NOTICEU

2 de setiembre de 2011

 

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DECOS-CEU 

 


SUMARIO

 

 

LA IGLESIA EN URUGUAY

El domingo 4 la Iglesia en Uruguay celebrará la Jornada Nacional de la Juventud

Saludo de Mons. Arturo Fajardo a los jóvenes

Los desafíos para la pastoral juvenil uruguaya hoy, analizados por el Pbro. Leonardo Risso

Setiembre: Mes de la Biblia

El testimonio de Mons. Pablo Galimberti tras grave accidente

Comunicado del Obispado de Salto a propósito del accidente de Mons. Galimberti

El 25 de Agosto en Treinta y Tres se oró por la Patria y fue ordenado un nuevo sacerdote para la Diócesis de Melo

Mons. Pablo Galimberti: “La Patria es un don y una tarea”

Mons. Bodeant participó en acto patriótico en Treinta y Tres

P. Daniel Sturla: “Nosotros amamos la patria”

Repicaron las campanas en las Iglesias de Uruguay

Mons. Martín Pérez se reunió con presbiterio de Durazno

Mons. Troccoli convoca a encuentros para la reflexión pastoral

Falleció ayer el Pbro. Walter Malet

 

VIDA DIOCESANA

ARQUIDIÓCESIS DE MONTEVIDEO

Encuentro y retiro

Jornadas del Instituto Pastoral de la Salud

III Encuentro de Profesores Adscriptos y Tutores

DIÓCESIS DE CANELONES

Jubileo diocesano de los jóvenes

DIÓCESIS DE FLORIDA

Mons. Martín Pérez confirmó y celebró el Día de la Catequesis en Sarandí Grande

DIÓCESIS DE MELO

Encuentro Diocesano de Catequistas en Santa Clara de Olimar

Confirmaciones en Tupambaé

DIÓCESIS DE MERCEDES

Jornada Nacional de la Juventud

II Encuentro sobre perdón y reconciliación

DIÓCESIS DE SAN JOSÉ

Jornada Nacional de la Juventud

DIÓCESIS DE SALTO

75 años Parroquia Catedral de Salto

DIÓCESIS DE TACUAREMBÓ

Jornada Nacional de la Juventud en Rivera

 

FORMACIÓN Y ESPIRITUALIDAD

Mesa redonda: “La violencia en la comunidad educativa”

Formación para acompañantes espirituales y formadores religiosos

Código de barras, el programa que te cuenta la cárcel desde adentro.

 

DE LA IGLESIA EN EL MUNDO

Vargas Llosa elogia la JMJ

Papa: el resultado de la evangelización, ligado a la unidad de la Iglesia

Una dura visita a casa

 

 

 

El domingo 4 se celebrará la Jornada Nacional de la Juventud

 

Bajo el lema “Soy cristiano! Creo, vivo y anuncio” el domingo 4 de setiembre, jóvenes de todas las Diócesis del país celebrarán la 33ª Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) convocada por la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil (CNPJ).

Este año la Jornada será de concentración diocesana. Tendrá como tema: Ante la búsqueda de identidad y sentido de la vida, profundizar el ser joven discípulo y misionero de Jesucristo en el mundo, para revitalizar la Pastoral Juvenil. Texto inspirador: 2 Cor 3, 2-6. 

 

En la página de la Conferencia Episcopal Uruguaya (www.iglesiacatolica.org.uy)  está disponible el material preparatorio:

 

Canción de la 33ª JNJ

Afiche

Tres PJmails (cartas para motivar a la participación)

Material para realizar dos encuentros previos (para la preparación hacia la JNJ)

También hay un Facebook de la 33ª. Jornada Nacional de la Juventud en el que es posible tomarle el pulso a los preparativos en cada Diócesis.

 

 

 
Saludo de Mons. Arturo Fajardo a los jóvenes

 

Titulares

 

 

Desafíos para la pastoral juvenil uruguaya hoy

 

Ante la inminencia de la Jornada Nacional de la Juventud, consideramos pertinente compartir la reflexión que el Pbro. Leonardo Risso, sacerdote de la diócesis de Minas, que por varios años se desempeñó como asesor de la Pastoral Juvenil de dicha Diócesis y en el período 2004 – 2007 como Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil, realizó sobre los Desafíos para la Pastoral Juvenil uruguaya hoy. Esta reflexión fue publicada en la última edición (No. 5) de la Revista Digital de OBSUR, “Carta de OBSUR”, dedicada a la temática de la Juventud. http://www.obsur.org.uy/carta/

 

¿Dónde estamos parados?


Me parece una buena pregunta para comenzar a decir algo sobre los desafíos de la pastoral juvenil hoy en nuestro país. Y la respuesta no genera muchas certezas, sino más bien incomodidades… pero de ellas se vale el Dios Vivo para abrirse camino.

 

Estamos parados en una realidad juvenil que ha explotado en mil fragmentos, donde no es posible hacer tantas generalizaciones como se hacía décadas atrás, cuando surgió la pastoral juvenil como respuesta de una Iglesia que optó por los jóvenes. 

 

Estamos parados en una realidad eclesial en sana tensión, que reclama una“conversión pastoral”y una “nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”2

 

Estamos parados en una realidad global que ha sido nombrada como “cambio de época”3, apuntando a una transformación profunda de la realidad humana, con todo lo enigmático que esta expresión encierra… 

 

Si nos situamos en el terreno específico de la pastoral juvenil, también la descubrimos con enormes búsquedas, hablando de la necesidad de un “proceso de revitalización”, tal cual se ha planteado desde el III Congreso Latinoamericano de Jóvenes (setiembre de 2010).

 

Es claro que nos tocan vivir tiempos inciertos, pero que pueden ser muy fecundos. Nos anima la misma fresca esperanza de la mañana de la resurrección y de la mañana de Pentecostés. Estamos como el profeta Elías en la puerta de la gruta, tras el paso del fuerte viento, del terremoto y del fuego, ante la brisa suave que anuncia la presencia de Dios; Él nos sostiene ahí, a la espera de lo que nos va a decir (1 Re 19,9-16).

 

En fin, estamos parados, pero sacudidos. Es un sacudón que parte de la realidad misma, pero que intuimos es del Espíritu, sin duda. 

 

No cambiar el punto de partida

 

En este contexto, un desafío es continuar partiendo de la realidad de los jóvenes concretos, con sus experiencias, sueños, errores, aciertos, búsquedas, esperanzas, dolores, alegrías, formas de expresarse e identificarse, proyecciones al futuro, logros, caídas y levantadas… Y de su necesidad de Dios, que late en todo lo anterior, y en mucho más. 

 

Partir desde los jóvenes no es excluir a Dios, porque ya está presente en la vida de ellos. Es ayudar a leer en esa vida los signos de su presencia, es ayudar a que se dé el encuentro con el Señor desde sus realidades concretas, para crecer, madurar y dar frutos. No excluye para nada el anuncio explícito, que siempre es necesario y central, pero implica una opción metodológica: partir desde el otro. Y él se encontrará con el Señor Jesús o, mejor dicho, Jesús se irá presentando en su vida.

 

Si se parte de un anuncio uniforme, desarraigado de la vida de los jóvenes, se estará excluyendo a muchos. Si se parte de la valoración de sus vidas y sus expresiones, aunque haya mucho para ser purificado, todos pueden tener acceso al encuentro que transforma. 

 

Seguir apostando al protagonismo juvenil

 

Sabemos bien que la iniciativa en todo proceso evangelizador la tiene el mismo Dios, que nos atrae hacia Él4, nos llama y nos va formando como “discípulos misioneros”5. Esto no quita que el cristiano ponga de sí lo mejor, en una respuesta libre, confiada y generosa. En el caso de los jóvenes esto es muy formativo: ser protagonista de su propia vida, tener iniciativa, motivación, búsquedas, encuentros… Ser capaz de proyectarse, a la luz de la Palabra de Dios, ayudado por los hermanos y hermanas, acompañado por otros cristianos, personal y comunitariamente.

 

El protagonismo bien entendido, al estilo de Jesús, es servicio a los hermanos, comenzando por los más pequeños, y lleva a canalizar la vocación de entrega por los demás que habita en los y las jóvenes. Lleva también a formarse, a cultivar lo mejor, porque hay que dar lo mejor a los otros.

 

Este protagonismo quiere decir también que el joven asuma su libertad ante el Dios que lo llama en primera persona. Pienso que éste es otro desafío importante hoy.

 

Acompañar los procesos

 

Cada vez más se insiste en la necesidad de ser iniciado en la vida cristiana, y esto es todo un aprendizaje que involucra toda la persona del joven. Si queremos ofrecer a los jóvenes una formación en todas las dimensiones de la vida tenemos que tener paciencia, mucha paciencia… y gastar tiempo, mucho tiempo.

 

Es todo un desafío hacer lugar a los jóvenes, escucharlos, ayudarlos a encontrar claridad, acompañarlos en la toma de decisiones, alentarlos en las opciones fundamentales de la vida cristiana. El contexto en el que nos movemos es muy agresivo para quien quiere tomarse en serio la vida, y más la vida cristiana. Sin anular nunca al joven, hay que acompañarlo.

 

Fomentar la experiencia eclesial

 

Es un desafío permanente tender puentes entre la vida juvenil y la vida habitual de las comunidades. Es realmente un arte lograr que haya un encuentro real entre jóvenes y comunidad adulta. ¿Será por las formas diferentes de vivir la fe? ¿será por comodidad y acostumbramiento a lo ya establecido?.... Lo cierto es que esta dificultad permanece, y se configura como un fuerte desafío.

 

La cultura dominante lleva a que cada uno se arme su propio programa, algo que en los jóvenes se acentúa, porque los jóvenes son como el emergente de conductas y tendencias de toda la sociedad.

 

Aceptar formas preestablecidas, ritos y límites, es un proceso que exige maduración… y aceptar las expresiones juveniles en la comunidad es un reto para los adultos, tan grande como el anterior. Y esto se soluciona entre todos, si nos abrimos seriamente a la acción del Espíritu en la comunidad.

 

Formar en la fe

 

En la consulta previa a la V Asamblea Nacional de PJ - realizada en octubre de 2006 - nos sorprendió la cantidad de jóvenes que, ante la pregunta por el motivo de su integración a un grupo, respondían: por una búsqueda espiritual. Sabíamos de esa búsqueda, pero no nos habíamos percatado de la dimensión que tenía.

 

Hay sed de Dios en los jóvenes, y no siempre hemos sabido ofrecer el agua… o, mejor dicho, el beber en la Fuente. No siempre se les ha facilitado el encuentro con Jesús, el Señor, en la Iglesia.

 

Tras la experiencia viene la formación en la fe, que sabemos es difícil entre los jóvenes. Nos ha faltado dedicar tiempos y recursos para ofrecer un camino de formación a quienes van dando pasos en la fe. Es todo un desafío porque implica que haya gente preparada para realizar un camino catequético, celebrativo, experiencial, con los jóvenes.

 

Detenernos ante la vida herida

 

Hoy día se hace patente la vida joven sufriente: en el mundo de los adictos, de los excluidos de posibilidades educativas y laborales desde el nacimiento, de aquellos que son empujados a la delincuencia, de quienes son estigmatizados por su forma de ser joven… La vida herida de muchos jóvenes reclama “buenos samaritanos” dispuestos a inclinarse ante ellos, ayudarlos a sanar y a pararse en el lugar de la vida que les corresponde.

 

La pastoral juvenil sigue siendo mayoritariamente estudiantil en el Uruguay, si bien se han hecho y se hacen esfuerzos por incluir explícitamente otras realidades específicas. Para nuestra PJ, pequeña en tamaño, es todo un desafío ir al encuentro de tantos jóvenes recortados en sus posibilidades de realización, y en esto nos falta audacia.

 

Resumiendo

 

Como vemos, los desafíos son enormes: seguir partiendo de la vida de los y las jóvenes, incluyendo a los más dejados de lado; acompañar en el encuentro con Jesús y facilitar la formación en la fe, viviendo la experiencia de Iglesia como la de “estar en casa”; procurar que el joven sea protagonista de su proceso, sabiéndose en las manos de Dios…

 

Confiamos en el Señor, que va abriendo camino, con nosotros. Pero tal vez el desafío más grande sea el de la esperanza comprometida: ¿esperamos realmente que brote lo nuevo mientras continuamos trabajando y buscando en el hoy? ¿o ya tenemos una respuesta prefabricada para las nuevas generaciones?. Si la tenemos, seguro que esa no es la acertada. Vale la pena aceptar el riesgo del Reino, superando la tentación de caer en el reino de las seguridades. Dios va delante de su pueblo, y nos abrirá nuevos caminos para la evangelización de los jóvenes6. Ya lo está haciendo, sin dudas.

 

* Leonardo Risso es sacerdote de la diócesis de Minas. Fue asesor de la Pastoral Juvenil de dicha diócesis durante varios años y Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil en el período 2004-2007. Actualmente es párroco en Lascano (Rocha).

 

1 DA 366

2 Así es el tema propuesto por el Papa Benedicto XVI para la XIII Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, a realizarse en octubre de 2012.

3 DA 44

4 Jn 6,44

5 DA 129-135

6 Is 43,19

 

 

Setiembre: Mes de la Biblia

2011

“En el principio existía la Palabra… Y la Palabra se hizo carne”

  

En el mes de setiembre la Iglesia que peregrina en Uruguay celebra el MES DE LA BIBLIA.

 

La Comisión Nacional de la Animación Bíblica de la Pastoral exhorta a que en este mes la Palabra de Dios esté en un lugar visible en la casa como signo de cercanía con Ella y a participar en las diferentes iniciativas de las comunidades y Parroquias. Asimismo, ofrece diversos insumos como aportes para animar las celebraciones y que se encuentran disponibles en http://www.iglesiacatolica.org.uy/pastoral_biblica.htm :

 

1. Explicación del Afiche

2. Entronización de la Biblia

3. Guión para la misa del día Nacional de la Biblia

4. Propuesta celebración con niños, adolescentes y jóvenes

5. Propuesta de cuatro encuentros para realizar en la parroquia o en las casas.

 

CARTA DESDE LA COMISIÓN NACIONAL DE ANIMACIÓN BÍBLICA DE LA PASTORAL

 

Setiembre_ Mes de la BIBLIA

 

Titulares

El testimonio de Mons. Pablo
Galimberti
tras grave accidente

 

Todas las semanas el servicio NOTICEU reproduce la columna que para cada viernes elabora el Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti, para ser publicada el Diario “Cambio” de Salto. En esa columna el Pastor ofrece su opinión sobre temas relativos a la actualidad socio-política y eclesial.

Tras el accidente automovilístico protagonizado en la noche del domingo 28 por el Obispo junto al webmaster de la CEU, Igor Alcalde, y Francisco Zsednicek, Mons. Galimberti (quien se encuentra recuperándose de las lesiones recibidas, igual que sus acompañantes),  no compartirá por esta semana su reflexión sobre un tema actual pero nos deja su testimonio sobre el impacto que tiene en su vida la experiencia de ese accidente del que se salvaron milagrosamente habida cuenta del estado en que quedó el auto en que se trasladaba.

 

Este testimonio fue emitido el lunes 29 en el informativo central de SUBRAYADO de Canal 10.

 

http://www.youtube.com/watch?v=FoZ_Wpl0hDY

 

 

 

 

Comunicado del Obispado de Salto a propósito del accidente de Mons. Galimberti

 

Agradecen las oraciones y la solidaridad recibida


Mons. Pablo Galimberti sufrió un accidente automovilístico ayer (domingo 28 de agosto) en Ruta 3, cerca de Salto.

 

En la tarde de ayer, Domingo 28 de agosto, sobre las 20.00 hs, el obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti sufrió un accidente mientras regresaba de la ciudad de Bella Unión, a donde se había desplazado para presidir la procesión y misa patronal de esa parroquia, Santa Rosa del Cuareim.

El accidente tuvo lugar en las cercanías de la Colonia Garibaldi, al norte de la ciudad de Salto, más precisamente en el kilómetro 499 de la ruta 3.

El accidente


Si bien los detalles del hecho no han sido esclarecidos totalmente, se sabe que el auto donde viajaba Galimberti chocó contra un camión que se encontraba sin luces en ese lugar. Como consecuencia del impacto, los tres ocupantes del auto sufrieron politraumatismos de diversa índole. Francisco Zsednicek, el chofer, resultó con heridas leves, al igual que Mons. Galimberti, quien además registra dos hematomas en un pulmón y un riñón que de acuerdo a los informes médicos no revisten gravedad, aunque sí cuidados especiales. El tercer ocupante del vehículo es Igor Alcalde, amigo de Galimberti, oriundo de San José, presenta traumatismo de cráneo y una leve lesión en la zona cervical.

Los tres heridos fueron conducidos inicialmente a la Emergencia del Centro Médico Quirúrgico de Salto, y después de practicarle los primeros estudios quedaron internados en el Sanatorio Uruguay donde hoy le practicarían otros estudios complementarios. La evolución, en los tres casos, es buena y sin complicaciones.


Solidaridad y cercanía


Desde que se comenzó a hacer pública la noticia, no han cesado las muestras de solidaridad y cercanía del pueblo salteño y de la Iglesia en Uruguay, que por distintos medios se han hecho presentes ofreciendo ayuda y orando por quien es cabeza de la Iglesia católica en el Litoral Norte del país.

El Obispo así como quienes le acompañaban quieren hacer llegar su agradecimiento a los vecinos del lugar del accidente, a Policía Caminera, al personal técnico y profesional de las Ambulancias, de la Emergencia del Centro Médico de Salto y Sanatorio Uruguay, a los Medios de Comunicación Social y a cuantos de una u otra manera se han hecho personalmente o de forma telefónica para conocer su estado de salud y ofrecer su colaboración.

Salto, 29 de Agosto de 2011

 

Titulares

 

 

El 25 de Agosto en Treinta y Tres se oró por la Patria y fue ordenado un nuevo sacerdote para la Diócesis de Melo

 

El pasado 25 de agosto, en la Parroquia San José de Treinta y Tres, coincidieron dos celebraciones, por un lado, la ordenación de un nuevo sacerdote para la Diócesis de Melo, el Diácono colombiano Reynaldo Medina, y una acción de gracias y oración por la Patria al conmemorarse un nuevo aniversario de la declaratoria de la Independencia en el año del Bicentenario.

 

Tras repasar y detallar los pilares fundamentales de la Declaratoria de la Independencia, el Obispo Diocesano, Mons. Heriberto Bodeant, en su homilía destacó que mientras “sigue nuestro camino y nuestra lucha, estamos cada día llamados a tomar decisiones, a ejercer nuestra libertad y a abrazar una bandera”. Puntualizó, en este sentido, que “muchas veces se ha representado a Cristo resucitado saliendo del sepulcro y llevando en las manos una bandera, un estandarte en el que está estampada la cruz. Esa es nuestra bandera de discípulos, de seguidores de Jesús”.

 

Refiriéndose a la coincidencia de la fecha Patria con la ordenación sacerdotal, el Pastor le manifestó a Reynaldo que  “para ti, que has dejado tu Colombia natal para vivir entre nosotros el llamado de Jesús a servirlo en el ministerio sacerdotal, es una invitación a que, sin borrar tu historia y tu cariño por tu tierra, te hagas cada día más nuestro, cada día más ‘oriental’”.

 

Homilía de Mons. Heriberto Bodeant

 

En este año de celebración del Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, esta significativa fecha, que es uno de los jalones más relevantes del largo itinerario del que finalmente surge nuestro Uruguay, nos encuentra reunidos para celebrar una ordenación sacerdotal y orar por la Patria, invocando la intercesión de María, Virgen de los Treinta y Tres Orientales.


El 25 de agosto de 1825, en la Villa de San Fernando de la Florida, la Sala de representantes de la Provincia Oriental, integrada por 14 miembros y presidida por el Pbro. Juan Francisco de Larrobla, cura párroco de Nuestra Señora de Guadalupe y delegado del departamento que hoy se llama Canelones, aprobó tres leyes fundamentales: ley de independencia, ley de unión y ley del pabellón.


Aquella ley de independencia no era una declaración teórica ni abstracta. Era una decidida manifestación de libertad frente al poder imperial que había impuesto con violencia su voluntad a los orientales. Todos recordamos el solemne comienzo:

Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la Provincia Oriental.

 

Pero las palabras que siguen nos hacen comprender más aún lo que los orientales vivían, porque nos hablan de “la violencia de la fuerza unida a la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándole al yugo de un absoluto despotismo desde el año de 1817 hasta el presente de 1825”.  Eran las palabras de los representantes de un pueblo en lucha. Un pueblo en guerra de liberación.


La segunda ley que aprobaron los representantes ha sido objeto de muchos debates e interpretaciones. Se sancionó la unión de la Provincia Oriental con las demás del Río de la Plata. Más allá de lo que sucedió después, importa recordar que esta unión era un ejercicio de soberanía. En las palabras de la ley, se estaba expresando “la libre y espontánea voluntad” de los pueblos de la Banda Oriental.


Dos leyes, dos expresiones de un pueblo que está recuperando su libertad y que quiere ejercerla.  Pero este pueblo que reclama su libertad y que quiere unirse a otros, no renuncia a su identidad.


Esa identidad la expresó en la tercera ley, que estableció un pabellón, la bandera propia. Es la que hoy llamamos la “bandera de los Treinta y Tres”, con sus tres franjas horizontales “celeste, blanca y punzó”.


Una vieja tradición, conservada en la parroquia de Florida, dice que aquel 25 de agosto, los representantes, antes de ir a la Piedra Alta para la lectura solemne de las actas aprobadas, asistieron a la misa y al Te Deum, oficiados ante el altar de la Virgen.

 
La Virgen era aquella pequeña imagen tallada en cedro, llegada desde las misiones jesuíticas entre los guaraníes y que hoy es la patrona del Uruguay: la Virgen de los Treinta y Tres.

Ante ella, los asambleístas se encomendaron al Señor y pusieron en sus manos las graves decisiones que acababan de tomar.


Ante ella: la que por un don inmenso del Padre Dios, fue concebida inmaculada. Inmaculada para ser libre, plenamente libre y disponible para el Señor. “Yo soy la servidora del Señor: hágase en mí según tu palabra”.


Por ese sí de María, por ese “hágase”, entró el hijo de Dios en este mundo.

Jesucristo ha venido a traernos la más profunda liberación que el ser humano haya jamás conocido.

 

“Por medio de su cruz y resurrección, ha realizado nuestra redención que es la liberación en su sentido más profundo, ya que ésta nos ha liberado del mal más radical, es decir, del pecado y del poder de la muerte” (1).

 

Jesucristo ha venido para conducirnos a la vida en abundancia, a la vida en plenitud.

Liberándonos de los poderes que quieren atarnos, sojuzgarnos, encerrarnos en nuestro egoísmo, se hace, él mismo, camino; para que por él lleguemos al Padre y entremos en la Comunión de la Santísima Trinidad, con toda la humanidad reconciliada.

Pero mientras sigue nuestro camino y nuestra lucha, estamos cada día llamados a tomar decisiones, a ejercer nuestra libertad y a abrazar una bandera.

Muchas veces se ha representado a Cristo resucitado saliendo del sepulcro y llevando en las manos una bandera, un estandarte en el que está estampada la cruz. Esa es nuestra bandera de discípulos, de seguidores de Jesús.

Y ahora, en este 25 de agosto, en esta ciudad cuyo nombre recuerda a aquéllos que con su lucha hicieron posible la expresión soberana de los orientales, vamos a participar en la ordenación sacerdotal de José Reinaldo.

José Reinaldo: este marco que tiene tu ordenación nos invita a reflexionar y a contemplar algunos aspectos.


Vas a ser ordenado, dentro de instantes, en esta fiesta patria del Uruguay, en este año del Bicentenario. Para ti, que has dejado tu Colombia natal para vivir entre nosotros el llamado de Jesús a servirlo en el ministerio sacerdotal, es una invitación a que, sin borrar tu historia y tu cariño por tu tierra, te hagas cada día más nuestro, cada día más “oriental”.


Has pedido ser ordenado sacerdote porque has escuchado la voz del Señor, y has respondido libremente. Como aquellos orientales de 1825, como María, estás ejerciendo tu libertad.


Discerniendo y aceptando esa decisión, la Iglesia diocesana te va a recibir como presbítero. Te unes a esta Diócesis de Melo, pueblo de Dios que peregrina en Cerro Largo y Treinta y Tres, para estar al servicio de tus hermanos, ejerciendo el ministerio sacerdotal. Adquieres una nueva identidad, que el mismo Cristo te da, a través de la imposición de manos del Obispo, uniéndote a Él, nuestro buen pastor.


El Señor, que se compadeció de la multitud, te llama a compadecerte de tus hermanos más necesitados, y quiere darte un corazón semejante al suyo.


El Señor, que dejó a sus apóstoles el poder “de atar y desatar”, te hace testigo de su misericordia para que desates a tus hermanos por medio del Sacramento de la Reconciliación.


El Señor, que dio su vida por nosotros, se pone en tus manos para que lo hagas realmente presente en medio de la asamblea y lo entregues como Pan de Vida a la comunidad. Más aún, él quiere que cada día te asimiles más a él, no sólo celebrando diariamente la Eucaristía, sino uniendo cada momento de tu vida a la acción de gracias de Jesús al Padre.

Él Señor, que te ha llamado “amigo”, te asegura ahora: “Yo estaré contigo”. Y para que lo sientas aún más cercano, para que te sientas más unido a Él, te señala a María y te dice: “ahí está tu madre”.

María, Virgen de los Treinta y Tres Orientales, te acompañe en el nuevo camino que hoy emprendes y sea siempre tu consuelo y alegría.


(1) Libertatis Conscientia 3

 

Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

 

Mons. Pablo Galimberti: “La Patria es un don y una tarea”

 

El pasado 25 de Agosto, el Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti, presidió la Eucaristía y el Te Deum de acción de gracias por el Bicentenario del comienzo del proceso de Emancipación Oriental celebrados en la Catedral.

 

En la homilía, el Pastor destacó que “la patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con el conjunto del pueblo que formamos”. “Es por esto que el bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el ‘bien común’ de todos los orientales”, puntualizó.

 

Mons. Galimberti señaló que “en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo para realizarlos”. “Sin dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de la patria que recibimos”, destacó. Manifestó que “nuestro camino de emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la justicia social”.

 

El Pastor recalcó que aún “en medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. ‘País de cercanías’ como alguien lo ha llamado”.

 

“Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés Chesterton que ‘todas las cosas parecen mejores cuando son vistas como un don’. Esta mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad afectiva como para generar espacios de sana convivencia”, precisó el Obispo de Salto. Acotó que “todo esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad”.

 

EUCARISTÍA Y TE DEUM DE ACCION DE GRACIAS POR EL BICENTENARIO DEL COMIENZO DEL PROCESO DE EMANCIPACIÓN ORIENTAL

 

Catedral de Salto, 25 de agosto de 2011

 

Palabras del Obispo Diocesano Mons. Pablo Galimberti

 

“Bendice al Señor alma mía, no olvides sus muchos beneficios”, decimos con el Salmista (Sal 103,2) en este día patrio, haciéndonos portavoces del agradecimiento de todo el pueblo oriental.

 

La gratitud es una expresión casi espontánea de quienes nos reconocemos creaturas limitadas, sabiendo que, en definitiva, todo nos ha sido dado, y de esta manera permitimos que en nuestras pequeñas manos sigan actuando las manos de Dios, Padre y Creador del mundo.

 

Esta actitud de agradecimiento es una preciosa enseñanza de las Sagradas Escrituras y sugiere al mismo tiempo una actitud para afrontar la vida, con las alegrías y fatigas de cada jornada. 

 

I) En este Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, la mirada al pasado es ocasión:

--para reafirmar nuestra identidad nacional,

--para considerar el patrimonio que nuestro pueblo ha construido en este tiempo,

--para rescatar nuestros más auténticos valores fundacionales

--y para comprender mejor cómo seguir construyendo nuestra historia en la verdad, la justicia, la libertad y el amo, los cuatro pilares de una paz sólida y duradera.

 

La memoria nutre y es parte substancial de la vida de los pueblos y las personas. Esta memoria nos hace reconocer que la patria la recibimos como un don que nos invita al reconocimiento. La patria  supone una geografía y una historia, una paternidad de nuestros mayores, una maternidad de lengua y cultura, en la cual pueden desarrollarse las personas, las familias y los diferentes grupos.

 

La patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con el conjunto del pueblo que formamos. Es por esto que el bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el “bien común” de todos los orientales.

 

A lo largo de la historia, una mayoría de los orientales reconoce, ya sea por los caminos de la razón como por los de la fe, (“las dos alas del espíritu humano” como las llamó el Beato Juan Pablo II) a Dios Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo, como estaba escrito al inicio de nuestra primera constitución.

 

Por eso, en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo para realizarlos.

 

Sin dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de la patria que recibimos. Nuestro camino de emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la justicia social.

 

En medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. “País de cercanías” como alguien lo ha llamado.

 

En los diferentes sectores de la sociedad, el trabajo, la instrucción, la salud, a lo largo del tiempo, se han registrado progresos notorios.

 

Sin una mirada demasiado nostálgica ni con el espejismo de que siempre caminamos por la senda de un progreso positivo y que todo lo nuevo es mejor, nos animamos a una sensata valoración del camino recorrido.

 

 II) En este litoral norte se registra uno de los primeros gritos de emancipación.

Escribe el historiador Mario Cayota que “es casi un símbolo que el primer signo revolucionario en la Banda Oriental no fue, como comúnmente se conoce, el llamado Grito de Asencio, sino el que ha dado en denominarse Grito de Casablanca, de fecha 11 de febrero de 1811, del que fueron protagonistas el cura de Paysandú, Silverio Martínez y su teniente cura, el fraile dominico Ignacio Maestre”.

“…. el levantamiento de Casablanca no fue un acto expreso y puntual, como nos lo relata don Isidoro de María dejando volar su imaginación, sino el comienzo de la rebelión y preparativos para iniciar la revolución. De esta conspiración que se desplegó a lo largo del tiempo, se informó en el sumario ordenado por el comandante José Urquiza en marzo de 1811, a través de varios vecinos que atestiguaron sobre la conducta de estos sacerdotes insurgentes.” (Artigas y su derrota, pág.622)

En cuanto a Santo Domingo de Soriano, el ilustre sacerdote patriota Tomás Javier Gomensoro, fue cura de dicho pueblo y su entusiasmo por la revolución fue de tal magnitud que llegó a escribir en el libro de difuntos de su parroquia:

 

“El día 25 de este mes, expiró en estas provincias del Río de la Plata la tiránica jurisdicción de los virreyes, la dominación despótica de la Península Española y el escandalosos influjo de los españoles….”

La presencia del clero en el movimiento artiguista es una característica muy destacable, como lo afirma el historiador Mario Cayota:

“Ninguna organización ni los integrantes de ninguna corriente filosófica tuvieron en el movimiento artiguista un papel más destacado y activo que el clero. …. La inmensa mayoría de las personalidades que de una u otra manera eran afines al liberalismo fueron hostiles al Prócer, e incluso muchos de ellas lo combatieron. Tampoco las logias que tanta incidencia tuvieron en la emancipación de América, y que en especial en la Argentina jugaron tan importante papel, fueron afines al artiguismo. Por el contrario, lo combatieron enconadamente.” (fin de la cita) (Artigas y su derrota, pág. 609)

 

Quiero mencionar un último dato: es la comprobación que hace el militar portugués Diego de Souza, que persigue a Artigas en el camino del Exodo: Llegué a Paysandú, escribe, y “todo este pueblo se fue con Artigas!”. Hermoso retrato de la generosidad e idealismo de los hijos e hijas de este terruño.

 

Hay dos hechos, en la trayectoria de Artigas, especialmente vinculados a Salto y sus cercanías:

 

El primero es el Exodo del Pueblo Oriental, llamado “redota”, que es la forma gauchesca de “derrota”, pero la expresión se entiende también como derrotero o camino. Su significado último ha sido ampliamente debatido; para algunos fue una huida colectiva, un “gran miedo” que llevó a escapar de la posible venganza de los españoles; para otros significó un monumental acto corporativo de rebeldía, de voluntad de  ser libres a costa de todos los pesares y sacrificios.

 

El 13 de noviembre de 1811 escribió José Artigas: “Síganme cuantos gusten, en la seguridad de que yo jamás cederé”. La columna que atravesó el litoral rumbo al Ayuí sumaba unos 6.000 hombres en armas, seguidos de 846 carruajes con otras 4.435 personas. Pero es opinión general de los historiadores que eran muchos más, hasta un número de 16 mil.

 

El 7 de diciembre cruzan el río Daymán y el 10 de diciembre las familias inician el cruce del río Uruguay, por el Salto chico.

“Cada día miro con admiración –escribía Artigas el 7 de diciembre de 1811 al gobierno de Paraguay- sus rasgos singulares de heroicidad y constancia; unos quemando sus casas y los muebles que no podían conducir; otros, caminando leguas a pie (…); mujeres ancianas, viejos decrépitos, párvulos inocentes acompañan esta marcha, manifestando todos la mayor energía y resignación, en medio de todas las privaciones.” 

 

El segundo es Purificación, como se llamó al campamento anexo al cuartel general de José Artigas en el Hervidero, a 30 kilómetros al sur de Salto, donde el río Uruguay se estrecha y sus aguas son muy ruidosas, y de ahí su nombre de “Hervidero”. Este lugar está ubicado a 7 km del paraje actualmente denominado meseta de Artigas.

A ese lugar llegaban los enviados de muchas provincias y allí se firmaron algunas de las resoluciones fundamentales del artiguismo, como el Reglamento Provisorio de Tierras y el Reglamento de Aduanas (setiembre de 1815). El Padre Dámaso A. Larrañaga confirma en su relato “Viaje de Montevideo a Paysandú” la pobreza y sobriedad de la vida de Artigas en ese tiempo.

 

Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés Chesterton que “todas las cosas parecen mejores cuando son vistas como un don”. Esta mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad afectiva como para generar espacios de sana convivencia.

 

Todo esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad.

 

Titulares

 

 

Misa del 25 de agosto en la Catedral de Montevideo

P. Daniel Sturla: “Nosotros amamos la Patria”

“Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el Evangelio en la vida individual y colectiva”

 

El jueves 25 de agosto se celebró en la Catedral Metropolitana la Misa por la Patria, presidida por el Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno. La homilía fue pronunciada por el P. Daniel Sturla sdb, quién destacó que la “Iglesia está consustanciada con el Uruguay”.

 

“Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es realidad. (…) No la queremos solamente por un tema humano, ya válido en sí mismo…Nosotros también como cristianos la amamos porque el amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto mandamiento que nos ordena honrar padre y madre”, precisó el religioso.

 

El Superior de los salesianos en Uruguay expuso que “hoy somos nosotros los llamados a hacer real el evangelio en la vida individual y colectiva. Estamos invitados a esta particular encomienda que es saber unir el amor a Jesucristo y el amor a la patria”.

 

Al finalizar su homilía, el P. Sturla se refirió a la imagen del “Angel custodio de la República”  que se encuentra ubicada en la hornacina más alta de la Catedral al que le encomendó “que nos siga custodiando, que impida el atropello a la vida humana que nos amenaza; que custodie el tesoro de nuestras familias y su unidad; que proteja e ilumine a nuestros gobernantes; que impulse a nuestros pastores y a toda la Iglesia en su misión. Que nos haga constructores de justicia y de paz”.

 

Texto completo de la homilía

 

Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Estas palabras del Señor en el “Sermón del monte” resuenan de un modo especial en esta Catedral cuando estamos celebrando la Misa por la Patria en este día de la independencia dentro del Año Bicentenario del proceso de emancipación nacional.

 

La justicia y la paz los creyentes las vemos personificadas en el Señor Jesús, el Justo, que a su vez será nuestro juez, señor de la historia, alfa y omega de nuestra vida, principio y fin. Es también el Señor el Príncipe de la paz. Cuya llegada a este mundo es saludada con el don de la paz: Gloria a Dios y paz en la tierra. Y es su saludo de resucitado: ¡la Paz contigo!

 

La primera lectura nos decía: la obra de la justicia será la paz. Hace años uno de los lemas de la Jornada de la Paz instituida por Pablo VI fue precisamente: “¡Si quieres la paz trabaja por la justicia!” También hoy para nosotros creyentes en esta tierra bendita, comunidad nacional con un destino señalado por la Providencia en este rincón del planeta. Queremos dar gracias a Dios, unidos a una cadena de creyentes de nuestra historia, por el don de la paz y la justicia con que el Señor coronó el esfuerzo de tantos patriotas que nos dieron esta tierra del ibertad en que vivimos.

 

En este día 25 de agosto en 1825, la sala de Representantes en la Florida declaró para siempre la independencia de nuestra patria. Presidía la sala un sacerdote: Juan Francisco Larrobla. Es firme tradición oral que los representantes pusieron la patria naciente bajo la mirada materna de María en un imagencita, de origen guaraní-misionero de la Inmaculada, que la gente conocía como Virgen del Luján del Pintado, pero que comenzó a ser llamada por el pueblo fiel : Virgen de los 33. La Iglesia y la patria aparecen así unidas desde el origen. ¿Nos puede extrañar? Esos hombres que trabajaron por la paz, fruto de la justicia y la libertad, tenían un bagaje de ideas y sentimientos propios de su época, tenían también virtudes heroicas junto a pecados y mezquindades, pero todos tenían, naturalmente asimilado, el don de la fe aprendida de sus mayores. ¡Eran cristianos! La fe católica era parte de su vida. La película reciente sobre Artigas, más allá de varios elementos polémicos de la figura del héroe, presenta, lo que es de alegrarse, esa amalgama propia de la cultura cristiana en la que nacimos. La Iglesia, la fe, la oración, la Misa, presente en ese nacer de la Patria vieja. Los patriotas fueron acompañados en este camino por un conjunto de sacerdotes cuyos nombres conserva una placa que está en el atrio de este templo: “Al clero de la independencia, a los que, entre los héroes fundadores, nos recuerdan el origen divino de la Patria obra y herencia de Dios Uno y Trino, Creador Omnipotente -1830-1930” Esta Iglesia catedral es toda ella testimonio de esa fe que está en nuestros orígenes. Ningún otro edificio tiene en nuestra tierra la densidad histórica de esta querida Iglesia Matriz. Todo en ella nos habla de esta realidad que es la Patria, cuyas raíces parecería que brotaran de este lugar en que nos encontramos.

 

 Aquí están los huesos de dos de los héroes de nuestra independencia: del jefe de los Treinta y Tres Juan Antonio Lavalleja y del héroe de Rincón y las Misiones, y luego primer presidente de la república Fructuoso Rivera. Junto a ellos en la nave que queda a mi izquierda está la antigua fuente bautismal en que fue hecho hijo de Dios el mejor hijo de esta tierra el Gral. José Artigas, que bebió su ideario también de estas mismas bienaventuranzas que hemos proclamado en el evangelio de hoy. En la nave de la derecha se encuentran nuestro primer Vicario Apostólico, aquel que  nos dejó por trato escrito que existe de Artigas, el que fue sacerdote ejemplar y junto con Pérez Castellano iniciador de la ciencia en nuestra tierra: el Dr. Dámaso Antonio Larrañaga. Amigo de Artigas, fundador con la protección del prócer, de la primera biblioteca pública. En esta santa Catedral se desarrollaron acontecimientos de todo tipo. Fue lugar de reuniones, hospital de sangre, pero fue sobre todo templo donde venerar al Señor, a ese Dios en cuyo nombre los constituyentes del 30 redactaron los artículos de nuestra primera Constitución, Constitución que fue jurada en esta plaza que da marco a nuestra Iglesia Matriz. La mejor que tuvo el país y por lejos la que estuvo vigente por  más tiempo:

 

En el nombre de Dios Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo. NOSOTROS, los Representantes nombrados por los Pueblos situados a la parte Oriental del Río Uruguay, […] según nuestro saber, y lo que nos dicta nuestra íntima conciencia, acordamos, establecemos, y sancionamos la presente CONSTITUCION.

 

Un texto hermosísimo que marcó el final de este proceso cuyo bicentenario estamos celebrando en este año 2011… Desde 1811 con el grito de Asencio hasta el 18 de julio de 1830, en esos casi 20 años de fatigas de fue gestando esta realidad de nuestra patria como nación independiente, hasta llegar a decir: “En nombre de Dios.” En esta misma casa, pueblo y gobierno se unieron, durante los primeros 80 años de existencia, a la alabanza divina por el don de la patria independiente. Si las circunstancias históricas cambiaron, lo que no puede soslayarse, si no queremos ser anacrónicos en nuestra mirada a la historia nacional, es esa urdimbre de Iglesia y nación, fe y patria que está en nuestros orígenes. Por eso es bonito ver en nuestras iglesias el pabellón nacional a veces enmarcando la imagen e los virgen de los Treinta y Tres, o en armonía con la bandera del Papa, junto al altar. Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es realidad. La Iglesia está consustanciada con el Uruguay, ninguna patria europea o americana se entiende sin el sustrato cristiano. Amamos la patria. No la queremos solamente por un tema humano, ya válido en sí mismo, porque está en la misma entraña de la humanidad el querer a la madre y al padre. Es tenerla el cariño hacia la tierra en la que fuimos engendrados, amar su idioma, sus tradiciones más bellas, su música, la diversidad de todos esos elementos que forman la propia cultura. Nosotros también como cristianos la amamos porque el amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto mandamiento que nos ordena honrar padre y madre. Patria viene de padre. Es tener hacia esta realidad a la vez espiritual y material que es la patria la piedad filial.

 

El Beato Juan Pablo II nos ha dado un testimonio hermoso de lo que significa para un cristiano amar la propia patria. Este amor no puede salir a relucir solo cuando la camiseta celeste nos llena de alegría y no estar presente en esos gestos que también son propios del que ama: el compromiso por la paz y la justicia. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia dice el Señor. Si quieres la paz trabaja por la justicia. Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el evangelio en la vida individual y colectiva. Estamos invitados a esta particular encomienda que es saber unir el amor a Jesucristo y el amor a la patria. En el Uruguay donde los años en que precisamente el gobierno parecía diluir el sentido de patria en un vago internacionalismo, la Iglesia se alineó firmemente entre aquellos que reivindicaban la necesidad de este amor, como uno deseos componentes positivos de la humanidad. No se trata de exacerbar sentimientos, menos en un sentido de nacionalismo extremo, sino de querer sencillamente a la comunidad en la que Dios en su providencia nos ha dado el vivir y el realizar la misión que nos encomienda.

 

La Catedral tiene como titular a la Inmaculada y a los santos patronos de la ciudad y del Uruguay San Felipe y Santiago. En la hornacina que está más alta se encuentra una imagen peculiar. Nos mira desde el lugar más elevado de esta iglesia Catedral el “Angel custodio de la República”, bellísima imagen colocada en el año 1883. Le pedimos hoy que nos siga custodiando, -que impida el atropello a la vida humana que nos amenaza; -que custodie el tesoro de nuestras familias y su unidad; -que proteja e ilumine a nuestros gobernantes; que impulse a nuestros pastores y a toda la Iglesia en su misión. Que nos haga constructores de justicia y de paz.

 

 

Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261

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Mons. Milton Tróccoli convoca a
Jornadas de reflexión pastoral

 

El Obispo Auxiliar y Vicario Pastoral de la Arquidiócesis de Montevideo, Mons. Milton Tróccoli, convoca a quienes realizan la tarea de la secretaría parroquial a un encuentro el 7 de setiembre, en el Centro Pastoral Arquidiocesano Mons. Jacinto Vera. El encuentro, que tendrá lugar de 16 a 18 hs, constará fundamentalmente de dos momentos: una reflexión pastoral sobre el servicio que prestan quienes atienden la secretaría parroquial, especialmente en relación con la Misión en Montevideo, y una explicación sobre nuevas normativas que existen a nivel canónico para el manejo de los libros parroquiales.

 

Por otra parte, Mons. Tróccoli, invita, asimismo, a los Párrocos y Administradores Parroquiales a participar de  una jornada fraterna de reflexión junto al Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno.

 

Este encuentro tendrá lugar el lunes 12 de setiembre, de 9 a 13:30 hs, en Casa Vianney.

 

El encuentro se desarrollará según el siguiente orden del día:

08:30 - Recepción, bienvenida

09:00 - Oración de Laudes

09:30 - Presentación, por parte de los Presbíteros Responsables Zonales, de las principales iniciativas realizadas en las parroquias de su Zona, en orden a la Misión en Montevideo.

10:30 - Corte

11:00 - Presentación del Vicario para la Familia Reflexión pastoral.

12:00 - Palabras del Sr. Arzobispo – Oración del Ángelus Almuerzo

 


Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261

 

Titulares

 

 

Campanas de Uruguay repicaron por el Bicentenario

 

 Las flamantes campanas del templo parroquial de Young
(Río Negro, Diócesis de Salto) también repicaron el 25.
(Foto: Mariela Piriz, Young)

 

Misas de oración por la patria en todo el territorio


MONTEVIDEO, viernes 26 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Este 25 agosto, los obispos de Uruguay presidieron misas por la patria y al mediodía repicaron las campanas en las iglesias del país.


Respondiendo a la invitación efectuada por la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU), en su última plenaria, el 3 de agosto, en Florida, las diócesis organizaron celebraciones especiales en un nuevo aniversario de la Declaratoria de la Independencia, en el marco del Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental.


En su mensaje a todas las comunidades, los obispos invitaban a que este 25 de agosto se realizaran celebraciones especiales en todas las diócesis y se repicaran las campanas de todas las iglesias a las 12 horas.


Invitaban también a participar en las celebraciones presididas por los obispos en sus respectivas catedrales y el día 13 de noviembre en la Peregrinación a Florida, en la Solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres.


“Ese día celebraremos todos juntos este Bicentenario y los 50 años de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Señora, Patrona del Uruguay”, afirmaban los obispos.


Tal como estaba previsto, este miércoles los obispos presidieron misas en acción de gracias por la patria, en todos los rincones del territorio nacional.


En 1825, dentro del proceso independentista, los Treinta y Tres Orientales se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de la Independencia Nacional, y en la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclamaron, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. [1]


A la Pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, presentaron sus ansias de independencia, dando así origen a la advocación: “Virgen de los Treinta y Tres”.


Este 19 de agosto el obispo Pablo Galimberti, presidió en la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Paysandú, la Eucaristía de Acción de Gracias por el Bicentenario del comienzo de la emancipación oriental.


Antes del Te Deum, el obispo destacó algunos episodios ocurridos en suelo sanducero, en particular se refirió al primer signo revolucionario en la Banda Oriental, anterior al Grito de Asencio, al que historiadores como Mario Cayota entre otros, señalan como “el Grito de Casablanca”, ocurrido el 11 de febrero de 1811 del que fueron protagonistas destacados, entre otros, el cura de Paysandú Silverio Martínez y su teniente cura el fraile dominico Ignacio Maestre.

Otras independencias por lograr


El obispo de Tacuarembó, monseñor Julio Bonino, presidió una Misa por la Patria en la iglesia del colegio Jesús Sacramentado. La Eucaristía se celebró en ese templo eucarístico, dado que la catedral se encuentra en proceso de reforma.


Así mismo, el obispo Bonino, en la conferencia “Bicentenario de la nación oriental”, organizada por la CEU y la Universidad Católica del Uruguay (UCU), analizó algunos aspectos de la situación social en el país.


Se refirió a la independencia de la Iglesia católica con respecto al Estado uruguayo, la problemática del narcotráfico, el consumo de pasta base y los derechos humanos, y propuso instalar consultorios para atender los problemas del embarazo en adolescentes.


Monseñor Bonino recordó que a principios del siglo XX quedó la Iglesia separada del Estado. “El Estado y la Iglesia están absolutamente separados desde principios del siglo pasado y eso lleva a que la institución no tenga compromisos, lo que nos da una gran libertad”, señaló.


Recalcó que en Uruguay “se da un verdadero reclamo en cuanto a derechos humanos” y que “los presos son una población que ha crecido en número y decrecido en edad, siendo cada vez más jóvenes los que están en situaciones que no son humanas”.


Añadió que “otras de las realidades que tenemos que encarar es el embate del narcotráfico, que introdujo la pasta base, que es verdaderamente un veneno, con un efecto muy rápido sobre las conductas, y el proceso de adicción es también rapidísimo”.


Se refirió a “la violencia, que cobra tantas víctimas y deja tantas marcas”. Sostuvo que “la Pastoral Social de un país tiene mucho que ver con lo que en el país está sucediendo” y, ante la emergencia social "discernimos que lo que tenemos que hacer es colaborar desde nuestra identidad".


También hizo referencia al embarazo en adolescentes y propuso la instalación de “policlínicas ginecológicas para adolescentes porque el trato que hay que tener es muy diferente”.


Señaló que es necesario dar voz a la gente del ámbito rural. Dijo que el Departamento de Pastoral Social “hizo una encuesta que intentaba ponerles el micrófono a las comunidades rurales para poder hacer resonar en el país voces del campo, que son los más alejados”.


En este sentido, añadió que “hemos sido invitados por la Conferencia de Aparecida a vivir más intensamente el llamado de la misión y no hay duda de que dentro de los más alejados de los servicios sociales y eclesiales están los que viven y trabajan en el campo”.


De la celebración bicentenaria se hizo eco este 24 de agosto el diario vaticano L’Osservatore Romano citando a la Conferencia Episcopal uruguaya en su petición de reforzar la identidad nacional y apreciar al patrimonio construido en estos doscientos años, rescatar los valores más auténticos y trabajar juntos para “construir una patria edificada en la verdad, la justicia, la libertad y el amor”.


 Tomado del blog http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

[1] Nota del editor: se le puede perdonar a Zenit la imprecisión, pero no queremos que quede sin constar en este blog: no fueron los Treinta y Tres Orientales quienes "se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de la Independencia Nacional", sino los representantes elegidos por los cabildos de 14 pueblos de la Banda Oriental. Ver nota sobre el Pbro. Francisco Larrobla, quien, delegado por Guadalupe (Canelones) presidió la asamblea (y no era, por cierto, uno de los Treinta y Tres Orientales). +HAB

 

Titulares


Mons. Martín Pérez se reúne con el
Presbiterio Zonal de Durazno

El día 29 de Agosto, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Durazno se realizó la tercera reunión del Presbiterio Zonal de Durazno, la cual fue acompañada por el Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini y los párrocos de las Parroquias Nuestra Señora del Pilar, de Sarandí Grande;  Nuestra Señora del Carmen y San Pedro, de Durazno;  Nuestra Señora del Carmen, de Villa del Carmen; San Antonio de Papua, de Sarandí del Yí, y Nuestra Señora del Carmen, Capilla del Sauce.

En la oportunidad, se dio la bienvenida al Padre  Sarjit Xalxo sac, que generosamente ha venido desde la India.  Nació el 20 de noviembre de 1977 en Dahijira. Su primera profesión en la Sociedad del Apostolado Católico la realizó el 30 de mayo de 1999 y desde el 22 de abril de 2007 es sacerdote.

En la reunión hubo espacio para la oración, la reflexión y compartir con el fin de mejorar la atención a las comunidades.

Fuente: http://santuariovirgentreintaytres.com/noticias.php

 

Titulares

Mons. Bodeant participó en acto patriótico
en Treinta y Tres

 

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Por primera vez desde que asumió como Obispo de Melo, el 25 de agosto Mons. Heriberto Bodeant, participó en la ciudad de Treinta y Tres en un acto patriótico.


El Obispo fue invitado por el Comité Patriótico a subir al estrado junto con las demás autoridades en el acto conmemorativo de la Declaratoria de la Independencia Nacional.

 

Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

 

 

Falleció el P. Walter Malet

 

Tras permanecer varios días en CTI

                                                                     

A los 60 años de edad falleció ayer, luego de permanecer internado desde mediados de agosto, el sacerdote Walter Malet. El quebranto de salud que lo llevó a la muerte lo mantuvo internado en el Sanatorio Panamericano de nuestra ciudad, habiendo sido intervenido más de una vez en la región intestinal.  Su estado fue extremadamente grave desde el inicio, a lo que se le sumaron episodios de dificultades respiratorias, de funcionamiento renal y de diabetes, que no hicieron más que profundizar su gravedad.

 

Finalmente sobre las 5 horas de la madrugada de ayer 1º de setiembre dejó de existir.

 

Así lo evoca Mons. Heriberto Bodeant

 

Walter Luis Malet nació en Montevideo el 31 de marzo de 1951. Fue ordenado sacerdote en Guichón, el 24 de mayo de 1980. Falleció en Salto, en la madrugada del 1 de setiembre de 2011.

 

Sintiendo el llamado de Jesús ingresa a la congregación salesiana. Durante una etapa de su formación es enviado a Paysandú, donde colaboró con el P. Isidro "Cacho" Alonso, que en 1973 fue nombrado asesor diocesano de Juventud de Salto. Un joven de aquella época los recuerda como "una pareja quijotesca". El P. Cacho, alto, delgado, sereno y soñador; el seminarista Walter, ya "gordito", con un discurso que enfatizaba en los compromisos concretos. Juntos visitaron los grupos parroquiales de jóvenes de la Diócesis.

En su búsqueda vocacional, Walter abandona los salesianos e ingresa en Montevideo al Seminario Interdiocesano "Cristo Rey" por la Diócesis de Salto.

 

Allí lo conocí, como seminarista, continuando en ese trabajo de animación de la Pastoral Juvenil, para el cual viajaba desde Montevideo los fines de semana.

En 1975, desde mi parroquia de Young, me integré de lleno a lo que comenzaba a llamarse Pastoral Juvenil. Fue el último año del P. Cacho y el comienzo de la asesoría del P. Víctor Couto. Walter continuó su formación en el Seminario y fue ordenado diácono en la parroquia San José Obrero de Paysandú, a fines de 1979.

 

En 1980 ingresé al Seminario y, junto a los numerosos seminaristas de Salto, viajamos a Guichón el 24 de mayo, día de María Auxiliadora, para participar en la ordenación de Walter, realizada por Mons. Carlos Nicolini, durante la fiesta patronal. Fuimos una presencia animada y bullanguera, con guitarras y redoblante, tanto en la celebración eucarística como en la fiesta.

 

El P. Walter ya tenía destino pastoral en Guichón, donde era párroco Ottavio Todeschini, de la Diócesis de Verona, que fue después formador y rector del Seminario Interdiocesano. Walter se veía tan a gusto entre los sacerdotes italianos, que un sacerdote de la Diócesis le puso por sobrenombre "Maletti".

 

Después de unos años en Guichón, Walter pasó a la parroquia del Cerro (Sagrado Corazón) en Salto.

 

Vinieron luego dos años de estudios en Bélgica, de donde regresó con el título de perito en catequesis. Comenzó integrándose al Oficio Catequístico Diocesano, para luego asumir su dirección, nombrado por el nuevo Obispo, Mons. Daniel Gil Zorrilla. Impulsó una renovación de la catequesis, con un especial énfasis en la catequesis de adultos.

Manteniendo la dirección del Oficio Catequístico, pasó a la Parroquia Santa Cruz, de la que era párroco Mons. Marcelo Mendiharat, obispo emérito de Salto. Al cumplir Don Marcelo sus 80 años, en 1994, Mons. Daniel Gil le pidió que ya no continuara como párroco, y a Walter se le encomendó ese servicio, con Don Marcelo como su "teniente". Walter asumió con entusiasmo la parroquia, impulsando la vida de sus capillas y su colegio parroquial.

 

Desde siempre manifestó inquietud por varios temas sociales, no en forma abstracta sino centrado en las personas en diferentes situaciones críticas. Integró el Patronato de la Cárcel de Salto. Promovió la asistencia a niños en situación de calle, creando un refugio en uno de los centros de la parroquia. Fue gestor y animador de "Pan y Abrigo", coordinación de merenderos y otras obras sociales, donde trabajó codo a codo con pastores y dirigentes de otras iglesias.

Su gestión en Pan y Abrigo motivó que, en junio de 2005, el intendente electo de Salto Ramón Fonticiella le pidiera integrarse a su equipo asesor. Así lo hizo, con la anuencia de Mons. Gil, en junio de 2005. Esa anuencia, a su pedido, fue renovada por un año.

 

Al llegar Mons. Pablo Galimberti a la Diócesis, Walter mantuvo y aún acrecentó su vínculo con la Intendencia, sin pleno acuerdo del Obispo. Esto generó una situación tensa, en la que, sin embargo, no abandonó el ministerio. No pudiendo continuar como párroco de Santa Cruz, continuó en la dirección del Colegio Parroquial y colaboró con otras comunidades, entre ellas la parroquia de Quebracho.

 

En sus idas y venidas, Walter mantuvo siempre una clara preocupación social, que se expresaba no sólo en acciones de tipo organizativo o institucional, sino en su preocupación por personas concretas, con rostro, nombre y apellido. Esa preocupación lo llevó a vivir muchos desvelos, descuidando su propia salud. Vivió intensamente las palabras de Jesús (Mt 25...) "Tuve hambre y me diste de comer..." y su amor preferencial por los pobres. Su última participación en un evento eclesial de cierta importancia fue en el Encuentro de Diócesis de Frontera en mayo-junio de este año, en Rivera, cuyo tema fue “la compasión de Jesús y el desafío de un número creciente de jóvenes deteriorados por la adicción a las drogas”, otra de esas situaciones humanas ante las que Walter fue especialmente sensible.

 

A los 60 años, su muerte culmina una vida sacerdotal, que tuvo sus momentos particulares, diferentes y a veces fronterizos, pero donde el Pueblo de Dios no dejó de reconocerlo como pastor.

 

La Misa de exequias en la Parroquia Santa Cruz, que me tocó presidir, debido a que Mons. Galimberti no estaba aún repuesto de su reciente accidente, lo expresó fehacientemente. Allí estaba una comunidad: laicos, religiosas, diáconos y presbíteros, despidiendo a un sacerdote, dando gracias por su vida y por su testimonio, abiertos a la esperanza, celebrando en la fe y el amor.

+ Heriberto

 

ARQUIDIOCESIS DE MONTEVIDEO

 

Encuentro y retiro

De los Responsables Laicos Parroquiales y dos delegados parroquiales. Orienta el P. Jorge Crovara sj el domingo 11 de setiembre, de 8 a 13.30 horas, en el

Instituto María Auxiliadora Canelones 1701 y Magallanes

 

 

Jornadas del Instituto Pastoral de la Salud Pastoral de la esperanza

1. El sufrimiento humano (12 de setiembre)

2. El Misterio Pascual (19 de setiembre)

3. Acompañamiento espiritual del enfermo en etapa terminal (26 setiembre)

4. Acompañar en el Duelo (3 de octubre)

5. Oración por el difunto y la familia (10deoctubre) Horario: 19:30 a 21:30horas Lugar: Centro Pastoral Arquidiocesano Río Branco 1430 entre Colonia y  

    Mercedes

 

Costo total: $200

Requisitos: 1.Haber realizado el primer módulo:“Acompañamiento espiritual del enfermo”.

2. Estar integrado en una comunidad parroquial.

3. Carta de presentación del párroco, o responsable de la comunidad.

CONTACTOS: Presbítero William Bernasconi (Coordinador Arquidiocesano de Pastoral de la salud)

 

III Encuentro de Profesores Adscriptos y Tutores

Nuevo Testamento edición pastoral

El pasado sábado 20 de agosto tuvo lugar el III Encuentro de Profesores Adscriptos y Tutores.

Más de veinte educadores desafiaron el frío polar que nos azotó ese fin de semana para participar.

El Vicario de la Educación Pbro. Basilio Ivanov dio la bienvenida y presentó al Pbro. Fernando García, Profesor Tutor del Colegio Seminario, quién acompañó el encuentro desde su propia experiencia como acompañante de los jóvenes de hoy.

El acompañamiento personal. La ponencia estuvo centrada en la “Espiritualidad del acompañamiento personal”. Con las Palabras de San Pablo abría la reflexión: «Ustedes son mi carta, escrita en sus corazones, carta abierta y leída por todo el mundo. Se les nota que son carta de Cristo y que fui yo el escribiente. No está escrita con tinta, sino con Espíritu de Dios vivo, no en tablas de carne, en el corazón de cada uno de ustedes.»(2 Corintios3,2-3) Luego desde la filosofía con el filósofo alemán Ludwig Andreas Feuer- bach, siguió el momento formativo. Con el trabajo en grupos los participantes pudieron compartir sus propias vivencias y así enriquecerse con los aportes de todos.

Ser evangelizados en nuestro rol Pablo VI con la Encíclica Evangelii Nuntiandi, dio las pautas para ser evangelizadores desde el rol de Adscritos: En la exhortación apostólica «Evangelii Nuntiandi» el Papa Paulo VI advierte que el primer paso en la evangelización es la humanización. Es decir, mientras no se responda a lo humano, lo cristiano es sólo una ideología yuxtapuesta en nuestras vidas, de carácter irreal, aparente, una decoración sin sentido.

 

Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261

 

DIÓCESIS DE CANELONES

 

Jubileo diocesano de los jóvenes

 

En la tardecita del sábado 3 de septiembre, la noche y el Domingo 4 tendrá lugar el Jubileo Diocesano de Jóvenes, en el Colegio Santa Elena de la Rambla de la Ciudad de la Costa.

“¡Que el impulso del jubileo de los niños y la luz de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid muevan a los jóvenes y a los responsables a esta cita!”, auguró el Obispo Diocesano, Mons. Alberto Sanguinetti en su blog http://amicus-sponsi.blogspot.com/

 

DIÓCESIS DE FLORIDA

Mons. Martín Pérez confirmó y celebró el Día de la Catequesis en Sarandí Grande

El Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini, el sábado 27 de agosto visitó la Parroquia Ntra. Sra. del Pilar, en donde se reunió con todas las Catequistas de la parroquia y celebró con ellas el día de la catequesis.

Luego del encuentro con las catequistas, presidió para toda la comunidad parroquial la Eucaristía, concelebrada por su párroco, P. Erico Fecher y diaconada por Mario Cardoso, único diácono permanente de la Diócesis. Siete jóvenes recibieron el sacramento de la Confirmación. Después de realizar el itinerario de formación y concientización del valor y significado de la Confirmación, estos jóvenes se comprometieron públicamente a ser testigos de Cristo Resucitado.

Fuente: http://santuariovirgentreintaytres.com/noticias.php

DIÓCESIS DE MELO

 

Encuentro Diocesano de Catequistas en Santa Clara de Olimar

"Vayan a Santa Clara allí me verán. Jesús". El sms llegó a cada uno de los catequistas que, el sábado pasado, por la noche, miraba la tormenta, con intensa lluvia y relámpagos que azotaba casi toda la Diócesis de Melo (departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres). La comunicación de Carla, coordinadora del Oficio Catequístico Diocesano alentaba a quienes pudieran tener dudas sobre la realización del encuentro: "¡Ánimo! ¡A no dormirse! No se suspende por lluvia".

El domingo amaneció nublado y se mantuvo bastante frío en la mañana, pero la tarde trajo el regalo de un sol radiante y un hermoso cielo azul.

 

70 catequistas de Río Branco, Aceguá, Isidoro Noblía, Melo, Fraile Muerto, Tupambaé, Santa Clara, Cerro Chato, Treinta y Tres y Vergara se reunieron en la parroquia Santa Clara de Asís, en Santa Clara de Olimar.

 

Allí tuvieron en la mañana una reflexión animada por Mons. Heriberto Bodeant, sobre el tema "Catequesis como iniciación a la vida cristiana". El Obispo subrayó la centralidad del encuentro con Jesucristo Vivo en el comienzo y en el camino del proceso catequético y detalló diferentes aspectos de la vida cristiana a partir de ese encuentro: cambios profundos en la relación con Dios, descubriéndolo como Padre amoroso; en la relación con los demás, abriéndose a la vida fraterna; en la relación con el mundo y las cosas, descubriendo la responsabilidad de administrar los bienes que el Creador entregó a la humanidad y en la relación consigo mismo, encontrando en Cristo Aquel sobre el cual es posible construir en forma unificada y armónica la propia vida.

 

Después del almuerzo, los catequistas compartieron experiencias importantes en su camino de servicio y, tras un tiempo recreativo, se celebró la Misa junto con toda la comunidad, que se hizo presente numerosa. El P. Sebastián, párroco de Cerro Chato y que celebra habitualmente en esta parroquia (que está bajo la responsabilidad de las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima) celebró tres bautismos durante la Eucaristía que presidió el Obispo diocesano. Participaron también en la Eucaristía y en el encuentro el P. Francisco SDB, párroco de Santo Domingo Savio, en Melo, y el Diácono Víctor, de la Parroquia Cruz Alta (Treinta y Tres).

 

Confirmaciones en Tupambaé

Mons. Heriberto visitó el 26 de agosto Tupambaé, donde celebró la Eucaristía y administró el Sacramento de la Confirmación a cinco jóvenes de la comunidad de esa parroquia del departamento de Cerro Largo.

 

Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

 

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DIÓCESIS DE MERCEDES

 

II Encuentro sobre perdón y reconciliación

 

El secretariado diocesano de pastoral social de la Diócesis de Mercedes convocó al segundo encuentro sobre perdón y reconciliación que se realizará en la Casa Diocesana de la Paz, en el Departamento de Colonia.

Se profundizará en la reconciliación y participarán del mismo 21 agentes pastorales de Soriano y Colonia. A partir de esta instancia estos agentes pastorales quedan capacitados como agentes multiplicadores para actuar en situaciones de conflicto y contribuir a una convivencia pacífica. contarán para esta instancia con el apoyo de Cáritas Nacional y Kolping.

El domingo 4, Mons. Carlos Collazzi compartirá con el grupo y celebrará la Eucaristia.

 

Información proporcionada por Soledad Santos, Coordinadora Diocesana de Pastoral Social

 

Jornada Nacional de la Juventud

 

Con motivo de la Jornada Nacional de la Juventud a celebrarse el próximo domingo 4, los jóvenes de la Diócesis de Mercedes se concentrarán en la localidad de Santa Catalina (Dpto de Soriano). A las diversas actividades previstas se suma el testimonio de los jóvenes que desde la Diócesis participaron en la reciente Jornada Mundial de Madrid. A las 16 hs el Obispo Diocesano, Mons. Carlos Collazzi presidirá la Eucaristía.

 

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DIÓCESIS DE SAN JOSÉ

 

Jornada Nacional de la Juventud

 

Sábado 3 y Domingo 4 de setiembre en Ciudad del Plata

 

Bajo el lema “Soy cristiano: creo, vivo y anuncio”, se llevará a cabo este fin de semana la Jornada Nacional de la Juventud (JNJ), la misma se desarrollará en la Parroquia San José Obrero de Ciudad del Plata.

 

Se trata de la primera oportunidad que los jóvenes de la Diócesis de San José de Mayo se encuentran en esa zona del departamento para celebrar una Jornada Nacional de Jóvenes. “El objetivo que nos proponemos es reencontrarnos y celebrar el ser cristianos y vivir como tales”, expresa la carta convocatoria que se les ha enviado a todos los jóvenes de San José y Flores que participan en distintas actividades juveniles en sus parroquias.

 

Se ha confirmado la participación de jóvenes de las Parroquias de: Ciudad del Plata, Nuestra Señora de Luján, Santísima Trinidad, Catedral, Nuestra Señora de Fátima y los jóvenes Migrantes (jóvenes de maragatos y trinitarios que se encuentran estudiando en Montevideo).

 

La Jornada comenzará el sábado 3 a las 14:00 horas, en Parroquia San José Obrero de Ciudad del Plata, que se encuentra en Playa Pascual, y finalizará el domingo 4 a las 15:00 hs. Los jóvenes se alojarán en los salones de la Parroquia.

 

El sábado 4, unos 80 jóvenes, se dedicarán a visitar casas de familias por la zona, “… el objetivo es llegar a los jóvenes que no están cerca de la parroquia y conocer las distintas realidades para vivir realmente el ANUNCIO de creer en Jesús”, manifiesta la convocatoria. También están previstas algunas actividades de servicio.

 

El Domingo 5 se celebrará la Santa Misa junto a la Comunidad de la Parroquia, la cual será presidida por el Obispo Diocesano Mons. Arturo Fajardo.

 

Además se realizará un Taller con los jóvenes y un fogón en el patio de la Parroquia.

 

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DIÓCESIS DE SALTO

 

“Entre las casas”

75 años Parroquia Catedral de Salto

 

Por Mons. Pablo Galimberti

 

El origen de la palabra  “parroquia”, que proviene del griego (“par”=entre y “oikía” = casas), abre una puerta para captar intuitivamente su realidad y misión. Esta se abre como abanico con tres grandes direcciones: ser una presencia testimonial del Evangelio de Jesús, un oído atento a todo lo que acontece a su alrededor y un espacio sagrado de oración y súplica por las necesidades de todos los vecinos y de alabanza a Dios Padre, origen y fuente de vida reconciliada.

Desde que desembarcó en este lugar el primer pastor diocesano, Monseñor Tomás Gregorio Camacho, surgieron proyectos para levantar el templo donde estaría la “cátedra” del obispo, símbolo de su misión como pastor y maestro y que llevaría por lo tanto el nombre de “Catedral”.

La Catedral es un templo especial. Es como el centro espiritual de toda la iglesia diocesana. De manera que cuando el obispo preside la Eucaristía en el altar mayor, acompañado por los sacerdotes, diáconos, ministros y pueblo de Dios allí presentes, unidos en un canto de alabanza y súplica a Dios Padre por medio de su Hijo Jesucristo, se ve gráficamente representada la vida y misión de una Diócesis en un territorio particular. Allí está la iglesia de Jesús el Señor, en comunión con la cátedra de Pedro, en Roma, integrando una red de comunión y misión, cuya alma es el Espíritu Santo que despliega sus velas para que los discípulos no se cansen de remar mar adentro.

 

Lugar de la memoria

 

Al templo, como a toda “casa”, le cabe además la característica general de ser “lugar de la memoria”. A veces me han señalado: este piso es de la época de tal párroco, aquella columna de aquella familia, aquel óleo de Zorrilla estaba antes en el Seminario, el altar del Santísimo vino desde Francia… Cuando veo la cátedra pienso en los obispos que me antecedieron y en los que vendrán después.

 

Un territorio

 

El territorio parroquial es como una sucesión de anillos concéntricos. El primer círculo lo integran los bautizados; pero también está comprendida toda la gente que habita en su territorio: familias, comercios y fábricas, oficinas públicas y autoridades que dirigen los asuntos de la comunidad, centros de estudio, sanos y enfermos, maternidades y casas de ancianos, lugares de recreación, parques, cárceles, cementerio. En síntesis, todo el paisaje humano con su entorno natural. Nada debe ser ajeno a la vida de una parroquia, entretejida en el diario acontecer de la gente. A veces este ritmo de presencia en medio de la ciudad lo sonorizan los variados toques de campana, ya sea repicando con regocijo o cuando doblan comunicando un duelo.

 

Una ruptura en el espacio urbano

 

El historiador de las religiones Mircea Eliade estudiando los ritmos entre lo sagrado y lo profano analiza las particularidades del espacio “diferente” donde uno ingresa cuando entra en contacto con la dimensión religiosa de la vida. Con un gesto, mirada, reverencia o  señal de la cruz, una persona puede entrar fugazmente en ese contacto íntimo donde se toca el misterio o se percibe el perfume que flota en la vida cotidiana; eso que Santa Teresa explicaba a sus monjas con tanto gracejo y realismo castellano: “Dios está entre los pucheros”. Y basta advertirlo para que el ritmo de la vida distraída y monótona, cobre significado.

La catedral, como todo templo, provoca una especie de ruptura en el ritmo apresurado de los días laborales y de espacios asfixiantes o kafkianos. Tal como lo expresa un poeta salteño: “Esta Plaza de Salto…. tiene hacia el Este un campanario que de noche se enciende en luz ambarina y azul… Pero hoy lunes –al mediodía- la circunvalan raudos taxis y peatones apresurados yendo a sus hogares, al Banco o alguna Oficina kafkiana…” (Víctor H. Silveira, Rapsodia en dos tiempos, 2006)


Observo esto, por ejemplo, cada vez que alguien pasa delante de la catedral y se hace la señal de la cruz bien rápido, para no caer de la moto o bicicleta. Otros quizás elevan un pensamiento, como cuando pasamos delante del cementerio donde “duermen” nuestros difuntos.

 

En el imaginario infantil

 

Me contaba hace poco una señora que desde que llevó un día a su nieta de dos años a la catedral, la niña no deja de pedirle “lleváme a la casa de Jesús!” La anécdota infantil encierra un profundo significado que está expresado en una página de la Biblia cuando Salomón una vez construido el templo de Jerusalén, eleva una oración: “¿Es posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo ¡cuánto menos en este templo que  te he construido!” (1 Re 8,27). Un templo pues expresa esa permanente tensión: Dios trasciende los estrechos límites de lo humano pero al mismo tiempo quiere mostrarse en actitud de acercamiento, acortando distancias; lo propio de quien mucho ama.

En síntesis, son estas algunas pinceladas de la Parroquia Catedral que está celebrando 75 años.

 

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DIÓCESIS DE TACUAREMBÓ

 

33ª Jornada Nacional de la Juventud en Rivera

 

Sàbado 3 de setiembre y domingo 4 de setiembre de 2011 en Rivera

 

Cronograma:

 

Sábado 3 de setiembre

 

18:00hs- Llegada de las delegaciones. (Plaza 18 de julio- Cuarò y Artigas)

              Bienvenida a cargo de la coordinadora diocesana de pastoral juvenil y de los jóvenes de la Parroquia Santo Domingo.

20:00hs: Comienza la vigilia- “Creo”

21:30hs: Envío a las familias- “Vivo”

 

Domingo 4 de setiembre

 

 8:30:hs: Reencuentro en la plaza con las familias donde pasaron la noche.

 9:15:hs: Preparación para el trabajo en grupo sobre misión con los animadores.

10:00hs: Salimos de misión por diferentes puntos ya delimitados. “Anuncio”

11:30hs: Eucaristìa

13:oohs: Almuerzo

14:00hs: Fogòn

16:00hs: Envío y despedida

 

Mayor información: irmauito18@hotmail.com; belenrau@hotmail.com y jonacasa@hotmail.com

 

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La violencia en la comunidad educativa

Una mirada diferente sobre un tema que nos interpela a todos

Mesa redonda

P. Mateo Méndez, Exdirector del Interj.
Lic. Andrea Toyos, Programa Perdón y Reconciliación
Dr. Alfonso Zamuner, Docente

Viernes 2 de setiembre, de 19 a 21 hs

Colegio Sagrada Familia – Avda. Del Libertador 1960 esq. Lima

Pedagogía Salesiana, Pedagogía del Cuidado, Pedagogía de la Unidad

· Mateo Méndez. Sacerdote salesiano. Exdirector del Instituto de Rehabilitación Juvenil (Interj):

· Lic. Andrea Toyos. Kolping Uruguay. Metodología de las Escuelas de Perdón y Reconciliación (ES.PE.RE.), aplicada en Colombia para la reconciliación social por parte incluso de excombatientes de la guerrilla. Fundación premiada por UNESCO – Mención de Honor Premido Educación a la Paz 2006. www.fundacionparalareconciliacion.org

·  Dr. Alfonso Zamuner. Doctor en Ciencias de la Educación, docente en la Facultad de Teología del Uruguay.

Habrá espacio para preguntas de la audiencia. 

Invita Humanidad Nueva www.new-humanity.org

Movimiento de los Focolares http://www.focolar.org.uy

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Formación para acompañantes espirituales y formadores religiosos

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Código de barras, el programa que te cuenta la cárcel desde adentro

 

Los presos hacen radio. Las rejas son ventanas que suenan en tu casa.

 

A partir del próximo Domingo 4 de setiembre, 21:30 en Radio Oriental (770 am).

 

Un espacio para dialogar sobre las cárceles que construimos y la sociedad que queremos.

 

Vuelve al aire Código de Barras una propuesta para mirar la realidad carcelaria a partir de lo que viven y piensan las personas privadas de libertad. Se trata de pensar el tema, incursionar en alternativas de rehabilitación, generar nuevas narraciones y aprendizajes, tanto en la población directamente implicada (los presos, sus familias, la guardia, agentes externos, las víctimas), como en quienes viven esta realidad desde afuera, a través del desconocimiento, el prejuicio, el miedo o la indiferencia. Un espacio para acercar historias, sumar perspectivas, tender puentes que nos fortalezcan como sociedad.

Este proyecto es una iniciativa de la Fundación Entre Todos, y de un grupo de voluntarios que, desde dentro y fuera de la cárcel, se embarcan en este desafío de la comunicación como encuentro.

 

Teléfonos de contacto: Carla Lima 098.902.470 / Mercedes Clara 099.555.567

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Vargas Llosa elogia la JMJ

 

En su habitual columna dominical en El País, el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, señaló que el éxito de la reciente Jornada Mundial de la Juventud en Madrid hace evidente que Occidente necesita del catolicismo para subsistir. En su artículo, Vargas Llosa, que se declara agnóstico y contrario a las enseñanzas de la Iglesia, elogia el espectáculo de Madrid “invadido por cientos de miles de jóvenes procedentes de los cinco continentes para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud que presidió Benedicto XVI”.

 

“Creyentes y no creyentes debemos alegrarnos de lo ocurrido en Madrid”

 

 (ACI) En su artículo, titulado «La fiesta y la cruzada» y recogido también en su edición de ayer por el diario vaticano L’Osservatore Romano, Vargas Llosa, nacido en el Perú pero también de nacionalidad española, afirma que la JMJ fue “una gigantesca fiesta de muchachas y muchachos adolescentes, estudiantes, jóvenes profesionales venidos de todos los rincones del mundo a cantar, bailar, rezar y proclamar su adhesión a la Iglesia Católica y su ‘adicción’ al Papa”.

 

“Las pequeñas manifestaciones de laicos, anarquistas, ateos y católicos insumisos contra el Papa provocaron incidentes menores, aunque algunos grotescos, como el grupo de energúmenos al que se vio arrojando condones a unas niñas que… rezaban el rosario con los ojos cerrados”.

 

Según Vargas Llosa existen “dos lecturas posibles de este acontecimiento”: una que ve en la JMJ “un festival más de superficie que de entraña religiosa”; y otra que la interpreta como “la prueba de que la Iglesia de Cristo mantiene su pujanza y su vitalidad”.

 

Después de mencionar las estadísticas que señalan que sólo el 51 por ciento de jóvenes españoles se confiesan católicos, pero sólo 12 por ciento practica su religión, Vargas Llosa dice que “desde mi punto de vista esta paulatina declinación del número de fieles de la Iglesia Católica, en vez de ser un síntoma de su inevitable ruina y extinción es, más bien, fermento de la vitalidad y energía que lo que queda de ella –decenas de millones de personas– ha venido mostrando, sobre todo bajo los pontificados de Juan Pablo II y de Benedicto XVI”.

 

“En todo caso, prescindiendo del contexto teológico, atendiendo únicamente a su dimensión social y política, la verdad es que, aunque pierda fieles y se encoja, el catolicismo está hoy día más unido, activo y beligerante que en los años en que parecía a punto de desgarrarse y dividirse por las luchas ideológicas internas”.

 

Vargas Llosa se pregunta si esto es bueno o malo para el secularismo occidental; y responde que “mientras el Estado sea laico y mantenga su independencia frente a todas las iglesias”, “es bueno, porque una sociedad democrática no puede combatir eficazmente a sus enemigos –empezando por la corrupción– si sus instituciones no están firmemente respaldadas por valores éticos, si una rica vida espiritual no florece en su seno como un antídoto permanente a las fuerzas destructivas”.

 

“En nuestro tiempo”, sigue Vargas Llosa, la cultura “no ha podido reemplazar a la religión ni podrá hacerlo, salvo para pequeñas minorías, marginales al gran público”; porque “por más que tantos brillantísimos intelectuales traten de convencernos de que el ateísmo es la única consecuencia lógica y racional del conocimiento y la experiencia acumuladas por la historia de la civilización, la idea de la extinción definitiva seguirá siendo intolerable para el ser humano común y corriente, que seguirá encontrando en la fe aquella esperanza de una supervivencia más allá de la muerte a la que nunca ha podido renunciar”.

 

“Creyentes y no creyentes debemos alegrarnos por eso de lo ocurrido en Madrid en estos días en que Dios parecía existir, el catolicismo ser la religión única y verdadera, y todos como buenos chicos marchábamos de la mano del Santo Padre hacia el reino de los cielos”.

 

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Papa: el resultado de la evangelización,
ligado a la unidad de la Iglesia

 

Católicos y ortodoxos reflexionan juntos sobre la nueva evangelización

 

SALÓNICA, viernes 2 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- “La suerte de la evangelización está ciertamente ligada al testimonio de unidad de la Iglesia”, es el mensaje que el Papa Benedicto XVI ha hecho llegar, a través del cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, al simposio católico-ortodoxo que se celebra desde hace dos días en Salónica (Grecia).

 

Este XII simposio, que concluye hoy, está promovido por el Instituto Franciscano de Espiritualidad de la Pontificia Universidad Antonianum, y por el Departamento de Teología de la Facultad teológica ortodoxa de la Universidad Aristoteles de Salónica.

El tema, “El testimonio de la Iglesia en el mundo contemporáneo”, constituye una de las principales preocupaciones actuales del Papa, según admite él mismo en su carta.

 

La evangelización “necesita hoy un renovado vigor en muchas de las regiones que fueron las primeras en acoger la luz y que experimentan los efectos de una secularización capaces de empobrecer al hombre en su dimensión más profunda”.

 

“En realidad asistimos, en el mundo contemporáneo, a fenómenos contradictorios: por un lado existe una generalizada distracción y también una insensibilidad frente a la trascendencia, por el otro hay numerosos signos que atestiguan la permanencia, en el corazón de muchos, de una profunda nostalgia de Dios, que se manifiesta de muchas formas distintas y que pone a muchos hombres y mujeres en actitud de sincera búsqueda”, añade.

 

El Papa afirma que la situación actual plantea “a católicos y ortodoxos los mismos desafíos”, y añade que “la suerte de la evangelización está ciertamente ligada al testimonio de unidad dado por la Iglesia”.

 

Como evangelizadores “debemos ofrecer a los fieles de Cristo, no la imagen de hombres divididos y separados por las luchas que no sirven para construir nada, sino la de hombres adultos en la fe, capaces de encontrarse más allá de las tensiones reales gracias a la búsqueda común, sincera y desinteresada de la verdad”, concluye, citando la Evangelii Nuntiandi de Pablo VI.

 

El XII Simposio intercristiano para el diálogo ecuménico, que concluye hoy, ha querido, según sus organizadores, subrayar la importancia para la vida de los cristianos de una mayor profundización en la relación entre la acción misionera y el camino hacia la unidad visible de la Iglesia, en línea con el congreso ecuménico de Edimburgo (1910), del que acaba de celebrarse el centenario.

 

Aunque este congreso no forma parte oficial del diálogo ecuménico, con todo, busca aumentar el conocimiento mutuo entre las diferentes tradiciones espirituales y teológicas. El primer encuentro se celebró en 1992 en Creta, y el último en Roma, en 2009, sobre la figura de san Agustín. 

 

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Una dura visita a casa

El viaje de Benedicto XVI a Alemania promete protestas y sorpresas

 

Por Edward Pentin

 

ROMA, viernes 2 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- Dentro de tres semanas el Papa Benedicto XVI comenzará su primera visita a Alemania, un viaje apostólico que promete ser histórico, lleno de desafíos y potencialmente muy fructífero.

El evento, que se desarrollará entre el 22 y el 25 de septiembre, incluirá una visita a la capital de Alemania, Berlín, seguida por Erfurt (en la antigua Alemania del Este), Friburgo im Breisgau. El Papa celebrará una misa al aire libre en el estadio olímpico de Berlín, dos misas más en Erfurt y Friburgo, y mantendrá reuniones con figuras importantes de la Iglesia, seminaristas, jóvenes y líderes ecuménicos e interreligiosos. Su visita comenzará con un discurso en el Parlamento Federal en el Reichstag.

 

A pesar de que el viaje va a ser relativamente corto, plantea diferentes desafíos: la secularización ha dominado largamente en la tierra natal del Papa (aunque posiblemente menos en su región) con una minoría de sacerdotes y laicos que han expresado abiertamente su disensión de la enseñanza de la Iglesia. Los problemas de la Iglesia se han visto empeorados por la crisis de los abusos sexuales que continúan azotando Alemania.

 

Los efectos de esto han sido dramáticos. De acuerdo con las últimas cifras oficiales de la Iglesia, el número de alemanes católicos que se han borrado de sus iglesias locales ha aumentado casi un 50% sólo el año pasado (181.000 personas frente a 124.000). El problema ha empeorado en parte porque, como miembros de la Iglesia, los alemanes deben pagar un “impuesto eclesial” y al darse de baja en estos registros se liberan de dicho impuesto, (los católicos siguen siendo una significativa parte de la población, suman 24'6 millones, es decir el 30%).

 

“La secularización (en Alemania) es especialmente penosa para él”, dijo Paul Badde, corresponsal en Roma del periódico alemán Die Welt. “Él proviene de un ambiente católico, de una familia católica en un pequeño pueblo católico. No era un mundo inquebrantable, pero después de 1945, él mismo ha visto cómo se rompía a través de un proceso acelerado de secularización que comenzó en toda Alemania”. Este distanciamiento tan marcado de la Iglesia, según cree Badde, hace su visita “más complicada” que su último y famoso viaje a Gran Bretaña del pasado año, una visita que “al final fue un juego fácil para él”.

 

La de Berlín es, quizá, la parte más difícil de su viaje. Una ciudad todavía presa del espíritu hedonista de los años '60 que continúa siendo el centro de emanación de las ideologías laicistas. Se han planeado un gran número de protestas, incluyendo una gran manifestación durante el discurso del Papa en el Reichstag. La mayoría de los manifestantes protestarán contra la enseñanza de la Iglesia sobre el uso del condón, el aborto y la homosexualidad.

 

Sin embargo, a diferencia de la visita del Papa Juan Pablo II en 1996, cuando la policía fue incapaz de controlar a algunos de los manifestantes que arrojaron pintura al Papamovil, la esperanza es que esta vez no se llegue a la violencia y a los arrestos. El alcalde homosexual de Berlín, Klaus Wowereit, ha intentado poner una nota conciliadora, haciendo al Papa una bienvenida oficial (a pesar de dice entender a aquellos que planean las manifestaciones, asumiendo que estas tendrán lugar de forma pacífica).

 

Pero con protestas o no, Badde cree que realizando una visita de estado a su tierra natal, Benedicto XVI podría poner el catolicismo “de nuevo en el mapa” de Alemania. La nación europea, dice, puede ser el “país de la Reforma”, pero tiene unas profundas raíces católicas y ahora un Papa bávaro está ayudando a los alemanes a conectar con su larga y rica historia.”

 

“Cuando oí por primera vez que había sido elegido Papa, mi primer pensamiento fue que la II Guerra Mundial había terminado”, explicó Badde. “Hemos tenido una gran historia pero se ha visto reducida a 12 años, de 1933 a 1945. Pero precisamente como está haciendo con la Iglesia a través de su hermenéutica de la continuidad [su punto de vista de que el Concilio Vaticano II no marcó una ruptura con la tradición]está representando mejor a la más grande historia de Alemania”.

 

Pero ¿cómo ha cambiado Benedicto XVI la visión de la Iglesia, y la suya propia, entre los alemanes? El padre jesuita Bernd Hagenkord, director de la sección alemana de la Radio Vaticana, cree que la percepción de Joseph Ratzinger y de la Iglesia ha cambiado sustancialmente a lo largo de 30 años. “Yo crecí en la década de los '80 como un chico católico normal y pensábamos que todo lo que venía de Roma era malo, que intentaba tener el control de todo, que no entendía la forma en la que pensábamos o vivíamos, etc...”, explicó, añadiendo que el cardenal Ratzinger también estaba mal considerado por su oposición en temas como la teología de la liberación.

 

Pero destaca que este tipo de actitudes “ha cambiado considerablemente” y que Benedicto XVI está considerado como una persona más humilde y espiritual que antes, ya este cambio se produjo durante sus últimos años como cardenal y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. “Hubo una gran alegría cuando fue elegido, 'Nosotros somos el Papa' fue el titular de muchos periódicos”, recuerda el padre Hagenkord. “Ahora la euforia ya no está pero permanece el interés, y mucha gente está pendiente de lo que tenga que decir”.

 

El padre Hagenkord continuó diciendo: “No es como una estrella de pop que aparece y desaparece – sólo para hablar de amor, paz y felicidad. Habla de contenidos que, normalmente, no te gustan si eres alemán, pero ahí está, es retador y no para de generar titulares”.

Badde, autor del reciente libro “El Sagrado Rostro de Manoppello”, cree que no una minoría, sino una mayoría “silenciosa” existe en Alemania y está detrás de las enseñanzas de la Iglesia. Él cree que además cada vez hay menos silencio. “Con Internet tenemos un fenómeno que va más allá y que no es diferente de lo que sucedió en Egipto, son voces que se comienzan a oír”, dijo. “Los medios de comunicación católicos solían estar en manos de grupos de presión modernistas, pero esto ya no es así”.

 

Pero ambos, el padre Hagenkord y Badde creen que el impacto real del Papa en Alemania no se sentirá a corto plazo. “Este es un Papa del que se hablará en los próximos veinte o treinta años”, dijo el padre Hagenkord. “Dejará una herencia detrás, que recogeremos y rumiaremos una y otra vez”. Sin embargo “la vieja fe católica que conocíamos” no volverá nunca a Alemania. “Esta ya se fue, ahora debemos establecer una nueva forma de ser católico”, dijo. “El Papa contribuirá a esto, como otros, a dar forma a nuestra identidad, lo que significa ser católico”.

 

Donde el Santo Padre tendrá, posiblemente, un mayor impacto en este viaje es en la antigua Alemania del Este. El padre Hagenkord cree que allí hay un terreno fértil, ya que ha visto como el Papa se comunicaba eficientemente con aquellos en los que el comunismo destruyó el cristianismo. “Allí se palpa un interés genuino, quieren saber lo que es, cómo funciona, qué es el Vaticano, un sacerdote, un obispo, ya que no saben mucho más”, explicó. “Quieren escuchar, discutir, no están atrapados por los conflictos que tenemos en Alemania Occidental como la ordenación de las mujeres, el celibato y la obediencia”.

 

Esta es la razón por la que, para sorpresa de algunos, un ex comunista del este de Alemania convertido en político de izquierdas elogió a Benedicto XVI el mes pasado. Gregor Gysi agradeció al Papa su constante predicación en aras de una sociedad moderna que tenga normas morales para poder funcionar adecuadamente, según Reuters. Gysi, un abogado reformista de los últimos años de la antigua Alemania del Este, destacó con satisfacción lo que Benedicto había dicho sobre que la religión sin razón conduce al fanatismo y que el pensamiento racional sin fe puede conducir a un orgullo excesivo y a la intolerancia.

 

Sólo es la primera de lo que algunos creen que pueda ser un número de bienvenidas inesperadas durante esta visita histórica a un país obviamente cercano al corazón del Papa, pero también centro de las tensiones seculares y cristianas.

 

“Habrá sorpresas, seguro”, dijo Badde, “sorpresas para los alemanes y para todo el mundo”.

 

[Traducción del inglés por Carmen Álvarez]

 

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© Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Uruguaya


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