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2 de setiembre de 2011 |
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Homilía de Mons.
En este año de celebración del Bicentenario del proceso de
Emancipación Oriental, esta significativa fecha, que es uno
de los jalones más relevantes del largo itinerario del que
finalmente surge nuestro Uruguay, nos encuentra reunidos
para celebrar una ordenación sacerdotal y orar por la
Patria, invocando la intercesión de María, Virgen de los
Treinta y Tres Orientales.
Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para
siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos,
aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la
Provincia Oriental.
Pero las palabras que siguen nos hacen comprender más aún lo
que los orientales vivían, porque nos hablan de “la
violencia de la fuerza unida a la perfidia de los intrusos
poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado,
hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándole
al yugo de un absoluto despotismo desde el año de 1817 hasta
el presente de
Ante ella, los asambleístas se encomendaron al Señor y
pusieron en sus manos las graves decisiones que acababan de
tomar.
Jesucristo ha venido a traernos la más profunda liberación
que el ser humano haya jamás conocido.
“Por medio de su cruz y resurrección, ha realizado nuestra
redención que es la liberación en su sentido más profundo,
ya que ésta nos ha liberado del mal más radical, es decir,
del pecado y del poder de la muerte” (1).
Jesucristo ha venido para conducirnos a la vida en
abundancia, a la vida en plenitud.
Liberándonos de los poderes que quieren atarnos,
sojuzgarnos, encerrarnos en nuestro egoísmo, se hace, él
mismo, camino; para que por él lleguemos al Padre y entremos
en la Comunión de la Santísima Trinidad, con toda la
humanidad reconciliada.
Pero mientras sigue nuestro camino y nuestra lucha, estamos
cada día llamados a tomar decisiones, a ejercer nuestra
libertad y a abrazar una bandera.
Muchas veces se ha representado a Cristo resucitado saliendo
del sepulcro y llevando en las manos una bandera, un
estandarte en el que está estampada la cruz. Esa es nuestra
bandera de discípulos, de seguidores de Jesús.
Y ahora, en este 25 de agosto, en esta ciudad cuyo nombre
recuerda a aquéllos que con su lucha hicieron posible la
expresión soberana de los orientales, vamos a participar en
la ordenación sacerdotal de José Reinaldo.
José Reinaldo: este marco que tiene tu ordenación nos invita
a reflexionar y a contemplar algunos aspectos.
Él Señor, que te ha llamado “amigo”, te asegura ahora: “Yo
estaré contigo”. Y para que lo sientas aún más cercano, para
que te sientas más unido a Él, te señala a María y te dice:
“ahí está tu madre”.
María, Virgen de los Treinta y Tres Orientales, te acompañe
en el nuevo camino que hoy emprendes y sea siempre tu
consuelo y alegría.
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Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
El pasado 25 de Agosto, el Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti,
presidió la Eucaristía y el Te Deum de acción de gracias por el
Bicentenario del comienzo del proceso de Emancipación Oriental
celebrados en la Catedral.
En la homilía, el Pastor destacó que “la
patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con
el conjunto del pueblo que formamos”. “Es por esto que el
bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su
pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las
legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el
‘bien común’ de todos los orientales”, puntualizó.
Mons.
Galimberti señaló que “en esta ocasión, los creyentes en Dios,
también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y
pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores
caminos, y su soplo para realizarlos”. “Sin dejar de reconocer
errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de
la patria que recibimos”, destacó. Manifestó que “nuestro camino de
emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente
democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun
con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una
convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la
justicia social”.
El
Pastor recalcó que aún “en medio de contraposiciones muy fuertes
tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos
violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una
integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos
nos reconocemos cercanos. ‘País de cercanías’ como alguien lo ha
llamado”.
“Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de
cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés
Chesterton que ‘todas las cosas
parecen mejores cuando son vistas como un don’. Esta
mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas
que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema
de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en
las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de
enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la
fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad
afectiva como para generar espacios de sana convivencia”, precisó el
Obispo de Salto. Acotó que “todo esto puede ser analizado y encarado
con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los
excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno
aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a
cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar
y felicidad”.
EUCARISTÍA Y TE DEUM DE
ACCION DE GRACIAS POR EL BICENTENARIO DEL COMIENZO DEL PROCESO DE
EMANCIPACIÓN ORIENTAL
Catedral de Salto, 25 de agosto de 2011
Palabras del Obispo Diocesano Mons. Pablo Galimberti
“Bendice al Señor alma mía, no olvides sus muchos beneficios”,
decimos con el Salmista (Sal 103,2) en este día patrio, haciéndonos
portavoces del agradecimiento de todo el pueblo oriental.
La
gratitud es una expresión casi espontánea de quienes nos reconocemos
creaturas limitadas, sabiendo que, en definitiva, todo nos ha sido
dado, y de esta manera permitimos que en nuestras pequeñas manos
sigan actuando las manos de Dios, Padre y Creador del mundo.
Esta
actitud de agradecimiento es una preciosa enseñanza de las Sagradas
Escrituras y sugiere al mismo tiempo una actitud para afrontar la
vida, con las alegrías y fatigas de cada jornada.
I) En
este Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, la mirada al
pasado es ocasión:
--para reafirmar nuestra identidad nacional,
--para considerar el patrimonio que nuestro pueblo ha construido en
este tiempo,
--para rescatar nuestros más auténticos valores fundacionales
--y
para comprender mejor cómo seguir construyendo nuestra historia en
la verdad, la justicia, la libertad y el amo, los cuatro pilares de
una paz sólida y duradera.
La
memoria nutre y es parte substancial de la vida de los pueblos y las
personas. Esta memoria nos hace reconocer que la patria la recibimos
como un don que nos invita al reconocimiento. La patria
supone una geografía y una historia, una paternidad de nuestros
mayores, una maternidad de lengua y cultura, en la cual pueden
desarrollarse las personas, las familias y los diferentes grupos.
La
patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con
el conjunto del pueblo que formamos. Es por esto que el bicentenario
nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para
buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas
diferencias y para comprometernos generosamente con el “bien común”
de todos los orientales.
A lo
largo de la historia, una mayoría de los orientales reconoce, ya sea
por los caminos de la razón como por los de la fe, (“las dos alas
del espíritu humano” como las llamó el Beato Juan Pablo II) a Dios
Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo,
como estaba escrito al inicio de nuestra primera constitución.
Por
eso, en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este
amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección
providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo
para realizarlos.
Sin
dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar
sanamente orgullosos de la patria que recibimos. Nuestro camino de
emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente
democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun
con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una
convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la
justicia social.
En
medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como
ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas
aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y
una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. “País
de cercanías” como alguien lo ha llamado.
En
los diferentes sectores de la sociedad, el trabajo, la instrucción,
la salud, a lo largo del tiempo, se han registrado progresos
notorios.
Sin
una mirada demasiado nostálgica ni con el espejismo de que siempre
caminamos por la senda de un progreso positivo y que todo lo nuevo
es mejor, nos animamos a una sensata valoración del camino
recorrido.
II)
En este litoral norte se registra uno de los primeros gritos de
emancipación.
Escribe el historiador Mario Cayota que
“es casi un símbolo que el primer
signo revolucionario en la Banda Oriental no fue, como comúnmente se
conoce, el llamado Grito de Asencio, sino el que ha dado en
denominarse Grito de Casablanca, de fecha 11 de febrero de 1811, del
que fueron protagonistas el cura de Paysandú, Silverio Martínez y su
teniente cura, el fraile dominico Ignacio Maestre”.
“….
el levantamiento de Casablanca
no fue un acto expreso y puntual, como nos lo relata don Isidoro de
María dejando volar su imaginación, sino el comienzo de la rebelión
y preparativos para iniciar la revolución. De esta conspiración que
se desplegó a lo largo del tiempo, se informó en el sumario ordenado
por el comandante José Urquiza en marzo de
En
cuanto a Santo Domingo de Soriano, el ilustre sacerdote patriota
Tomás Javier Gomensoro, fue cura de dicho pueblo y su entusiasmo por
la revolución fue de tal magnitud que llegó a escribir en el libro
de difuntos de su parroquia:
“El día 25 de este mes, expiró en
estas provincias del Río de la Plata la tiránica jurisdicción de los
virreyes, la dominación despótica de la Península Española y el
escandalosos influjo de los españoles….”
La
presencia del clero en el movimiento artiguista es una
característica muy destacable, como lo afirma el historiador Mario
Cayota:
“Ninguna organización ni los integrantes de ninguna corriente
filosófica tuvieron en el movimiento artiguista un papel más
destacado y activo que el clero. …. La inmensa mayoría de las
personalidades que de una u otra manera eran afines al liberalismo
fueron hostiles al Prócer, e incluso muchos de ellas
lo combatieron. Tampoco las logias que tanta incidencia
tuvieron en la emancipación de América, y que en especial en la
Argentina jugaron tan importante papel, fueron afines al artiguismo.
Por el contrario, lo combatieron enconadamente.”
(fin
de la cita) (Artigas y su derrota, pág. 609)
Quiero mencionar un último dato: es la comprobación que hace el
militar portugués Diego de Souza, que persigue a Artigas en el
camino del Exodo: Llegué a Paysandú, escribe, y “todo este pueblo se
fue con Artigas!”. Hermoso retrato de la generosidad e idealismo de
los hijos e hijas de este terruño.
Hay
dos hechos, en la trayectoria de Artigas, especialmente vinculados a
Salto y sus cercanías:
El
primero es el Exodo del Pueblo
Oriental, llamado “redota”, que es la forma gauchesca de
“derrota”, pero la expresión se entiende también como derrotero o
camino. Su significado último ha sido ampliamente debatido; para
algunos fue una huida colectiva, un “gran miedo” que llevó a escapar
de la posible venganza de los españoles; para otros significó un
monumental acto corporativo de rebeldía, de voluntad de ser
libres a costa de todos los pesares y sacrificios.
El 13
de noviembre de 1811 escribió José Artigas: “Síganme cuantos gusten,
en la seguridad de que yo jamás cederé”. La columna que atravesó el
litoral rumbo al Ayuí sumaba unos 6.000 hombres en armas, seguidos
de 846 carruajes con otras 4.435 personas. Pero es opinión general
de los historiadores que eran muchos más, hasta un número de 16 mil.
El 7
de diciembre cruzan el río Daymán y el 10 de diciembre las familias
inician el cruce del río Uruguay, por el Salto chico.
“Cada
día miro con admiración –escribía Artigas el 7 de diciembre de 1811
al gobierno de Paraguay- sus rasgos singulares de heroicidad
y constancia; unos quemando sus casas y los muebles que no
podían conducir; otros, caminando leguas a pie (…); mujeres
ancianas, viejos decrépitos, párvulos inocentes acompañan esta
marcha, manifestando todos la mayor energía y resignación, en medio
de todas las privaciones.”
El
segundo es Purificación,
como se llamó al campamento anexo al cuartel general de José Artigas
en el Hervidero, a
A ese
lugar llegaban los enviados de muchas provincias y allí se firmaron
algunas de las resoluciones fundamentales del artiguismo, como el
Reglamento Provisorio de Tierras y el Reglamento de Aduanas
(setiembre de 1815). El Padre Dámaso A. Larrañaga confirma en su
relato “Viaje de Montevideo a Paysandú” la pobreza y sobriedad de la
vida de Artigas en ese tiempo.
Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de
cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés
Chesterton que “todas las cosas
parecen mejores cuando son vistas como un don”. Esta
mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas
que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema
de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en
las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de
enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la
fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad
afectiva como para generar espacios de sana convivencia.
Todo
esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos
la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos
convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la
construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo
oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad.
P. Daniel Sturla: “Nosotros amamos la Patria”
“Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el Evangelio en la
vida individual y colectiva”
El jueves 25 de agosto se celebró en la Catedral Metropolitana la
Misa por la Patria, presidida por el Arzobispo de Montevideo, Mons.
Nicolás Cotugno. La homilía fue pronunciada por el P. Daniel Sturla
sdb, quién destacó que la “Iglesia está consustanciada con el
Uruguay”.
“Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es
realidad. (…) No la queremos solamente por un tema humano, ya válido
en sí mismo…Nosotros también como cristianos la amamos porque el
amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto
mandamiento que nos ordena honrar padre y madre”, precisó el
religioso.
El Superior de los salesianos en Uruguay expuso que “hoy somos
nosotros los llamados a hacer real el evangelio en la vida
individual y colectiva. Estamos invitados a esta particular
encomienda que es saber unir el amor a Jesucristo y el amor a la
patria”.
Al finalizar su homilía, el P. Sturla se refirió a la imagen del
“Angel custodio de la República” que se encuentra ubicada en
la hornacina más alta de la Catedral al que le encomendó “que nos
siga custodiando, que impida el atropello a la vida humana que nos
amenaza; que custodie el tesoro de nuestras familias y su unidad;
que proteja e ilumine a nuestros gobernantes; que impulse a nuestros
pastores y a toda la Iglesia en su misión. Que nos haga
constructores de justicia y de paz”.
Texto completo de la homilía
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Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque
serán saciados. Dichosos los que trabajan por la paz, porque
serán llamados hijos de Dios.
Estas palabras del Señor en el “Sermón del monte” resuenan
de un modo especial en esta Catedral cuando estamos
celebrando la Misa por la Patria en este día de la
independencia dentro del Año Bicentenario del proceso de
emancipación nacional.
La justicia y la paz los creyentes las vemos personificadas
en el Señor Jesús, el Justo, que a su vez será nuestro juez,
señor de la historia, alfa y omega de nuestra vida,
principio y fin. Es también el Señor el Príncipe de la paz.
Cuya llegada a este mundo es saludada con el don de la paz:
Gloria a Dios y paz en la tierra. Y es su saludo de
resucitado: ¡la Paz contigo!
La primera lectura nos decía: la obra de la justicia será la
paz. Hace años uno de los lemas de la Jornada de la Paz
instituida por Pablo VI fue precisamente: “¡Si quieres la
paz trabaja por la justicia!” También hoy para nosotros
creyentes en esta tierra bendita, comunidad nacional con un
destino señalado por la Providencia en este rincón del
planeta. Queremos dar gracias a Dios, unidos a una cadena de
creyentes de nuestra historia, por el don de la paz y la
justicia con que el Señor coronó el esfuerzo de tantos
patriotas que nos dieron esta tierra del ibertad en que
vivimos.
En este día 25 de agosto en 1825, la sala de Representantes
en la Florida declaró para siempre la independencia de
nuestra patria. Presidía la sala un sacerdote: Juan
Francisco Larrobla. Es firme tradición oral que los
representantes pusieron la patria naciente bajo la mirada
materna de María en un imagencita, de origen
guaraní-misionero de la Inmaculada, que la gente conocía
como Virgen del Luján del Pintado, pero que comenzó a ser
llamada por el pueblo fiel : Virgen de los 33. La Iglesia y
la patria aparecen así unidas desde el origen. ¿Nos puede
extrañar? Esos hombres que trabajaron por la paz, fruto de
la justicia y la libertad, tenían un bagaje de ideas y
sentimientos propios de su época, tenían también virtudes
heroicas junto a pecados y mezquindades, pero todos tenían,
naturalmente asimilado, el don de la fe aprendida de sus
mayores. ¡Eran cristianos! La fe católica era parte de su
vida. La película reciente sobre Artigas, más allá de varios
elementos polémicos de la figura del héroe, presenta, lo que
es de alegrarse, esa amalgama propia de la cultura cristiana
en la que nacimos. La Iglesia, la fe, la oración, la Misa,
presente en ese nacer de la Patria vieja. Los patriotas
fueron acompañados en este camino por un conjunto de
sacerdotes cuyos nombres conserva una placa que está en el
atrio de este templo: “Al clero de la independencia, a los
que, entre los héroes fundadores, nos recuerdan el origen
divino de la Patria obra y herencia de Dios Uno y Trino,
Creador Omnipotente -1830-
Aquí
están los huesos de dos de los héroes de nuestra
independencia: del jefe de los Treinta y Tres Juan Antonio
Lavalleja y del héroe de Rincón y las Misiones, y luego
primer presidente de la república Fructuoso Rivera. Junto a
ellos en la nave que queda a mi izquierda está la antigua
fuente bautismal en que fue hecho hijo de Dios el mejor hijo
de esta tierra el Gral. José Artigas, que bebió su ideario
también de estas mismas bienaventuranzas que hemos
proclamado en el evangelio de hoy. En la nave de la derecha
se encuentran nuestro primer Vicario Apostólico, aquel que
nos dejó por trato escrito que existe de Artigas, el que fue
sacerdote ejemplar y junto con Pérez Castellano iniciador de
la ciencia en nuestra tierra: el Dr. Dámaso Antonio
Larrañaga. Amigo de Artigas, fundador con la protección del
prócer, de la primera biblioteca pública. En esta santa
Catedral se desarrollaron acontecimientos de todo tipo. Fue
lugar de reuniones, hospital de sangre, pero fue sobre todo
templo donde venerar al Señor, a ese Dios en cuyo nombre los
constituyentes del 30 redactaron los artículos de nuestra
primera Constitución, Constitución que fue jurada en esta
plaza que da marco a nuestra Iglesia Matriz. La mejor que
tuvo el país y por lejos la que estuvo vigente por más
tiempo:
“En el nombre de Dios
Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del
Universo. NOSOTROS, los Representantes nombrados por los
Pueblos situados a la parte Oriental del Río Uruguay, […]
según nuestro saber, y lo que nos dicta nuestra íntima
conciencia, acordamos, establecemos, y sancionamos la
presente CONSTITUCION.”
Un texto hermosísimo que marcó el final de este proceso cuyo bicentenario estamos celebrando en este año 2011… Desde 1811 con el grito de Asencio hasta el 18 de julio de 1830, en esos casi 20 años de fatigas de fue gestando esta realidad de nuestra patria como nación independiente, hasta llegar a decir: “En nombre de Dios.” En esta misma casa, pueblo y gobierno se unieron, durante los primeros 80 años de existencia, a la alabanza divina por el don de la patria independiente. Si las circunstancias históricas cambiaron, lo que no puede soslayarse, si no queremos ser anacrónicos en nuestra mirada a la historia nacional, es esa urdimbre de Iglesia y nación, fe y patria que está en nuestros orígenes. Por eso es bonito ver en nuestras iglesias el pabellón nacional a veces enmarcando la imagen e los virgen de los Treinta y Tres, o en armonía con la bandera del Papa, junto al altar. Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es realidad. La Iglesia está consustanciada con el Uruguay, ninguna patria europea o americana se entiende sin el sustrato cristiano. Amamos la patria. No la queremos solamente por un tema humano, ya válido en sí mismo, porque está en la misma entraña de la humanidad el querer a la madre y al padre. Es tenerla el cariño hacia la tierra en la que fuimos engendrados, amar su idioma, sus tradiciones más bellas, su música, la diversidad de todos esos elementos que forman la propia cultura. Nosotros también como cristianos la amamos porque el amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto mandamiento que nos ordena honrar padre y madre. Patria viene de padre. Es tener hacia esta realidad a la vez espiritual y material que es la patria la piedad filial.
El Beato Juan
Pablo II nos ha dado un testimonio hermoso de lo que
significa para un cristiano amar la propia patria. Este amor
no puede salir a relucir solo cuando la camiseta celeste nos
llena de alegría y no estar presente en esos gestos que
también son propios del que ama: el compromiso por la paz y
la justicia. Dichosos los que tienen hambre y sed de
justicia dice el Señor. Si quieres la paz trabaja por la
justicia. Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el
evangelio en la vida individual y colectiva. Estamos
invitados a esta particular encomienda que es saber unir el
amor a Jesucristo y el amor a la patria. En el Uruguay donde
los años en que precisamente el gobierno parecía diluir el
sentido de patria en un vago internacionalismo, la Iglesia
se alineó firmemente entre aquellos que reivindicaban la
necesidad de este amor, como uno deseos componentes
positivos de la humanidad. No se trata de exacerbar
sentimientos, menos en un sentido de nacionalismo extremo,
sino de querer sencillamente a la comunidad en la que Dios
en su providencia nos ha dado el vivir y el realizar la
misión que nos encomienda.
La Catedral tiene como titular a la Inmaculada y a los
santos patronos de la ciudad y del Uruguay San Felipe y
Santiago. En la hornacina que está más alta se encuentra una
imagen peculiar. Nos mira desde el lugar más elevado de esta
iglesia Catedral el “Angel custodio de la República”,
bellísima imagen colocada en el año 1883. Le pedimos hoy que
nos siga custodiando, -que impida el atropello a la vida
humana que nos amenaza; -que custodie el tesoro de nuestras
familias y su unidad; -que proteja e ilumine a nuestros
gobernantes; que impulse a nuestros pastores y a toda la
Iglesia en su misión. Que nos haga constructores de justicia
y de paz.
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Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261
.
El Obispo Auxiliar y Vicario Pastoral de la Arquidiócesis de
Montevideo, Mons. Milton Tróccoli, convoca a quienes realizan la
tarea de la secretaría parroquial a un encuentro el
7 de setiembre, en el
Centro Pastoral Arquidiocesano Mons.
Jacinto Vera. El encuentro, que tendrá lugar de
Por otra parte, Mons. Tróccoli, invita, asimismo, a los Párrocos y
Administradores Parroquiales a participar de una jornada
fraterna de reflexión junto al Arzobispo de Montevideo, Mons.
Nicolás Cotugno.
Este encuentro tendrá lugar el lunes 12 de setiembre, de
El encuentro se desarrollará según el siguiente orden del día:
08:30 - Recepción, bienvenida
09:00 - Oración de Laudes
09:30 - Presentación, por parte de los Presbíteros Responsables
Zonales, de las principales iniciativas realizadas en las parroquias
de su Zona, en orden a la Misión en Montevideo.
10:30 - Corte
11:00 - Presentación del Vicario para la Familia Reflexión pastoral.
12:00 - Palabras del Sr. Arzobispo – Oración del Ángelus Almuerzo
Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261

Misas de oración por la patria en todo el territorio
MONTEVIDEO, viernes 26 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Este 25
agosto, los obispos de Uruguay presidieron misas por la patria y al
mediodía repicaron las campanas en las iglesias del país.
Respondiendo a la invitación efectuada por la Conferencia Episcopal
Uruguaya (CEU), en su última plenaria, el 3 de agosto, en Florida,
las diócesis organizaron celebraciones especiales en un nuevo
aniversario de la Declaratoria de la Independencia, en el marco del
Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental.
En su mensaje a todas las comunidades, los obispos invitaban a que
este 25 de agosto se realizaran celebraciones especiales en todas
las diócesis y se repicaran las campanas de todas las iglesias a las
12 horas.
Invitaban también a participar en las celebraciones presididas por
los obispos en sus respectivas catedrales y el día 13 de noviembre
en la Peregrinación a Florida, en la Solemnidad de la Virgen de los
Treinta y Tres.
“Ese día celebraremos todos juntos este Bicentenario y los 50 años
de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Señora, Patrona
del Uruguay”, afirmaban los obispos.
Tal como estaba previsto, este miércoles los obispos presidieron
misas en acción de gracias por la patria, en todos los rincones del
territorio nacional.
En 1825, dentro del proceso independentista, los Treinta y Tres
Orientales se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de
la Independencia Nacional, y en la Piedra Alta, convertida en Altar
de la Patria, proclamaron, el 25 de agosto, la Declaratoria de la
Independencia Nacional. [1]
A la Pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la
capilla del pueblo, presentaron sus ansias de independencia, dando
así origen a la advocación: “Virgen de los Treinta y Tres”.
Este 19 de agosto el obispo Pablo Galimberti, presidió en la
Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Paysandú, la
Eucaristía de Acción de Gracias por el Bicentenario del comienzo de
la emancipación oriental.
Antes del Te Deum, el
obispo destacó algunos episodios ocurridos en suelo sanducero, en
particular se refirió al primer signo revolucionario en la Banda
Oriental, anterior al Grito de Asencio, al que historiadores como
Mario Cayota entre otros, señalan como “el Grito de Casablanca”,
ocurrido el 11 de febrero de 1811 del que fueron protagonistas
destacados, entre otros, el cura de Paysandú Silverio Martínez y su
teniente cura el fraile dominico Ignacio Maestre.
Otras independencias por lograr
El obispo de Tacuarembó, monseñor Julio Bonino, presidió una Misa
por la Patria en la iglesia del colegio Jesús Sacramentado. La
Eucaristía se celebró en ese templo eucarístico, dado que la
catedral se encuentra en proceso de reforma.
Así mismo, el obispo Bonino, en la conferencia “Bicentenario de la
nación oriental”, organizada por la CEU y la Universidad Católica
del Uruguay (UCU), analizó algunos aspectos de la situación social
en el país.
Se refirió a la independencia de la Iglesia católica con respecto al
Estado uruguayo, la problemática del narcotráfico, el consumo de
pasta base y los derechos humanos, y propuso instalar consultorios
para atender los problemas del embarazo en adolescentes.
Monseñor Bonino recordó que a principios del siglo XX quedó la
Iglesia separada del Estado. “El Estado y la Iglesia están
absolutamente separados desde principios del siglo pasado y eso
lleva a que la institución no tenga compromisos, lo que nos da una
gran libertad”, señaló.
Recalcó que en Uruguay “se da un verdadero reclamo en cuanto a
derechos humanos” y que “los presos son una población que ha crecido
en número y decrecido en edad, siendo cada vez más jóvenes los que
están en situaciones que no son humanas”.
Añadió que “otras de las realidades que tenemos que encarar es el
embate del narcotráfico, que introdujo la pasta base, que es
verdaderamente un veneno, con un efecto muy rápido sobre las
conductas, y el proceso de adicción es también rapidísimo”.
Se refirió a “la violencia, que cobra tantas víctimas y deja tantas
marcas”. Sostuvo que “la Pastoral Social de un país tiene mucho que
ver con lo que en el país está sucediendo” y, ante la emergencia
social "discernimos que lo que tenemos que hacer es colaborar desde
nuestra identidad".
También hizo referencia al embarazo en adolescentes y propuso la
instalación de “policlínicas ginecológicas para adolescentes porque
el trato que hay que tener es muy diferente”.
Señaló que es necesario dar voz a la gente del ámbito rural. Dijo
que el Departamento de Pastoral Social “hizo una encuesta que
intentaba ponerles el micrófono a las comunidades rurales para poder
hacer resonar en el país voces del campo, que son los más alejados”.
En este sentido, añadió que “hemos sido invitados por la Conferencia
de Aparecida a vivir más intensamente el llamado de la misión y no
hay duda de que dentro de los más alejados de los servicios sociales
y eclesiales están los que viven y trabajan en el campo”.
De la celebración bicentenaria se hizo eco este 24 de agosto el
diario vaticano L’Osservatore
Romano citando a la Conferencia Episcopal uruguaya en su
petición de reforzar la identidad nacional y apreciar al patrimonio
construido en estos doscientos años, rescatar los valores más
auténticos y trabajar juntos para “construir una patria edificada en
la verdad, la justicia, la libertad y el amor”.
Tomado del blog
http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
[1] Nota del editor: se le puede
perdonar a Zenit la imprecisión, pero no queremos que quede sin
constar en este blog: no fueron los Treinta y Tres Orientales
quienes "se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de la
Independencia Nacional", sino los representantes elegidos por los
cabildos de 14 pueblos de la Banda Oriental. Ver nota sobre el
Pbro. Francisco Larrobla,
quien, delegado por Guadalupe (Canelones) presidió la asamblea (y no
era, por cierto, uno de los Treinta y Tres Orientales).
+HAB
Titulares
Mons. Martín Pérez se reúne con el
Presbiterio Zonal de Durazno
El
día 29 de Agosto, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de
la ciudad de Durazno se realizó la tercera reunión del
Presbiterio Zonal de Durazno, la cual fue acompañada por el
Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini y los párrocos de
las Parroquias Nuestra Señora del Pilar, de Sarandí Grande;
Nuestra Señora del Carmen y San Pedro, de Durazno; Nuestra
Señora del Carmen, de Villa del Carmen; San Antonio de Papua, de
Sarandí del Yí, y Nuestra Señora del Carmen, Capilla del Sauce.
En la oportunidad, se dio la bienvenida al Padre Sarjit Xalxo
sac, que generosamente ha venido desde la India. Nació el 20
de noviembre de 1977 en Dahijira. Su primera profesión en la
Sociedad del Apostolado Católico la realizó el 30 de mayo de 1999 y
desde el 22 de abril de 2007 es sacerdote.
En la reunión hubo espacio para la oración, la reflexión y compartir
con el fin de mejorar la atención a las comunidades.
Fuente:
http://santuariovirgentreintaytres.com/noticias.php
Por primera vez desde que asumió como Obispo de Melo, el 25 de
agosto Mons. Heriberto Bodeant, participó en la ciudad de Treinta y
Tres en un acto patriótico.
El Obispo fue invitado por el Comité Patriótico a subir al estrado
junto con las demás autoridades en el acto conmemorativo de la
Declaratoria de la Independencia Nacional.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Tras permanecer varios días en CTI
A
los 60 años de edad falleció ayer, luego de permanecer internado
desde mediados de agosto, el sacerdote Walter Malet. El quebranto de
salud que lo llevó a la muerte lo mantuvo internado en el Sanatorio
Panamericano de nuestra ciudad, habiendo sido intervenido más de una
vez en la región intestinal. Su estado fue extremadamente
grave desde el inicio, a lo que se le sumaron episodios de
dificultades respiratorias, de funcionamiento renal y de diabetes,
que no hicieron más que profundizar su gravedad.
Finalmente sobre las 5 horas de la madrugada de ayer 1º de setiembre
dejó de existir.
Así lo evoca Mons. Heriberto Bodeant
Walter Luis Malet nació en Montevideo el 31 de marzo de 1951. Fue
ordenado sacerdote en Guichón, el 24 de mayo de 1980. Falleció en
Salto, en la madrugada del 1 de setiembre de 2011.
Sintiendo el llamado de Jesús ingresa a la congregación salesiana.
Durante una etapa de su formación es enviado a Paysandú, donde
colaboró con el P. Isidro "Cacho" Alonso, que en 1973 fue nombrado
asesor diocesano de Juventud de Salto. Un joven de aquella época los
recuerda como "una pareja quijotesca". El P. Cacho, alto, delgado,
sereno y soñador; el seminarista Walter, ya "gordito", con un
discurso que enfatizaba en los compromisos concretos. Juntos
visitaron los grupos parroquiales de jóvenes de la Diócesis.
En
su búsqueda vocacional, Walter abandona los salesianos e ingresa en
Montevideo al Seminario Interdiocesano "Cristo Rey" por la Diócesis
de Salto.
Allí lo conocí, como seminarista, continuando en ese trabajo de
animación de la Pastoral Juvenil, para el cual viajaba desde
Montevideo los fines de semana.
En
1975, desde mi parroquia de Young, me integré de lleno a lo que
comenzaba a llamarse Pastoral Juvenil. Fue el último año del P.
Cacho y el comienzo de la asesoría del P. Víctor Couto. Walter
continuó su formación en el Seminario y fue ordenado diácono en la
parroquia San José Obrero de Paysandú, a fines de 1979.
En
1980 ingresé al Seminario y, junto a los numerosos seminaristas de
Salto, viajamos a Guichón el 24 de mayo, día de María Auxiliadora,
para participar en la ordenación de Walter, realizada por Mons.
Carlos Nicolini, durante la fiesta patronal. Fuimos una presencia
animada y bullanguera, con guitarras y redoblante, tanto en la
celebración eucarística como en la fiesta.
El
P. Walter ya tenía destino pastoral en Guichón, donde era párroco
Ottavio Todeschini, de la Diócesis de Verona, que fue después
formador y rector del Seminario Interdiocesano. Walter se veía tan a
gusto entre los sacerdotes italianos, que un sacerdote de la
Diócesis le puso por sobrenombre "Maletti".
Después de unos años en Guichón, Walter pasó a la parroquia del
Cerro (Sagrado Corazón) en Salto.
Vinieron luego dos años de estudios en Bélgica, de donde regresó con
el título de perito en catequesis. Comenzó integrándose al Oficio
Catequístico Diocesano, para luego asumir su dirección, nombrado por
el nuevo Obispo, Mons. Daniel Gil Zorrilla. Impulsó una renovación
de la catequesis, con un especial énfasis en la catequesis de
adultos.
Manteniendo la dirección del Oficio Catequístico, pasó a la
Parroquia Santa Cruz, de la que era párroco Mons. Marcelo
Mendiharat, obispo emérito de Salto. Al cumplir Don Marcelo sus 80
años, en 1994, Mons. Daniel Gil le pidió que ya no continuara como
párroco, y a Walter se le encomendó ese servicio, con Don Marcelo
como su "teniente". Walter asumió con entusiasmo la parroquia,
impulsando la vida de sus capillas y su colegio parroquial.
Desde siempre manifestó inquietud por varios temas sociales, no en
forma abstracta sino centrado en las personas en diferentes
situaciones críticas. Integró el Patronato de la Cárcel de Salto.
Promovió la asistencia a niños en situación de calle, creando un
refugio en uno de los centros de la parroquia. Fue gestor y animador
de "Pan y Abrigo", coordinación de merenderos y otras obras
sociales, donde trabajó codo a codo con pastores y dirigentes de
otras iglesias.
Su
gestión en Pan y Abrigo motivó que, en junio de 2005, el intendente
electo de Salto Ramón Fonticiella le pidiera integrarse a su equipo
asesor. Así lo hizo, con la anuencia de Mons. Gil, en junio de 2005.
Esa anuencia, a su pedido, fue renovada por un año.
Al
llegar Mons. Pablo Galimberti a la Diócesis, Walter mantuvo y aún
acrecentó su vínculo con la Intendencia, sin pleno acuerdo del
Obispo. Esto generó una situación tensa, en la que, sin embargo, no
abandonó el ministerio. No pudiendo continuar como párroco de Santa
Cruz, continuó en la dirección del Colegio Parroquial y colaboró con
otras comunidades, entre ellas la parroquia de Quebracho.
En
sus idas y venidas, Walter mantuvo siempre una clara preocupación
social, que se expresaba no sólo en acciones de tipo organizativo o
institucional, sino en su preocupación por personas concretas, con
rostro, nombre y apellido. Esa preocupación lo llevó a vivir muchos
desvelos, descuidando su propia salud. Vivió intensamente las
palabras de Jesús (Mt 25...) "Tuve hambre y me diste de comer..." y
su amor preferencial por los pobres. Su última participación en un
evento eclesial de cierta importancia fue en el Encuentro de
Diócesis de Frontera en mayo-junio de este año, en Rivera, cuyo tema
fue “la compasión de Jesús y el desafío de un número creciente de
jóvenes deteriorados por la adicción a las drogas”, otra de esas
situaciones humanas ante las que Walter fue especialmente sensible.
A
los 60 años, su muerte culmina una vida sacerdotal, que tuvo sus
momentos particulares, diferentes y a veces fronterizos, pero donde
el Pueblo de Dios no dejó de reconocerlo como pastor.
La
Misa de exequias en la Parroquia Santa Cruz, que me tocó presidir,
debido a que Mons. Galimberti no estaba aún repuesto de su reciente
accidente, lo expresó fehacientemente. Allí estaba una comunidad:
laicos, religiosas, diáconos y presbíteros, despidiendo a un
sacerdote, dando gracias por su vida y por su testimonio, abiertos a
la esperanza, celebrando en la fe y el amor.
+
Heriberto
Encuentro y retiro
De los Responsables Laicos Parroquiales y dos delegados
parroquiales. Orienta el P. Jorge Crovara sj el domingo 11 de
setiembre, de
Instituto María Auxiliadora Canelones 1701 y Magallanes
Jornadas del Instituto Pastoral de la
Salud
Pastoral de la esperanza
1. El sufrimiento humano (12 de setiembre)
2. El Misterio Pascual (19 de setiembre)
3. Acompañamiento espiritual del enfermo en etapa terminal (26
setiembre)
4. Acompañar en el Duelo (3 de octubre)
5. Oración por el difunto y la familia (10deoctubre) Horario: 19:30
a 21:30horas Lugar: Centro Pastoral Arquidiocesano Río Branco 1430
entre Colonia y
Mercedes
Costo total: $200
Requisitos: 1.Haber realizado el primer módulo:“Acompañamiento
espiritual del enfermo”.
2. Estar integrado en una comunidad parroquial.
3. Carta de presentación del párroco, o responsable de la comunidad.
CONTACTOS: Presbítero William Bernasconi (Coordinador Arquidiocesano
de Pastoral de la salud)
III Encuentro de
Profesores Adscriptos y Tutores
Nuevo Testamento edición pastoral
El pasado sábado 20 de agosto tuvo lugar el III Encuentro de
Profesores Adscriptos y Tutores.
Más de veinte educadores desafiaron el frío polar que nos azotó ese
fin de semana para participar.
El Vicario de la Educación Pbro. Basilio Ivanov dio la bienvenida y
presentó al Pbro. Fernando García, Profesor Tutor del Colegio
Seminario, quién acompañó el encuentro desde su propia experiencia
como acompañante de los jóvenes de hoy.
El acompañamiento personal.
La ponencia estuvo centrada en la “Espiritualidad del acompañamiento
personal”. Con las Palabras de San Pablo abría la reflexión:
«Ustedes son mi carta, escrita en sus corazones, carta abierta y
leída por todo el mundo. Se les nota que son carta de Cristo y que
fui yo el escribiente. No está escrita con tinta, sino con Espíritu
de Dios vivo, no en tablas de carne, en el corazón de cada uno de
ustedes.»(2 Corintios3,2-3) Luego desde la filosofía con el filósofo
alemán Ludwig Andreas Feuer- bach, siguió el momento formativo. Con
el trabajo en grupos los participantes pudieron compartir sus
propias vivencias y así enriquecerse con los aportes de todos.
Ser evangelizados en nuestro rol
Pablo VI con la Encíclica Evangelii Nuntiandi, dio las pautas para
ser evangelizadores desde el rol de Adscritos: En la exhortación
apostólica «Evangelii Nuntiandi» el Papa Paulo VI advierte que el
primer paso en la evangelización es la humanización. Es decir,
mientras no se responda a lo humano, lo cristiano es sólo una
ideología yuxtapuesta en nuestras vidas, de carácter irreal,
aparente, una decoración sin sentido.
Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261
Jubileo diocesano de los jóvenes
En
la tardecita del sábado 3 de septiembre, la noche y el Domingo 4
tendrá lugar el Jubileo Diocesano de Jóvenes, en el Colegio Santa
Elena de la Rambla de la Ciudad de la Costa.
“¡Que el impulso del jubileo de los niños y la luz de la Jornada
Mundial de la Juventud de Madrid muevan a los jóvenes y a los
responsables a esta cita!”, auguró el Obispo Diocesano, Mons.
Alberto Sanguinetti en su blog
http://amicus-sponsi.blogspot.com/
Mons. Martín
Pérez confirmó y celebró el Día de la Catequesis en Sarandí Grande
El Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini, el sábado 27 de
agosto visitó la Parroquia Ntra. Sra. del Pilar, en donde se reunió
con todas las Catequistas de la parroquia y celebró con ellas el día
de la catequesis.
Luego del encuentro con las catequistas, presidió para toda la
comunidad parroquial la Eucaristía, concelebrada por su párroco, P.
Erico Fecher y diaconada por Mario Cardoso, único diácono permanente
de la Diócesis. Siete jóvenes recibieron el sacramento de la
Confirmación. Después de realizar el itinerario de formación y
concientización del valor y significado de la Confirmación, estos
jóvenes se comprometieron públicamente a ser testigos de Cristo
Resucitado.
Encuentro Diocesano
de Catequistas en Santa Clara de Olimar
"Vayan
a Santa Clara allí me verán. Jesús". El sms llegó a cada uno de los
catequistas que, el sábado pasado, por la noche, miraba la tormenta,
con intensa lluvia y relámpagos que azotaba casi toda la Diócesis de
Melo (departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres). La
comunicación de Carla, coordinadora del Oficio Catequístico
Diocesano alentaba a quienes pudieran tener dudas sobre la
realización del encuentro: "¡Ánimo! ¡A no dormirse! No se suspende
por lluvia".
El domingo amaneció nublado y se mantuvo bastante frío en la mañana,
pero la tarde trajo el regalo de un sol radiante y un hermoso cielo
azul.
70 catequistas de Río Branco, Aceguá, Isidoro Noblía, Melo, Fraile
Muerto, Tupambaé, Santa Clara, Cerro Chato, Treinta y Tres y Vergara
se reunieron en la parroquia Santa Clara de Asís, en Santa Clara de
Olimar.
Allí tuvieron en la mañana una reflexión animada por Mons. Heriberto
Bodeant, sobre el tema "Catequesis como iniciación a la vida
cristiana". El Obispo subrayó la centralidad del encuentro con
Jesucristo Vivo en el comienzo y en el camino del proceso
catequético y detalló diferentes aspectos de la vida cristiana a
partir de ese encuentro: cambios profundos en la relación con Dios,
descubriéndolo como Padre amoroso; en la relación con los demás,
abriéndose a la vida fraterna; en la relación con el mundo y las
cosas, descubriendo la responsabilidad de administrar los bienes que
el Creador entregó a la humanidad y en la relación consigo mismo,
encontrando en Cristo Aquel sobre el cual es posible construir en
forma unificada y armónica la propia vida.
Después del almuerzo, los catequistas compartieron experiencias
importantes en su camino de servicio y, tras un tiempo recreativo,
se celebró la Misa junto con toda la comunidad, que se hizo presente
numerosa. El P. Sebastián, párroco de Cerro Chato y que celebra
habitualmente en esta parroquia (que está bajo la responsabilidad de
las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima) celebró tres bautismos
durante la Eucaristía que presidió el Obispo diocesano. Participaron
también en la Eucaristía y en el encuentro el P. Francisco SDB,
párroco de Santo Domingo Savio, en Melo, y el Diácono Víctor, de la
Parroquia Cruz Alta (Treinta y Tres).
Confirmaciones en
Tupambaé
Mons. Heriberto visitó el 26 de agosto Tupambaé, donde celebró la
Eucaristía y administró el Sacramento de la Confirmación a cinco
jóvenes de la comunidad de esa parroquia del departamento de Cerro
Largo.
Fuente:
http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
II Encuentro sobre perdón y
reconciliación
El
secretariado diocesano de pastoral social de la Diócesis de Mercedes
convocó al segundo encuentro sobre perdón y reconciliación que se
realizará en la Casa Diocesana de la Paz, en el Departamento de
Colonia.
Se
profundizará en la reconciliación y participarán del mismo 21
agentes pastorales de Soriano y Colonia. A partir de esta instancia
estos agentes pastorales quedan capacitados como agentes
multiplicadores para actuar en situaciones de conflicto y contribuir
a una convivencia pacífica. contarán para esta instancia con el
apoyo de Cáritas
El
domingo 4, Mons. Carlos Collazzi compartirá con el grupo y celebrará
la Eucaristia.
Información proporcionada por Soledad Santos, Coordinadora Diocesana
de Pastoral Social
Jornada Nacional de la Juventud
Con
motivo de la Jornada Nacional de la Juventud a celebrarse el próximo
domingo 4, los jóvenes de la Diócesis de Mercedes se concentrarán en
la localidad de Santa Catalina (Dpto de Soriano). A las diversas
actividades previstas se suma el testimonio de los jóvenes que desde
la Diócesis participaron en la reciente Jornada Mundial de Madrid. A
las 16 hs el Obispo Diocesano, Mons. Carlos Collazzi presidirá la
Eucaristía.
Jornada Nacional de la Juventud
Sábado 3 y Domingo 4 de setiembre en Ciudad del Plata
Bajo el lema “Soy cristiano:
creo, vivo y anuncio”, se llevará a cabo este fin de
semana la Jornada Nacional de la Juventud (JNJ), la misma se
desarrollará en la Parroquia San José Obrero de Ciudad del Plata.
Se
trata de la primera oportunidad que los jóvenes de la Diócesis de
San José de Mayo se encuentran en esa zona del departamento para
celebrar una Jornada Nacional de Jóvenes. “El objetivo que nos
proponemos es reencontrarnos y celebrar el ser cristianos y vivir
como tales”, expresa la carta convocatoria que se les ha enviado a
todos los jóvenes de San José y Flores que participan en distintas
actividades juveniles en sus parroquias.
Se
ha confirmado la participación de jóvenes de las Parroquias de:
Ciudad del Plata, Nuestra Señora de Luján, Santísima Trinidad,
Catedral, Nuestra Señora de Fátima y los jóvenes Migrantes (jóvenes
de maragatos y trinitarios que se encuentran estudiando en
Montevideo).
La
Jornada comenzará el sábado
El
sábado 4, unos 80 jóvenes, se dedicarán a visitar casas de familias
por la zona, “… el objetivo es llegar a los jóvenes que no están
cerca de la parroquia y conocer las distintas realidades para vivir
realmente el ANUNCIO de creer en Jesús”, manifiesta la convocatoria.
También están previstas algunas actividades de servicio.
El
Domingo 5 se celebrará la Santa Misa junto a la Comunidad de la
Parroquia, la cual será presidida por el Obispo Diocesano Mons.
Arturo Fajardo.
Además se realizará un Taller con los jóvenes y un fogón en el patio
de la Parroquia.
“Entre las casas”
75 años Parroquia Catedral de Salto
Por Mons. Pablo Galimberti
El
origen de la palabra “parroquia”, que proviene del griego
(“par”=entre y “oikía” = casas), abre una puerta para captar
intuitivamente su realidad y misión. Esta se abre como abanico con
tres grandes direcciones: ser una presencia testimonial del
Evangelio de Jesús, un oído atento a todo lo que acontece a su
alrededor y un espacio sagrado de oración y súplica por las
necesidades de todos los vecinos y de alabanza a Dios Padre, origen
y fuente de vida reconciliada.
Desde
que desembarcó en este lugar el primer pastor diocesano, Monseñor
Tomás Gregorio Camacho, surgieron proyectos para levantar el templo
donde estaría la “cátedra” del obispo, símbolo de su misión como
pastor y maestro y que llevaría por lo tanto el nombre de
“Catedral”.
La
Catedral es un templo especial. Es como el centro espiritual de toda
la iglesia diocesana. De manera que cuando el obispo preside la
Eucaristía en el altar mayor, acompañado por los sacerdotes,
diáconos, ministros y pueblo de Dios allí presentes, unidos en un
canto de alabanza y súplica a Dios Padre por medio de su Hijo
Jesucristo, se ve gráficamente representada la vida y misión de una
Diócesis en un territorio particular. Allí está la iglesia de Jesús
el Señor, en comunión con la cátedra de Pedro, en Roma, integrando
una red de comunión y misión, cuya alma es el Espíritu Santo que
despliega sus velas para que los discípulos no se cansen de remar
mar adentro.
Lugar de la memoria
Al
templo, como a toda “casa”, le cabe además la característica general
de ser “lugar de la memoria”. A veces me han señalado: este piso es
de la época de tal párroco, aquella columna de aquella familia,
aquel óleo de Zorrilla estaba antes en el Seminario, el altar del
Santísimo vino desde Francia… Cuando veo la cátedra pienso en los
obispos que me antecedieron y en los que vendrán después.
Un territorio
El
territorio parroquial es como una sucesión de anillos concéntricos.
El primer círculo lo integran los bautizados; pero también está
comprendida toda la gente que habita en su territorio: familias,
comercios y fábricas, oficinas públicas y autoridades que dirigen
los asuntos de la comunidad, centros de estudio, sanos y enfermos,
maternidades y casas de ancianos, lugares de recreación, parques,
cárceles, cementerio. En síntesis, todo el paisaje humano con su
entorno natural. Nada debe ser ajeno a la vida de una parroquia,
entretejida en el diario acontecer de la gente. A veces este ritmo
de presencia en medio de la ciudad lo sonorizan los variados toques
de campana, ya sea repicando con regocijo o cuando doblan
comunicando un duelo.
Una ruptura en el espacio urbano
El
historiador de las religiones Mircea Eliade estudiando los ritmos
entre lo sagrado y lo profano analiza las particularidades del
espacio “diferente” donde uno ingresa cuando entra en contacto con
la dimensión religiosa de la vida. Con un gesto, mirada, reverencia
o señal de la cruz, una persona puede entrar fugazmente en ese
contacto íntimo donde se toca el misterio o se percibe el perfume
que flota en la vida cotidiana; eso que Santa Teresa explicaba a sus
monjas con tanto gracejo y realismo castellano: “Dios está entre los
pucheros”. Y basta advertirlo para que el ritmo de la vida distraída
y monótona, cobre significado.
La
catedral, como todo templo, provoca una especie de ruptura en el
ritmo apresurado de los días laborales y de espacios asfixiantes o
kafkianos. Tal como lo expresa un poeta salteño: “Esta Plaza de
Salto…. tiene hacia el Este un campanario que de noche se enciende
en luz ambarina y azul… Pero hoy lunes –al mediodía- la circunvalan
raudos taxis y peatones apresurados yendo a sus hogares, al Banco o
alguna Oficina kafkiana…” (Víctor H. Silveira, Rapsodia en dos
tiempos, 2006)
Observo esto, por ejemplo, cada vez que alguien pasa delante de la
catedral y se hace la señal de la cruz bien rápido, para no caer de
la moto o bicicleta. Otros quizás elevan un pensamiento, como cuando
pasamos delante del cementerio donde “duermen” nuestros difuntos.
En el imaginario infantil
Me
contaba hace poco una señora que desde que llevó un día a su nieta
de dos años a la catedral, la niña no deja de pedirle “lleváme a la
casa de Jesús!” La anécdota infantil encierra un profundo
significado que está expresado en una página de la Biblia cuando
Salomón una vez construido el templo de Jerusalén, eleva una
oración: “¿Es posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en
el cielo ¡cuánto menos en este templo que te he construido!” (1 Re
8,27). Un templo pues expresa esa permanente tensión: Dios
trasciende los estrechos límites de lo humano pero al mismo tiempo
quiere mostrarse en actitud de acercamiento, acortando distancias;
lo propio de quien mucho ama.
En síntesis, son estas algunas pinceladas de la Parroquia
Catedral que está celebrando 75 años.
33ª Jornada Nacional de la Juventud en
Rivera
Sàbado 3 de setiembre y domingo 4 de setiembre de 2011 en Rivera
Cronograma:
Sábado 3 de setiembre
18:00hs- Llegada de las delegaciones. (Plaza 18 de julio- Cuarò y
Artigas)
Bienvenida a cargo de la coordinadora diocesana de pastoral juvenil
y de los jóvenes de la Parroquia Santo Domingo.
20:00hs: Comienza la vigilia- “Creo”
21:30hs: Envío a las familias- “Vivo”
Domingo 4 de setiembre
8:30:hs: Reencuentro en la plaza con las familias donde pasaron la
noche.
9:15:hs: Preparación para el trabajo en grupo sobre misión con los
animadores.
10:00hs: Salimos de misión por diferentes puntos ya delimitados.
“Anuncio”
11:30hs: Eucaristìa
13:oohs: Almuerzo
14:00hs: Fogòn
16:00hs: Envío y despedida
Mayor información:
irmauito18@hotmail.com;
belenrau@hotmail.com
y
jonacasa@hotmail.com
Una mirada diferente sobre un tema que nos interpela a todos
Mesa redonda
P. Mateo Méndez, Exdirector del Interj.
Lic. Andrea Toyos, Programa Perdón y Reconciliación
Dr. Alfonso Zamuner, Docente
Viernes 2 de setiembre, de
Colegio Sagrada Familia – Avda. Del Libertador 1960 esq. Lima
Pedagogía Salesiana, Pedagogía del Cuidado, Pedagogía de la Unidad
·
Mateo Méndez. Sacerdote salesiano. Exdirector del Instituto de
Rehabilitación Juvenil (Interj):
·
Lic.
Andrea Toyos. Kolping Uruguay. Metodología de las Escuelas de Perdón
y Reconciliación (ES.PE.RE.), aplicada en Colombia para la
reconciliación social por parte incluso de excombatientes de la
guerrilla. Fundación premiada por UNESCO – Mención de Honor Premido
Educación a la Paz 2006. www.fundacionparalareconciliacion.org
·
Dr. Alfonso Zamuner. Doctor en Ciencias de la Educación, docente en
la Facultad de Teología del Uruguay.
Habrá espacio para preguntas de la audiencia.
Invita Humanidad Nueva
www.new-humanity.org

Los presos hacen radio.
Las rejas son ventanas que suenan en tu casa.
A partir del próximo Domingo 4 de
setiembre, 21:30 en Radio Oriental (770 am).
Un espacio para dialogar sobre las cárceles que construimos y la
sociedad que queremos.
Vuelve al aire Código de Barras una propuesta para mirar la realidad
carcelaria a partir de lo que viven y piensan las personas privadas
de libertad. Se trata de pensar el tema, incursionar en alternativas
de rehabilitación, generar nuevas narraciones y aprendizajes, tanto
en la población directamente implicada (los presos, sus familias, la
guardia, agentes externos, las víctimas), como en quienes viven esta
realidad desde afuera, a través del desconocimiento, el prejuicio,
el miedo o la indiferencia. Un espacio para acercar historias, sumar
perspectivas, tender puentes que nos fortalezcan como sociedad.
Este proyecto es una iniciativa de la Fundación Entre Todos, y de un
grupo de voluntarios que, desde dentro y fuera de la cárcel, se
embarcan en este desafío de la comunicación como encuentro.
Teléfonos de contacto: Carla Lima 098.902.470 / Mercedes Clara
099.555.567
En su habitual columna dominical en El País, el premio Nobel de
Literatura, Mario Vargas Llosa, señaló que el éxito de la reciente
Jornada Mundial de la Juventud en Madrid hace evidente que Occidente
necesita del catolicismo para subsistir. En su artículo, Vargas
Llosa, que se declara agnóstico y contrario a las enseñanzas de la
Iglesia, elogia el espectáculo de Madrid “invadido por cientos de
miles de jóvenes procedentes de los cinco continentes para asistir a
la Jornada Mundial de la Juventud que presidió Benedicto XVI”.
“Creyentes y no creyentes debemos alegrarnos de lo ocurrido en
Madrid”
(ACI) En su artículo, titulado «La fiesta y la cruzada» y recogido
también en su edición de ayer por el diario vaticano L’Osservatore
Romano, Vargas Llosa, nacido en el Perú pero también de nacionalidad
española, afirma que la JMJ fue “una gigantesca fiesta de muchachas
y muchachos adolescentes, estudiantes, jóvenes profesionales venidos
de todos los rincones del mundo a cantar, bailar, rezar y proclamar
su adhesión a la Iglesia Católica y su ‘adicción’ al Papa”.
“Las pequeñas manifestaciones de laicos, anarquistas, ateos y
católicos insumisos contra el Papa provocaron incidentes menores,
aunque algunos grotescos, como el grupo de energúmenos al que se vio
arrojando condones a unas niñas que… rezaban el rosario con los ojos
cerrados”.
Según Vargas Llosa existen “dos lecturas posibles de este
acontecimiento”: una que ve en la JMJ “un festival más de superficie
que de entraña religiosa”; y otra que la interpreta como “la prueba
de que la Iglesia de Cristo mantiene su pujanza y su vitalidad”.
Después de mencionar las estadísticas que señalan que sólo el 51 por
ciento de jóvenes españoles se confiesan católicos, pero sólo 12 por
ciento practica su religión, Vargas Llosa dice que “desde mi punto
de vista esta paulatina declinación del número de fieles de la
Iglesia Católica, en vez de ser un síntoma de su inevitable ruina y
extinción es, más bien, fermento de la vitalidad y energía que lo
que queda de ella –decenas de millones de personas– ha venido
mostrando, sobre todo bajo los pontificados de Juan Pablo II y de
Benedicto XVI”.
“En todo caso, prescindiendo del contexto teológico, atendiendo
únicamente a su dimensión social y política, la verdad es que,
aunque pierda fieles y se encoja, el catolicismo está hoy día más
unido, activo y beligerante que en los años en que parecía a punto
de desgarrarse y dividirse por las luchas ideológicas internas”.
Vargas Llosa se pregunta si esto es bueno o malo para el secularismo
occidental; y responde que “mientras el Estado sea laico y mantenga
su independencia frente a todas las iglesias”, “es bueno, porque una
sociedad democrática no puede combatir eficazmente a sus enemigos
–empezando por la corrupción– si sus instituciones no están
firmemente respaldadas por valores éticos, si una rica vida
espiritual no florece en su seno como un antídoto permanente a las
fuerzas destructivas”.
“En nuestro tiempo”, sigue Vargas Llosa, la cultura “no ha podido
reemplazar a la religión ni podrá hacerlo, salvo para pequeñas
minorías, marginales al gran público”; porque “por más que tantos
brillantísimos intelectuales traten de convencernos de que el
ateísmo es la única consecuencia lógica y racional del conocimiento
y la experiencia acumuladas por la historia de la civilización, la
idea de la extinción definitiva seguirá siendo intolerable para el
ser humano común y corriente, que seguirá encontrando en la fe
aquella esperanza de una supervivencia más allá de la muerte a la
que nunca ha podido renunciar”.
“Creyentes y no creyentes debemos alegrarnos por eso de lo ocurrido
en Madrid en estos días en que Dios parecía existir, el catolicismo
ser la religión única y verdadera, y todos como buenos chicos
marchábamos de la mano del Santo Padre hacia el reino de los
cielos”.
Católicos y ortodoxos reflexionan juntos sobre la nueva
evangelización
SALÓNICA, viernes 2 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- “La suerte
de la evangelización está ciertamente ligada al testimonio de unidad
de la Iglesia”, es el mensaje que el Papa Benedicto XVI ha hecho
llegar, a través del cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo
Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, al
simposio católico-ortodoxo que se celebra desde hace dos días en
Salónica (Grecia).
Este XII simposio, que concluye hoy, está promovido por el Instituto
Franciscano de Espiritualidad de la Pontificia Universidad
Antonianum, y por el Departamento de Teología de la Facultad
teológica ortodoxa de la Universidad Aristoteles de Salónica.
El tema, “El testimonio de la Iglesia en el mundo contemporáneo”,
constituye una de las principales preocupaciones actuales del Papa,
según admite él mismo en su carta.
La evangelización “necesita hoy un renovado vigor en muchas de las
regiones que fueron las primeras en acoger la luz y que experimentan
los efectos de una secularización capaces de empobrecer al hombre en
su dimensión más profunda”.
“En realidad asistimos, en el mundo contemporáneo, a fenómenos
contradictorios: por un lado existe una generalizada distracción y
también una insensibilidad frente a la trascendencia, por el otro
hay numerosos signos que atestiguan la permanencia, en el corazón de
muchos, de una profunda nostalgia de Dios, que se manifiesta de
muchas formas distintas y que pone a muchos hombres y mujeres en
actitud de sincera búsqueda”, añade.
El Papa afirma que la situación actual plantea “a católicos y
ortodoxos los mismos desafíos”, y añade que “la suerte de la
evangelización está ciertamente ligada al testimonio de unidad dado
por la Iglesia”.
Como evangelizadores “debemos ofrecer a los fieles de Cristo, no la
imagen de hombres divididos y separados por las luchas que no sirven
para construir nada, sino la de hombres adultos en la fe, capaces de
encontrarse más allá de las tensiones reales gracias a la búsqueda
común, sincera y desinteresada de la verdad”, concluye, citando la
Evangelii Nuntiandi de Pablo VI.
El XII Simposio intercristiano para el diálogo ecuménico, que
concluye hoy, ha querido, según sus organizadores, subrayar la
importancia para la vida de los cristianos de una mayor
profundización en la relación entre la acción misionera y el camino
hacia la unidad visible de la Iglesia, en línea con el congreso
ecuménico de Edimburgo (1910), del que acaba de celebrarse el
centenario.
Aunque este congreso no forma parte oficial del diálogo ecuménico,
con todo, busca aumentar el conocimiento mutuo entre las diferentes
tradiciones espirituales y teológicas. El primer encuentro se
celebró en 1992 en Creta, y el último en Roma, en 2009, sobre la
figura de san Agustín.
Por Edward Pentin
ROMA, viernes 2 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- Dentro de tres
semanas el Papa Benedicto XVI comenzará su primera visita a
Alemania, un viaje apostólico que promete ser histórico, lleno de
desafíos y potencialmente muy fructífero.
El evento, que se desarrollará entre el 22 y el 25 de septiembre,
incluirá una visita a la capital de Alemania, Berlín, seguida por
Erfurt (en la antigua Alemania del Este), Friburgo im Breisgau. El
Papa celebrará una misa al aire libre en el estadio olímpico de
Berlín, dos misas más en Erfurt y Friburgo, y mantendrá reuniones
con figuras importantes de la Iglesia, seminaristas, jóvenes y
líderes ecuménicos e interreligiosos. Su visita comenzará con un
discurso en el Parlamento Federal en el Reichstag.
A pesar de que el viaje va a ser relativamente corto, plantea
diferentes desafíos: la secularización ha dominado largamente en la
tierra natal del Papa (aunque posiblemente menos en su región) con
una minoría de sacerdotes y laicos que han expresado abiertamente su
disensión de la enseñanza de la Iglesia. Los problemas de la Iglesia
se han visto empeorados por la crisis de los abusos sexuales que
continúan azotando Alemania.
Los efectos de esto han sido dramáticos. De acuerdo con las últimas
cifras oficiales de la Iglesia, el número de alemanes católicos que
se han borrado de sus iglesias locales ha aumentado casi un 50% sólo
el año pasado (181.000 personas frente a 124.000). El problema ha
empeorado en parte porque, como miembros de la Iglesia, los alemanes
deben pagar un “impuesto eclesial” y al darse de baja en estos
registros se liberan de dicho impuesto, (los católicos siguen siendo
una significativa parte de la población, suman 24'6 millones, es
decir el 30%).
“La secularización (en Alemania) es especialmente penosa para él”,
dijo Paul Badde, corresponsal en Roma del periódico alemán Die Welt.
“Él proviene de un ambiente católico, de una familia católica en un
pequeño pueblo católico. No era un mundo inquebrantable, pero
después de 1945, él mismo ha visto cómo se rompía a través de un
proceso acelerado de secularización que comenzó en toda Alemania”.
Este distanciamiento tan marcado de la Iglesia, según cree Badde,
hace su visita “más complicada” que su último y famoso viaje a Gran
Bretaña del pasado año, una visita que “al final fue un juego fácil
para él”.
La de Berlín es, quizá, la parte más difícil de su viaje. Una ciudad
todavía presa del espíritu hedonista de los años '60 que continúa
siendo el centro de emanación de las ideologías laicistas. Se han
planeado un gran número de protestas, incluyendo una gran
manifestación durante el discurso del Papa en el Reichstag. La
mayoría de los manifestantes protestarán contra la enseñanza de la
Iglesia sobre el uso del condón, el aborto y la homosexualidad.
Sin embargo, a diferencia de la visita del Papa Juan Pablo II en
1996, cuando la policía fue incapaz de controlar a algunos de los
manifestantes que arrojaron pintura al Papamovil, la esperanza es
que esta vez no se llegue a la violencia y a los arrestos. El
alcalde homosexual de Berlín, Klaus Wowereit, ha intentado poner una
nota conciliadora, haciendo al Papa una bienvenida oficial (a pesar
de dice entender a aquellos que planean las manifestaciones,
asumiendo que estas tendrán lugar de forma pacífica).
Pero con protestas o no, Badde cree que realizando una visita de
estado a su tierra natal, Benedicto XVI podría poner el catolicismo
“de nuevo en el mapa” de Alemania. La nación europea, dice, puede
ser el “país de la Reforma”, pero tiene unas profundas raíces
católicas y ahora un Papa bávaro está ayudando a los alemanes a
conectar con su larga y rica historia.”
“Cuando oí por primera vez que había sido elegido Papa, mi primer
pensamiento fue que la II Guerra Mundial había terminado”, explicó
Badde. “Hemos tenido una gran historia pero se ha visto reducida a
12 años, de
Pero ¿cómo ha cambiado Benedicto XVI la visión de la Iglesia, y la
suya propia, entre los alemanes? El padre jesuita Bernd Hagenkord,
director de la sección alemana de la Radio Vaticana, cree que la
percepción de Joseph Ratzinger y de la Iglesia ha cambiado
sustancialmente a lo largo de 30 años. “Yo crecí en la década de los
'80 como un chico católico normal y pensábamos que todo lo que venía
de Roma era malo, que intentaba tener el control de todo, que no
entendía la forma en la que pensábamos o vivíamos, etc...”, explicó,
añadiendo que el cardenal Ratzinger también estaba mal considerado
por su oposición en temas como la teología de la liberación.
Pero destaca que este tipo de actitudes “ha cambiado
considerablemente” y que Benedicto XVI está considerado como una
persona más humilde y espiritual que antes, ya este cambio se
produjo durante sus últimos años como cardenal y prefecto de la
Congregación para la Doctrina de la Fe. “Hubo una gran alegría
cuando fue elegido, 'Nosotros somos el Papa' fue el titular de
muchos periódicos”, recuerda el padre Hagenkord. “Ahora la euforia
ya no está pero permanece el interés, y mucha gente está pendiente
de lo que tenga que decir”.
El padre Hagenkord continuó diciendo: “No es como una estrella de
pop que aparece y desaparece – sólo para hablar de amor, paz y
felicidad. Habla de contenidos que, normalmente, no te gustan si
eres alemán, pero ahí está, es retador y no para de generar
titulares”.
Badde, autor del reciente libro “El Sagrado Rostro de Manoppello”,
cree que no una minoría, sino una mayoría “silenciosa” existe en
Alemania y está detrás de las enseñanzas de la Iglesia. Él cree que
además cada vez hay menos silencio. “Con Internet tenemos un
fenómeno que va más allá y que no es diferente de lo que sucedió en
Egipto, son voces que se comienzan a oír”, dijo. “Los medios de
comunicación católicos solían estar en manos de grupos de presión
modernistas, pero esto ya no es así”.
Pero ambos, el padre Hagenkord y Badde creen que el impacto real
del Papa en Alemania no se sentirá a corto plazo. “Este es un
Papa del que se hablará en los próximos veinte o treinta años”,
dijo el padre Hagenkord. “Dejará una herencia detrás, que
recogeremos y rumiaremos una y otra vez”. Sin embargo “la vieja
fe católica que conocíamos” no volverá nunca a Alemania. “Esta
ya se fue, ahora debemos establecer una nueva forma de ser
católico”, dijo. “El Papa contribuirá a esto, como otros, a dar
forma a nuestra identidad, lo que significa ser católico”.
Donde el Santo Padre tendrá, posiblemente, un mayor impacto en
este viaje es en la antigua Alemania del Este. El padre
Hagenkord cree que allí hay un terreno fértil, ya que ha visto
como el Papa se comunicaba eficientemente con aquellos en los
que el comunismo destruyó el cristianismo. “Allí se palpa un
interés genuino, quieren saber lo que es, cómo funciona, qué es
el Vaticano, un sacerdote, un obispo, ya que no saben mucho
más”, explicó. “Quieren escuchar, discutir, no están atrapados
por los conflictos que tenemos en Alemania Occidental como la
ordenación de las mujeres, el celibato y la obediencia”.
Esta es la razón por la que, para sorpresa de algunos, un ex
comunista del este de Alemania convertido en político de
izquierdas elogió a Benedicto XVI el mes pasado. Gregor Gysi
agradeció al Papa su constante predicación en aras de una
sociedad moderna que tenga normas morales para poder funcionar
adecuadamente, según Reuters. Gysi, un abogado reformista de los
últimos años de la antigua Alemania del Este, destacó con
satisfacción lo que Benedicto había dicho sobre que la religión
sin razón conduce al fanatismo y que el pensamiento racional sin
fe puede conducir a un orgullo excesivo y a la intolerancia.
Sólo es la primera de lo que algunos creen que pueda ser un
número de bienvenidas inesperadas durante esta visita histórica
a un país obviamente cercano al corazón del Papa, pero también
centro de las tensiones seculares y cristianas.
“Habrá sorpresas, seguro”, dijo Badde, “sorpresas para los
alemanes y para todo el mundo”.
[Traducción del inglés por Carmen Álvarez]