimos a Jesús Buen Pastor: perdón. Perdón por nuestra deficiente manera de anunciarte, por la frialdad en muchas celebraciones de tu presencia en medio nuestro, por las debilidades de nuestra opción preferencial por los pobres, por nuestras falta de caridad. Perdón, Señor, perdón
Y en este momento los invito a mirar a nuestra Madre, la Virgen María, a ella refugio de pecadores, trono de sabiduría, causa de nuestra alegría. Ella a venido a visitarnos, a alentar nuestra esperanza, a animar nuestros desánimos, a acompañar nuestros desconsuelos. Ella está entre nosotros, ella es la invitada muy especial que ha aceptado nuestra invitación. Que lindo, hermanos sacerdotes de Rivera, que animados por Edgar hayan tenido la iniciativa de invitar a la Patrona de nuestra Patria a venir por primera vez a Rivera y otra vez a Tacuarembó.
Cuanto agradezco a los hermanos Obispos haber autorizado, por unanimidad, que estos días la Virgen de los Treinta y Tres Orientales dejara su casa, su Santuario en Florida y viniese a estar con nosotros para animar con su presencia esta Fiesta.
La última vez que nos visitó fue impresionante el recibimiento que se le brindó, memoria de aquello que fue un gran acontecimiento levantamos a la orilla del Lago Iporá una Capilla en su honor.
También ahora nuestra Madre ha provocado un gran movimiento de fe en todas las parroquias que la recibieron: Pasos de los Toros, las parroquias de la ciudad de Rivera, de Tranqueras, de Vichadero, de Minas de Corrales y Ansina. Su visita a la ciudad de Tacuarembó pasando por sus cuatro parroquias y ahora aquí entre nosotros. Sin ella no sería completa la alegría de esta fiesta.
Y como decía al principio, esta celebración hace presente el futuro y nos proyectamos con esperanza hacia adelante diciéndole a María que lo queremos hacer con ella a nuestro lado, escuchándola como Madre que siempre nos dice “Hagan lo que Él les diga”
Hermanos y hermanas no hace tanto tiempo culminamos la elaboración de un nuevo Proyecto Pastoral. Intentamos interpretar los signos de los tiempos, iluminando con la Palabra de Dios tratando de descubrir de qué manera tenemos hoy que colaborar con lo que el Señor ya está haciendo en la vida de nuestro pueblo. Y por ello con todos Uds. vuelvo a repetir lo que ya está diciéndose en cada comunidad: Nosotros Iglesia del Señor que peregrina en Tacuarembó y en Rivera entendemos que la misión que hoy se nos encomienda es:
MISION DIOCESANA
RECREAR COMUNIDADES QUE SEAN ESPACIO DE ENCUENTRO CON JESÚS MAS ABIERTAS Y SERVIDORAS DONDE EXPERIMENTEMOS LA ALEGRÍA DE SER DISCÍPULOS MISIONEROS ENVIADOS A FORTALECER UN NUEVO PROCESO EVANGELIZADOR QUE LLEGUE A LAS FAMILIAS Y MÁS ALEJADOS
Mons. Luis del Castillo arribó a su nueva tierra de misión: Cuba
Mons. Luis del Castillo, Obispo emérito II de la Diócesis de Melo arribó el pasado 19 de octubre a La Habana para comenzar un tiempo de misión en una comunidad jesuita en la ciudad de Santiago de Cuba. Compartimos una crónica elaborada por el propio Obispo dando cuenta de sus primeros días de su estancia en Cuba.
Crónicas orientales. (De un oriental en el Oriente cubano)
Llegada a La Habana
El martes 19 de octubre me esperaban en el aeropuerto de La Habana el Superior Jesuita de Cuba y su secretario. La primera escala fue en la parroquia del Sagrado Corazón en el centro de la ciudad, más conocida como “Reina”, por el nombre de la calle. Una iglesia neogótica con hermosos vitrales. Su Párroco es un español de Castilla. Como todos los miércoles, hubo celebración de difuntos con variada concurrencia sincrética. Luego del evangelio, al mencionar los nombres, los deudos se acercan a poner una flor al pie del altar. En la comunidad jesuita viven el Superior de la Región Cubana, el responsable de medios de comunicación, y tres que trabajan en la parroquia.
Luego de familiarizarme con la comunidad, el miércoles y jueves visité al Secretario del Nuncio (Nuncio ausente) y al Embajador uruguayo. Hay unos 50 residentes uruguayos y 400 estudiantes, sobre todo de las Facultades de Medicina, de los cuales 20 están en Santiago, a quienes trataré de conocer.
El viernes volé a Santiago en avión ruso. Me esperaban los tres jesuitas que viven acá. Un cubano, el español al que vengo a suplir y un seminarista que prepara su ordenación sacerdotal. Dan clases de Filosofía en el Seminario diocesano y atienden una parroquia que vale por cuatro. Vivimos en un antiguo monasterio de los PP. Redentoristas con ocho habitaciones, claustro frondoso, diversas salas, gran salón parroquial y biblioteca. Al fondo, un jardín con paltos, sin parrillero.
El sábado almorzamos con el clero de la ciudad en la casa del Arzobispo Dionisio García (Presidente de la Conferencia Episcopal). De tarde, celebramos misa en la sede de la Parroquia “San Luis Obispo” en El Caney.
El domingo celebré la misa en la Iglesia de la Sagrada Familia en Vista Alegre. Es una capilla de la parroquia aunque más grande y concurrida que la sede en El Caney. El párroco actual, P. Rovira, hizo las presentaciones de estilo. Cantó un coro espectacular, en parte compuesto por estudiantes angoleños y haitianos.
De tarde hubo un gran acto, organizado por “la Oficina de la Historiadora de la Ciudad y un Centro Cultural de la Oficina del Conservador de la Ciudad en Santiago de Cuba, de conjunto con la Congregación Hermanas del Amor de Dios” con tres ponencias sobre Jerónimo Mariano Usera, un sacerdote español nacido en 1810 que fue rector del Seminario santiaguero desde 1841. Se lo define como “pedagogo y promotor de la dignidad humana en Cuba” destacando su preocupación por la educación de la mujer y de los niños pobres y la defensa de los afrodescendientes.
El lunes visité a dos de las Congregaciones de Religiosas que viven en la parroquia. En una, dos canadienses y una cubana. En la otra, cuatro cubanas mayores. Ayudan en la catequesis (hay grupos de niños, adolescentes y tres de adultos para bautismo, comunión y confirmación).
El martes, después de la misa, hubo un grupo de Lectura Bíblica y otro de estudiantes internacionales. Esta tarde estamos invitados a un encuentro en casa de la Historiadora de la Ciudad.
Una propuesta atractiva: Educación para Jóvenes rurales
Columna publicada en el Diario “Cambio”, edición del 1 de octubre de 2010
El Obispo electo de Minas “indignado” con un titular de prensa
El P. Jaime Fuentes, Obispo electo de Minas, expuso en su blog su indignación por un titular de un diario capitalino que no reflejó la realidad de sus declaraciones efectuadas en una entrevista que le efectuaran al trascender la noticia de su nombramiento por el Santo Padre:
Jacinto Vera en las noticias El santo uruguayo
Diario EL PAIS, Montevideo, sábado 23 de octubre de 2010
El domingo pasado, el Papa Benedicto XVI anunció la canonización de cinco nuevos santos, entre ellos una monja australiana Mary MacKillop, país donde los que profesan la religión católica son apenas un cuarto de la población. Mientras tanto, en nuestro país, se sigue sustanciando el trámite (positio) para proponer ante el Vaticano la canonización de Monseñor Jacinto Vera, primer obispo de Montevideo, llamado "el obispo gaucho", que encomendado en 1998 al actual obispo de Canelones, Dr. Alberto Sanguinetti Montero, lleva sustanciado un 90%. De concretarse la aspiración, sería el primer santo uruguayo reconocido por la máxima autoridad eclesiástica.
Tras años de investigación en archivos locales y extranjeros, Sanguinetti Montero ya concluyó el resumen del proceso diocesano (unas 300 páginas) y, sobre todo, ha finalizado la biografía documentada, que tiene una extensión de 1.500 páginas y maneja más de 4.000 documentos. Sólo resta concluir el alegato introductorio, que serían otras 200 páginas.
A partir de allí, se espera que el Papa anuncie la canonización [1] de Don Jacinto Vera, una figura uruguaya de relevancia en la segunda mitad del siglo XIX, que en los últimos meses ha estado presente en tres libros: uno de Beatriz Torrendell Larravide titulado "Geografía Histórica de Jacinto Vera", otro del Pbro. Dr. José Gabriel González Merlano titulado "El conflicto eclesiástico (1861-1863)" y recientemente una atrapante novela de Laura Álvarez Goyoaga titulada "Don Jacinto Vera, el misionero santo", cuya presentación estuvo a cargo de figuras literarias de la talla de Tomás de Mattos y el mismo obispo de Canelones.
A raíz de esos acontecimientos que tomaron estado público, se ha venido conociendo algo más de la vida, el pensamiento y la obra de Monseñor Jacinto Vera, un personaje excepcional de nuestra historia, que vivió tiempos convulsos y fermentales, como la Guerra Grande y las revoluciones civiles, que recorrió varias veces el país en misión pastoral confortando enfermos, presos o perseguidos por las confrontaciones bélicas, ocupándose de los necesitados al punto de merecer el título de "Padre de los pobres", ya que todo lo daba con absoluta generosidad.
Fue probablemente el hombre más querido en su época. Sus funerales, que duraron tres días, vieron pasar no sólo a la población de Montevideo, sino de muchas partes del país. Cuando llevaron su cadáver desde Pan de Azúcar a Pando, la diligencia debió detenerse continuamente porque de los campos salían las familias para llorar a sus pies, orar por él y pedirle una bendición póstuma. La prensa de la época, aun los enemigos de la religión católica, reconocieron su bondad, sus virtudes, su modelo de hombre evangélico.
Quizás el Uruguay de hoy esté precisando colocar en su justa estatura a una figura cuya vida ha pasado por lo espiritual. Este es un país donde se eleva a idolatrías a los caudillos políticos, pero rara vez a personalidades vinculadas a otras áreas, como la ciencia o -como en este caso- la religión. En Monseñor Jacinto Vera se tiene la oportunidad de venerar a alguien cuya vida ha transcurrido por caminos diferentes a la política y trascendido por su entrega al prójimo.
Es cierto que los uruguayos tenemos porcentualmente una adhesión al catolicismo inferior a la que exhiben otros países latinoamericanos, causas que pueden rastrearse, seguramente, en la prédica anticlerical batllista del pasado y a un presente de mayorías de izquierda, ideología que tradicionalmente ha tratado de dejar al margen a hombres o asuntos espirituales promovidos por la Iglesia Católica. No obstante, en casos históricos puntuales, como las dos visitas del Papa Juan Pablo II al país, o el regreso desde el Vaticano de Luis María Barbieri tras ser ungido Cardenal, en 1958, hubo multitudes extraordinarias agolpadas en las calles para testimoniar su adhesión a esos sucesos, lo que prueba que, aun en apariencia adormecida, la religiosidad está presente en los uruguayos.
Una nueva oportunidad de demostrarlo sería la unción de Jacinto Vera como santo, hecho que pondría además justicia a lo que ha sido su vida.
DIÓCESIS DE MERCEDES
El próximo domingo 31 el Obispo de la Diócesis de Mercedes, Mons. Carlos Collazzi, comenzará la Visita Pastoral a la Parroquia Catedral "Nuestra Señora de las Mercedes". A las 20 hs presidirá la Eucaristía en la Catedral y la visita se prolongará hasta el sábado 6. Así culminará la tercera Visita Pastoral a toda la Diócesis, iniciada el 3 de mayo del pasado año en Nueva Helvecia.
La Parroquia Catedral comprende también la Iglesia "María Auxiliadora", la Capilla "Santa Teresita" y el Colegio-Liceo "San Miguel".
Previamente Mons. Collazzi, se reunión con grupos y comunidades, y en esta jornada mantuvo un encuentro con Profesionales católicos de la Ciudad de Mercedes.
120 años del Colegio “San Juan Bautista”
El Colegio "San Juan Bautista" de las Hermanas de la Misericordia de la ciudad de Colonia del Sacramento, celebra sus 120 años. Con tal motivo, el sábado 30, a las 19 hs, en la Basílica del Santísimo Sacramento, el Obispo Diocesano presidirá la Misa de Acción de Gracias.
Como sucede todos los años, el próximo martes 2, Mons. Carlos María Collazzi, presidirá en el Cementerio de Mercedes, a las 8 hs, la Santa Misa por todos los Difuntos.
DIÓCESIS DE FLORIDA
En la fiesta del Santo Patrono en la ciudad de Florida, todos los alumnos del Colegio participaron en las horas de la mañana de la celebración Eucarística, presidida por el Pbro. Giovanni Chinchilla en la Parroquia Catedral. En la tarde, el Pbro. César Buitrago presidió la Eucaristía en donde cinco adolescentes fueron bautizados y 25 más hicieron la Primera Comunión. Todos acompañados por sus familiares y amigos brindaron y celebraron la alegría de recibir por primera vez la Eucaristía.
Ciclo de charlas DE FE Y RAZÓN
Primer Ciclo de Charlas de "Fe y Razón", organizado por el Centro Cultural Católico "Fe y Razón" (CCCFR) y auspiciado por la Facultad de Teología del Uruguay "Monseñor Mariano Soler".
Tendrán lugar en la Facultad de Teología del Uruguay, desde el 9 de noviembre y durante 5 martes.
Martes 9 de noviembre: Lic. Néstor Martínez, Introducción a la filosofía cristiana.
Martes 16 de noviembre: Lic. Néstor Martínez, Las raíces subjetivistas de la actual crisis religiosa y moral.
Martes 23 de noviembre: Ing. Daniel Iglesias, Amenazas contra la familia y la vida en el Uruguay de hoy.
Martes 30 de noviembre : Dr. Eduardo Casanova, El Santo Sudario, punto de encuentro entre fe y razón. Martes 7 de diciembre: Ing. Daniel Iglesias, Nuevos datos de la ciencia que apuntan hacia el Creador. Horario: 19 a 20:30 hs
Todos somos hijos de Abraham
El Triálogo entre el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam
El jueves 4 de noviembre, el Pastor Juan Armin Ihle compartirá el Informe de la Conferencia del Consejo Internacional de Cristianos y Judíos (ICCJ) realizada recientemente en Estambul – Turquía.
El evento tendrá lugar en el Instituto Goethe, a las 19:30 hs, y cuenta con el auspicio del Departamento de Asuntos Interreligiosos “Dr. Jacobo Hazan” B´nai B´rith Uruguay
Titulares
Propuestas espirituales en Manresa
TARDE DE ESPIRITUALIDAD
“Y Jesús les hablaba en parábolas”. Expone: Padre Horacio Carrau sj. Sábado 23 de Octubre de 16 a 19 hs. Finaliza con la Eucaristía. Asistencia libre No requiere inscripción previa.
RETIRO: “UN ESPACIO PARA EL ESPÍRITU” Un tiempo para pensar, meditar, encontrarnos con nosotros mismos y sobre todo con la presencia viva de Dios. Acompaña: Padre Thomas Schwarz sj (Alemania). Domingo 31 de Octubre de 10 a 18:30 hs. Fecha límite de inscripción: viernes 29 de Octubre.
RETIRO PARA SEÑORAS Dirige. P. Mario Piaggio, sdb. Desde el miércoles 24 al viernes 27 de noviembre. Requiere ENTREVISTA previa para la inscripción.
Informes e inscripciones: Luis A. de Herrera 4278 – Montevideo Tel (2) 336 08 36 manresa@ucu.edu.uy www.jesuitas.org.uy
Pésame del Papa por la muerte del ex-presidente argentino Néstor Kirchner Envía un mensaje de condolencias a su mujer, actual presidente del país
BUENOS AIRES, jueves 28 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI transmitió su pésame por la muerte del expresidente argentino Néstor Kirchner y afirmó que reza por su eterno descanso.
Lo hizo a través de un mensaje con fecha de ayer escrito por el propio Papa a la mujer del fallecido -Cristina, actual presidente del país-, difundido este jueves por la nunciatura en Argentina.
“Con motivo del fallecimiento de su esposo, excelentísimo señor Néstor Kirchner, ex presidente de la República Argentina, elevo fervientes plegarias a Dios por su eterno descanso”, señala el texto.
Dirigiéndose a la presidente argentina, el Papa también expresa “hondos sentimientos de pesar a vuestra excelencia, a sus hijos y a los demás familiares del difunto dignatario, así como al Gobierno y al pueblo de esa amada nación argentina”.
El mensaje fue enviado al nuncio apostólico en Argentina, el arzobispo Adriano Bernardini, para que éste “lo transmita a su destinataria”, tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, este mismo miércoles, tras sufrir un infarto. Titulares
Pésame del episcopado argentino por la muerte de Néstor Kirchner
BUENOS AIRES, miércoles 27 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal Argentina manifestó este miércoles su "dolor" y "lamentó profundamente" la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, quien falleció esta mañana en forma sorpresiva tras sufrir un doble infarto.
"Expresamos nuestro dolor y lamentamos profundamente su deceso", ha declarado el portavoz de la Conferencia Episcopal Argentina, Jorge Oesterheld.
El sacerdote indicó, además, que "los obispos argentinos y toda la Iglesia rezan por su eterno descanso, por la presidenta (Cristina Fernández) y su familia".
El presbítero Oesterheld adelantó que la Conferencia Episcopal Argentina que preside el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, enviará, en las próximas horas, una nota de condolencias a las autoridades nacionales. Titulares
Nuevo cardenal de Aparecida, signo del aprecio del Papa por América Latina
Monseñor Raymundo Damasceno Assis, festejado por sus fieles
APARECIDA, miércoles 27 de octubre de 2010 (ZENIT.org) – El arzobispo de Aparecida (Brasil), monseñor Raymundo Damasceno Assis, considera que su nombramiento como cardenal de parte del papa Benedicto XVI es, en primer lugar, una señal de aprecio para América Latina.
El prelado, de 73 años, natural de Capela Nova, Estado de Minas Gerais, es uno de los 24 nuevos obispos que entrarán a formar parte del Colegio Cardenalicio en el Consistorio que presidirá el Papa, el próximo 20 de noviembre en San Pedro.
El arzobispo de Aparecida fue acogido en una fiesta por centenares de fieles ayer martes, durante su regreso de Roma, donde estuvo participando para la Asamblea del Sínodo de Obispos para Oriente Medio.
“Dios siempre nos da sorpresas en nuestra vida”, dijo monseñor Damasceno durante una ceremonia de acogida basílica Velha de Aparecida, que estaba colmada de sacerdotes, obispos, jóvenes y familias.
“Jamás pasó por mi cabeza que en ocasión del sínodo el Papa me fuera a convocar para formar parte del colegio cardenalicio”, confesó el arzobispo, con su rostro radiante.
“Fue una gran sorpresa para mi”, dijo el futuro cardenal. “Recibí la noticia en la víspera de que fuera anunciada públicamente. Al mismo tiempo que me sorprendió, me llenó de emoción de gratitud al Santo Padre.
Y dijo que recibir este nombramiento “Despierta la conciencia de que es más un llamado de Dios para servir su Iglesia”.
El arzobispo destacó también que experimentó un gran “sentimiento de humildad”. “Cuando Dios nos llama para una misión, siempre nos da el auxilio, la gracia que nosotros necesitamos para cumplirla”.
Por su parte el obispo de San José de los Campos (São Paulo), monseñor Moacir Silva, en nombre del episcopado brasilero destacó que su nómina cardenalicia de monseñor Damasceno es un reconocimiento al “profundo celo, dedicación, amor con el que sirve a la Iglesia de Jesucristo”.
América Latina y Brasil
Después de las bienvenidas, en declaraciones a la prensa, el futuro cardenal afirmó que este nombramiento revela una “atención y consideración especial” del Papa para la Iglesia en América Latina.
Dijo que como presidente del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) “represento el episcopado latinoamericano., Es una manera de demostrar consideración y aprecio por la Iglesia en América Latina”, dijo.
El arzobispo ve también una “atención muy especial a Brasil”. “El Santo Padre estuvo aquí en 2007. Presidió y abrió la Quinta conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Fue acogido de la mejor manera, con mucho cariño, calor humano y respeto”, dijo.
“Creo que el Santo padre, también quería ciertamente con este nombramiento hacer un homenaje a Brasil a través de Aparecida que es la sede del Santuario Nacional de la patrona del Brasil”.
Y concluyó diciendo que el Papa “también está homenajeando a todos los brasileros porque en su grande mayoría, por no decir en su totalidad, el pueblo es devoto de Nuestra Señora de Aparecida”.
Por Alexandre Ribeiro traducido del original portugués por Carmen Elena Villa
La humanidad es una familia, también el emigrante, afirma el Papa
Mensaje del Papa para la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado
CIUDAD DEL VATICANO, martes 26 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- La acogida al emigrante debe situarse dentro de la perspectiva de la pertenencia de todas las personas a una misma familia humana, con sus derechos y sus deberes, afirma el Papa.
“Una sola familia humana” es el título del Mensaje que el Papa Benedicto XVI ha escrito con motivo de la próxima Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, y que ha sido dado a conocer hoy en rueda de prensa por monseñor Antonio Mª Vegliò, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de Migrantes e Itinerantes.
El Papa subraya la importancia de esta “perspectiva de familia” a la hora de abordar las cuestiones relacionadas con las migraciones.
“Todos, tanto emigrantes como poblaciones locales que los acogen, forman parte de una sola familia, y todos tienen el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra, cuyo destino es universal, como enseña la doctrina social de la Iglesia”, subraya el Mensaje.
El lema elegido este año, explica el Pontífice, alude a “una sola familia de hermanos y hermanas en sociedades que son cada vez más multiétnicas e interculturales, donde también las personas de diversas religiones se ven impulsadas al diálogo, para que se pueda encontrar una convivencia serena y provechosa en el respeto de las legítimas diferencias”.
Los hombres son hermanos porque “tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra, y tienen también un fin último, que es Dios”.
Para la Iglesia, las migraciones constituyen “un signo elocuente de nuestro tiempo, que avidencia aún más la vocación de la humanidad a formar una sola familia y, al mismo tiempo, las dificultades que, en lugar de unirla, la dividen y la laceran”.
Muchas personas “deben afrontar la difícil experiencia de la emigración, en sus diferentes expresiones: internas o internacionales, permanentes o estacionales, económicas o políticas, voluntarias o forzadas”.
En algunos casos, incluso, “las personas se ven forzadas a abandonar el propio país impulsadas por diversas formas de persecución, por lo que la huida aparece como necesaria”.
Además, añadió el Papa, “el fenómeno mismo de la globalización, característico de nuestra época, no es sólo un proceso socioeconómico, sino que conlleva también una humanidad cada vez más interrelacionada, que supera fronteras geográficas y culturales”.
La fraternidad humana “es la experiencia, a veces sorprendente, de una relación que une, de un vínculo profundo con el otro, diferente de mí, basado en el simple hecho de ser hombres”.
“Asumida y vivida responsablemente, alimenta una vida de comunión y de compartir con todos, de modo especial con los emigrantes; sostiene la entrega de sí mismo a los demás, a su bien, al bien de todos, en la comunidad política local, nacional y mundial”.
Derechos y deberes
Por eso, la Iglesia reconoce el derecho a emigrar “a todo hombre, en el doble aspecto de la posibilidad de salir del propio país y la posibilidad de entrar en otro, en busca de mejores condiciones de vida”.
La Iglesia reconoce también, al mismo tiempo, que los países “tienen el derecho de regular los flujos migratorios y defender sus fronteras, asegurando siempre el respeto debido a la dignidad de toda persona humana”.
“Se trata, pues, de conjugar la acogida que se debe a todos los seres humanos, en especial si son indigentes, con la consideración sobre las condiciones indispensables para una vida decorosa y pacífica, tanto para los habitantes originarios como para los nuevos llegado”, puntualizó el Papa.
El Pontífice invita a considerar especialmente la situación de los refugiados y de los demás emigrantes forzados, especialmente quienes “huyen de violencias y persecuciones”.
“A quienes se ven forzados a dejar sus casas o su tierra se les debe ayudar a encontrar un lugar donde puedan vivir en paz y seguridad, donde puedan trabajar y asumir los derechos y deberes existentes en el país que los acoge, contribuyendo al bien común, sin olvidar la dimensión religiosa de la vida”, subraya.
Otro grupo al que el Papa dedica su atención es el de los estudiantes que van a otros países, “una categoría también socialmente relevante en la perspectiva de su regreso, como futuros dirigentes, a sus países de origen”.
“En la escuela y en la universidad se forma la cultura de las nuevas generaciones: de estas instituciones depende en gran medida su capacidad de mirar a la humanidad como a una familia llamada a estar unida en la diversidad”, concluye.
El Papa convoca un Sínodo sobre la Nueva Evangelización para 2012
CIUDAD DEL VATICANO, domingo 24 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Este domingo, el Papa Benedicto XVI ha anunciado la convocatoria de la próxima Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, en 2012, al tema: "Nova evangelizatio ad christianam fidem tradendam - La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana".
Lo hizo durante la Misa presidida en la Basílica Vaticana, con la que se clausura la Asamblea especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos sobre el tema: La Iglesia Católica en Oriente Medio: comunión y testimonio: "La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma". (Hch 4,32)»
“Durante los trabajos de la Asamblea – afirmó el Papa – se ha subrayado a menudo la necesidad de volver a proponer el Evangelio a las personas que lo conocen poco, o que incluso se han alejado de la Iglesia”.
“A menudo – prosiguió – se ha evocado la urgente necesidad de una evangelización también para Oriente Medio. Se trata de un tema muy difundido, sobre todo en los países de antigua cristianización”.
Y añadió: “También la reciente creación del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización responde a esta profunda exigencia”.
|
© Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal del Uruguay