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6 de mayo de 2011 |
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SUMARIO
HOMENAJES AL BEATO JUAN PABLO II El Cardenal Ouellet llega a Uruguay y homenajeará al Beato Juan Pablo II El Arzobispo de Montevideo convoca a Misa campal en Tres Cruces el 15 de mayo La Diócesis de Florida homenajeará el 8 al Beato Juan Pablo II Juan Pablo II: un Hito del Bicentenario “Juan Pablo II. Un padre para los Jóvenes”: Columna de Mons. Pablo Galimberti Obispo de Bagé evocó al Beato Juan Pablo II en Aceguá Guzmán Carriquiry: “Juan Pablo II fue el más grande líder de los últimos 30 años del siglo XX” La Beatificación de Juan Pablo II vista por un uruguayo en Roma
OTRAS NOTICIAS DE LA IGLESIA EN URUGUAY Se conmemoran 130 años de la Pascua del Siervo de Dios Jacinto Vera Mons. Romero celebrará 25 años de Ordenación Episcopal CEU ultima detalles para recibir a participantes de la XXXIII Asamblea General del CELAM Carta del Obispo de Mercedes en el Domingo del Buen Pastor Mons. Sanguinetti convoca al Jubileo de movimientos y asociaciones laicales de fieles Mons. Collazzi en reunión del CELAM Asamblea anual de la Vida Religiosa del Uruguay Animación Bíblica Diócesis Florida-Durazno en Facebook Ordenación Diaconal de Fernando Perera en Trinidad Florida: Pascueta con Consejo Parroquial de la Catedral
FORMACIÓN Y ESPIRITUALIDAD Curso del Pbro. Peralta en la AEPC: “El Evangelio de Marcos: Jesús nos hace sus discípulos” Curso de Liturgia de la Vicaría de Liturgia de la Arquidiócesis Propuestas espirituales de Manresa
DE LA IGLESIA EN EL MUNDO Beato Juan Pablo II: Homilía De Benedicto XVI Benedicto XVI: Es necesario aprender a rezar América Latina: Hacia el compromiso ciudadano de los fieles laicos
El Cardenal Ouellet llega a Uruguay Participará de Asamblea General del CELAM y presidirá Ordenaciones y homenaje al Beato Juan Pablo II en Misa campal
El Prefecto de la Congregación para los Obispos, Cardenal Marc Ouellet, llega a Uruguay para participar de la XXXIII Asamblea General del Consejo Episcopal Latinoamericano que se celebrará en Montevideo del 16 al 20 de mayo.
Arribará el sábado 14 a la capital del país y el domingo 15, por invitación del Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, presidirá la Misa campal que se celebrará en el Monumento a Juan Pablo II en Tres Cruces, donde serán ordenados tres sacerdotes y tres diáconos, a la vez que se rendirá tributo al nuevo Beato.
En el marco de la Eucaristía que presidirá el Cardenal a las 10 hs, serán ordenados Diáconos (en camino al sacerdocio) Emanuel Baigorria, Alejandro Molina, Javier Prelata sdb y José Manuel Villanueva. Asimismo, serán ordenados Sacerdotes los Diáconos Ángel Martínez, Gabriel Palumbo y Sebastián Pinazzo
El Arzobispo de Montevideo convoca a Misa campal en Tres Cruces el 15 de mayo Donde Juan Pablo II celebró su primera Misa en Uruguay, a las 10 hs. Presidirá el Cardenal Ouellet
NOTA DE SECRETARÍA: ============================================================== Para una mejor organización, le informamos al clero que: • Ornamentos a llevar: alba y estola blanca. • Sacristía: Santuario del Señor Resucitado (sub-suelo) • Tener en cuenta que por cortes en el tránsito, no se puede estacionar vehículos sobre Bulevar Artigas desde Goes hasta la Cruz. • En caso de mal tiempo se informará las modificaciones del caso únicamente por CX 12 Radio Oriental, siendo el último y definitivo aviso a la hora 8. En el caso de no poder realizarlo en Tres Cruces, nos trasladaremos a la Catedral; mismo horario.
Pbro. Juan González Secretario Canciller
Montevideo, mayo de 2011
Domingo 8 de mayo La Diócesis de Florida homenajea al Beato Juan Pablo II Al cumplirse el próximo domingo 8 de mayo 23 años de la visita del Papa Juan Pablo II a la ciudad de Florida, se le tributará un homenaje al hoy Beato con la presencia del Nuncio Apostólico, Mons. Anselmo Pecorari.
El homenaje comenzará a las 18.00 hrs y tendrá como oradores al Obispo emérito de Florida Mons. Raúl Scarrone, al periodista Giménez Casco y al Intendente Carlos Enciso. Luego del acto en la plaza Juan Pablo II se celebrará la Eucaristía en la Catedral a las 19:30 hrs en acción de gracias, la misma será presidida por el Nuncio Apostólico en Uruguay, Mons. Anselmo Guido Pecorari.
La intervención de María en la vida del Beato Juan Pablo II presentada en un libro de Mons. Jaime Fuentes Bajo el título “Totus Tuus. La intervención de la Virgen en la vida del beato Juan Pablo II”, Cobel Ediciones acaba de publicar en España un libro del Obispo de Minas, Mons. Jaime Fuentes, quien investigó y reflexiona sobre la influencia de la Virgen María en la vida del hoy Beato Juan Pablo II. Compartimos dos de los comentarios publicados sobre este libro de nuestro Pastor:
INFOCATOLICA.COM
“Totus Tuus. La intervención de la Virgen en la vida del beato Juan Pablo II (Mons. Jaime Fuentes) Cuando un católico se acerca a la figura del beato Juan Pablo II se da cuenta, nada más hacer eso, que el Papa que viniera del otro lado del telón de acero, tenía un amor especial por la Theotokos, la Madre de Dios. Y no era un acercamiento, sólo, arrobado del hijo por su Madre sino, además, que lo era de quien sabe que María, aquella joven que dijo sí a Gabriel, es, en efecto, quien “está llamada a llevar a todos al Redentor” (p. 37). Pues bien, el autor de “Totus Tuus. La intervención de la Virgen en la vida del Beato Juan Pablo II” demuestra conocer que eso es, esencialmente, cierto.
Monseñor Jaime Fuentes, a la sazón Obispo de Minas (Uruguay) conoció, de primera mano, al beato Juan Pablo II. Es más, así lo dice cuando nos ofrece un testimonio impagable: el 20 de mayo de 1992 concelebró la Santa Misa con el ya beato de la Iglesia católica. Nos dice, así, que “recé con el Papa de la manera más sencilla, uniéndome con toda el alma a su oración “(p. 167).
Pues el Obispo de Minas ha investigado acerca de la influencia que ha tenido la Virgen María en la existencia de quien, precisamente, escogió como lema de su obispado, el de “Totus Tuus” recordando lo que el mismo beato dice en “Cruzando el umbral de la esperanza” que es que “Gracias a san Luis Grignion de Montfort comprendí que la verdadera devoción a la Madre de Dios es, en cambio, justamente cristocéntrica, es más, está profundamente enraizada en el Misterio trinitario de Dios, y en los misterios de la Encarnación y de la Redención“.
A lo largo de los 12 capítulos que comprende el libro de don Jaime Fuentes el lector puede darse cuenta de que, en realidad, “Karol Wojtyla entrelazó y vivió con María una tierna, filial y persistente relación, amándola y recibiéndola como Madre en el propio ‘espacio interior’ memorial del don pascual que Jesús hizo a cada discípulo suyo” (de la Presentación del libro a cargo de donSalvatore Perrella, OSM, Profesor de Teología Dogmática y Mariológica Sistemática de la Pontificia Facultad Teológica “Marianum”, de Roma).
Por eso, “a lo largo y a lo ancho del mundo, en el transcurso de sus viajes pastorales, Juan Pablo II consagrará y confiará a María Santísima la Iglesia y las naciones que visite, subrayando repetidas veces la fe en su intercesión” (p. 41) y, exactamente por eso María acompañó, como compañera fiel del camino del Siervo de Dios que tanto haría por el mundo, a la que dedicó, además de muchos pensamientos, la encíclica Redemptoris Mater momento en el que “comienza el movimiento central majestuoso, vibrante, jubiloso de un concierto cuya interpretación había empezado el día de su elección a la Cátedra de Pedo, el 16 de octubre de 1978” (p. 91) porque, en realidad, eso fue la vida espiritual del beato Juan Pablo II: “!Todo por María¡, indicando así la melodía que debía seguir mientras se acercaba al tercer milenio de la encarnación redentora del Hijo de Dios” (p. 91-92).
Tal es así que desde el principio de su pontificado, en el mismo momento de salir al balcón desde el que se dirigía a los presentes y al mundo tras ser elegido, mostró una gran confianza en la Virgen María. Por eso “Menos de un minuto habían durado las palabras de saludo del nuevo Papa y dos veces se había referido, espontáneamente, a su confianza en la Santísima Virgen” (p. 28). Por lo tanto, no es de extrañar que el autor del libro diga que “ningún otro Romano Pontífice ha enseñado tanto y tan profundamente acerca de María Santísima” (p. 137) pues, de la lectura de mismo se deduce, con bastante facilidad, que el beato Juan Pablo II quiso, para la Iglesia que pastoreaba, una verdadera “dimensión mariana” (p. 139) que, junto a la petrina (sucesores de Pedro como vicarios de Cristo) sirviera, en realidad, para “gobernar la Iglesia imitando a María” (p. 138).
Y no son pocos los casos, situaciones y ocasiones en las que el beato Juan Pablo II se apoyará en María. Tanto en el hecho de considerar a la Iglesia como propiedad de María (p. 35) como en lo relacionado con el denominado “Misterio del 13 de mayo” (p. 45) en el que el Papa polaco, en el intento de asesinato de parte de Alí Agca, entendió posible la intervención de María en la resolución de su no muerte o, por ejemplo, en lo referido al nuevo milenio en el que nos introdujo el beato Juan Pablo II (Véase, por ejemplo, la Carta apostólica Novo Millennio Ineunte) y, ya dentro del mismo, la publicación de la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (de 16 de octubre de 2002) donde agradece “a la Virgen, por medio del Rosario, la protección maternal que le ha dispensado” (p. 163) y en la que se apoya para decir que “Mediante el rezo del Rosario, la Santísima Virgen obtendrá de Dios la gracia de la conversión de los corazones” (p. 165).
Por otra parte, Cristo y María son espíritus que se relacionan de tal forma que no se entiende uno sin el otro. Por eso el beato Juan Pablo II llama a María “Mujer ‘eucarística’” (p. 170) porque en varios momentos de la vida de la Virgen (por ejemplo, en la Anunciación o en la Visitación a su prima Isabel) se convierte en “el primer ‘tabernáculo’ de la historia, anticipando así la fe eucarística de la Iglesia” (cfr. Carta enc. Ecclesia de Eucharistia, n. 56, p. 171). De aquí que para el beato Juan Pablo II la intervención de la Virgen fuera decisiva para/en la historia de la salvación pues no ocupa un papel secundario sino que, como en Caná, nos impele a hacer lo que “Él” nos diga. Por eso es mediadora en muchas ocasiones como, por ejemplo, cuando devolvió a Rusia el icono de la Madre de Dios de Kazán, momento en el que “la Virgen es invocada y enviada como Mediadora…” (p. 179)
Y así podríamos estar un buen rato porque el libro escrito por don Jaime Fuentes, obispo de Minas (Uruguay) es una verdadera delicia, salida de un corazón que ama a María, para el hijo de Dios que se sabe, también, hijo de la Virgen (recordemos la entrega, en el máximo momento de Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, de la Virgen como Madre a Juan) porque le muestra, y demuestra, que si para el beato Juan Pablo II la Madre de Dios fue una importante luz en el camino que el mismo recorrió hasta que fuera llamado a la Casa del Padre, lo mismo y exactamente igual ha de significar para el resto de los que nos consideramos hijos de Dios. Y bien que lo demuestra el pastor ordenado en el episcopado el 28 de noviembre de 2010 y cuyo lema episcopal es, precisamente, “Ipsa duce” (Ella conduce) porque, en efecto, en el caso del beato Juan Pablo II así fue.
Y ya para terminar, cuando se lee un libro con intención de decir algo sobre el mismo, se debehacer una recomendación de a qué tipo de personas puede ir dirigido. En este caso particular deberían ser las siguientes:
Para todos los que quieren conocer la especial relación que mantenía el beato Juan Pablo II con la Madre de Dios. Para todos los que tengan necesidad de acercarse a María a través de la persona del papa polaco. Para todos los que quieran comprender de dónde sacaba las fuerzas el beato Juan Pablo II para caminar por el mundo. Para todos los que no entiendan que María es intercesora nuestra. Para todos los que ya tienen a María como Madre suya. Para todos aquellos que vean que María es una luz en el camino de la vida del creyente.
AGENCIA ZENIT La intervención de María en la vida del Beato Juan Pablo II Publicado un libro del obispo uruguayo Jaime Fuentes
MADRID, martes 3 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Con el título “Totus tuus. La intervención de la Virgen en la vida del beato Juan Pablo II”, se acaba de publicar un libro de monseñor Jaime Fuentes, obispo de Minas, Uruguay.
“Jaime Fuentes ha escrito con genuina inteligencia de amor, para que los lectores y las lectoras asuman la sabia indicación que nos dejó como testamento Juan Pablo II: abrid las puertas de vuestra existencia a Cristo, Hijo de Dios e hijo del hombre, abandonaos en la filial confianza en la Madre del Señor, que la Iglesia del tercer milenio muestra con alegría como Buena Pastora”, afirma en el prólogo del libro, editado por Cobel, Salvatore Perrella, OSM, profesor de Teología Dogmática y Mariología Sistemática de la Facultad Teológica Pontificia Marianum. Dividida en doce capítulos, esta obra afronta, en el primero, la figura de María como madre de la Iglesia y la actitud del beato Juan Pablo II hacia la Virgen, que se resume en la frase “¡Todo por medio de María!”, siguiendo la tradición de grandes santos como Bernardo de Claraval, Grignion de Monfort y Maximiliano Kolbe.
El segundo capítulo se centra en el misterio del 13 de mayo, en la coincidencia entre el atentado contra el papa Wojtyla y la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, y en la interpretación que de todo ello hizo el nuevo beato.
El autor subraya la componente de “misterio” que tuvieron todos estos acontecimientos, y el convencimiento de Juan Pablo II de que había sido la mano maternal y misericordiosa de María la que desvió el proyectil del mercenario Ali Agca. Incluye un extenso testimonio del entonces secretario personal del papa, actual cardenal Stanislaw Dziwisz, revelando detalles poco conocidos de aquél suceso, y su respuesta a los interrogantes que aquellos hechos suscitaron.
El resto de los capítulos aborda la biografía de Juan Pablo II siguiendo como hilo conductor su magisterio mariano, así como sus gestos de consagración a Nuestra Señora. Un hito en este itinerario filial fue su viaje a Fátima, un año después del atentado, para agradecer a la Virgen “haberme salvado del peligro”. Afirmando que “no hay meras coincidencias en los designios de la Providencia divina” el papa Wojtyla afirmó en aquella ocasión haber sentido “una llamada de atención para el mensaje” que partió de Fátima 65 años antes. Después se vería que fue fiel a aquella llamada.
Otro hito fue la convocatoria de un Año Santo extraordinario que comenzaría en la fiesta de la Anunciación de 1983, como tiempo de preparación para el gran jubileo de 2000, abriendo un “tiempo de adviento” en toda la Iglesia en compañía de María “madre del Redentor”. Tema este de su primera encíclica Redemptor hominis. En una carta a los obispos del mundo, les invitó a que, en la fecha del 25 de marzo siguiente renovaran el acto de consagración que el mismo había hecho en Fátima.
Otro capítulo del libro aborda Lourdes y el misterio de sufrimiento humano, a través de la mirada y el magisterio de Juan Pablo II. Monseñor Jaime Fuentes presenta también más adelante la figura de María en relación a la dignidad de las mujeres. Destaca a aquellas que en la historia de la Iglesia han merecido el título de doctoras. Y explica el magisterio del beato Juan Pablo II dirigido a las mujeres, cuya misión veía inscrita en el misterio de la Iglesia-Madre e Iglesia-Esposa. En este mismo capítulo, inserta el tema de la cultura de la vida que tanto promovió el papa Wojtyla, y expone su visión del “genio femenino”.
En capítulos sucesivos da respuesta en clave mariana a la pregunta: ¿por qué cayó el comunismo? Y comenta las setenta catequesis que Juan Pablo II dedicó a la Virgen en sus audiencias. Se detiene en el año 2000, cita del Gran Jubileo, en el que el papa hace el anuncio de la revelación del “tercer secreto de Fátima”. Este jubileo, en opinión del autor, fue la meta hacia la cual el pontífice “encaminó a la Iglesia durante 22 años”. Una vez alcanzada, Juan Pablo II ofrecía una nueva sorpresa: un programa para el milenio que se iniciaba. Y un año después de la encíclica Novo millenio ineunte, en la que propone contemplar el rostro de Cristo, expone la “vía maestra” de esta contemplación, el rosario.
Todavía en un último capítulo el autor recoge los mensajes marianos de un papa doliente, en los últimos años de su vida. El más significativo fue la entrega del icono de la Madre de Dios de Kazán al patriarca de Moscú Alejo II para “contribuir a la deseada unidad entre las Iglesias católica y ortodoxa”.
En su conclusión, monseñor Fuentes aborda dos aspectos muy debatidos entre los fieles de la Iglesia, que se refieren a la petición por parte de algunos de que se definan nuevos dogmas relativos a María. El autor hace un recorrido histórico sobre el origen de estas propuestas y recoge el magisterio del actual papa Benedicto XVI al respecto.
Juan Pablo II: un Hito del Bicentenario Canal 10 dedica un micro dentro del ciclo denominado Hitos del Bicentenario a la visita de Juan Pablo II a Melo el 8 de mayo de 1988
Se puede visualizar en http://www.youtube.com/watch?v=cxjroq86q1U&feature=player_embedded
Espontánea vigilia de oración en explanada de barrio de Melo
En la noche previa a la celebración de la Beatificación del Papa Juan Pablo II, más de un centenar de personas se congregó en la explanada del Barrio La Concordia de Melo, lugar donde el hoy Beato pronunciara el 8 de mayo de 1988 su homilía al mundo del trabajo.
Los fieles se congregaron “sin más publicidad previa que el aviso de persona a persona” según lo informó el Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant en su blog dar-y-comunicar.blogspot.com
En ese lugar tan significativo para los melenses los presentes se reunieron a rezar el Rosario en espera de la Beatificación de Juan Pablo II.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Juan Pablo II
Un padre para los Jóvenes Columna del Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti
Un rasgo muy destacado en la vida del Papa Juan Pablo II fue su acercamiento con los jóvenes. Era un gusto ver su comunicación con ellos con palabras o gestos, sin importar si eran cien, mil o un millón. Lo pude comprobar directamente en la Jornada Mundial de Jóvenes realizada en Toronto, en el 2004, la última que presidió antes de su muerte. Combinaba simpatía y verdad. No era la simpatía cómplice de quien arranca fáciles aplausos silenciando verdades que contradicen deseos inmediatistas de los jóvenes. Es la secreta ley de la evolución propiamente humana, enunciada así por un hombre que alcanzó las cumbres de la evolución espiritual: “Niega tus deseos y hallarás lo que desea tu corazón” (San Juan de la Cruz, Dichos de luz y amor).
Cada uno reproduce lo que ha aprendido de sus maestros. El joven Karol, como lo señala el historiador George Weigel en la magnífica biografía del Papa, recibió de su padre enseñanzas y ejemplos que imprimieron huellas luminosas en su camino. De él y otros maestros recuerda Juan Pablo II cómo desde joven quedó muy impresionado por las palabras de Cristo a los discípulos: “No temas, pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el reino” (Lucas 12,32). “El Evangelio no es la promesa de fáciles éxitos. No promete a nadie una vida cómoda. Plantea exigencias. Y al mismo tiempo es una gran promesa: la promesa de la vida eterna para el hombre, sometido a la ley de la muerte; la promesa de la victoria mediante la fe, al hombre amenazado por tantas derrotas”, escribe Juan Pablo II.
Esta idea volvió a proponerla en Salto: “¡No tengan miedo a las dificultades ni a las incomprensiones tantas veces inevitables que produce en el mundo el esfuerzo por ser files al Señor! Ya sabemos que el cristianismo nunca fue un camino cómodo. Y también sabemos que vale la pena gastar la vida, día a día, en un trabajo constante por ser coherentes con la fe que hemos recibido.” (9/05/88)
Junto al llamado a ser valientes y no sumisos ante el miedo o el ambiente hostil, Juan Pablo exhortó a llamar a las cosas por su nombre, sin traicionar el silencioso clamor de la verdad. Lo propuso también en Salto: “Sin juzgar las intenciones ajenas debemos llamar bien al bien y mal al mal. Es de sobra sabido que desfigurando la verdad no se solucionan los problemas.”
A los jóvenes “amigos míos”, congregados en multitudinaria concentración en Paris en 1997 les decía: “Este mundo es maravilloso y rico, despliega ante la humanidad sus maravillosas riquezas, seduce, atrae la razón tanto como la voluntad. Pero, al fin de cuentas, no colma el espíritu. El hombre se da cuenta de que este mundo, en la diversidad de sus riquezas, es superficial y precario; en un cierto sentido, está abocado a la muerte. Hoy tomamos conciencia cada vez más de la fragilidad de nuestra tierra, demasiado a menudo degradada por la misma mano del hombre a quien el Creador la ha confiado”.
En la historia del joven sacerdote Karol Wojtyla hay una anécdota que muestra a las claras su estilo cercano hacia los jóvenes. Los reunía en redes o grupos juveniles que llamaba la “pequeña familia”; era un ambiente de intercambio, debate sobre temas de interés, tiempos de oración y canto, alternando con salidas fuera de la ciudad, a la montaña. Invitaba a incorporar a todo joven que veía necesitado de amistades. La atmósfera informal que reinaba entre los miembros del grupo y la franqueza que caracterizaba sus discusiones estaban en claro contraste con el clima dominante en la universidad y en el politécnico, en donde ninguno, por miedo de los informantes, hablaba libremente. Esa sana camaradería, dice el historiador Weigel, se convirtió en una alternativa a la hipocresía de la sociedad comunista.
Después de la excursión para festejar la Pascua de 1952 los jóvenes comenzaron a llamarlo Wujek, que en polaco significa “tío”, una especie de nombre de batalla para evitar las sospechas de la era staliniana”. Más allá de ser un nombre para no llamar la atención en un régimen totalitario, la expresión no deja de tener su significado familiar y de indicar confianza. Un claro anticipo del futuro Papa hacia los jóvenes.
Columna publicada en diario “Cambio” del 6 de mayo de 2011
Obispo de Bagé evocó al Beato Juan Pablo II en Aceguá
Como todos los años, la comunidad parroquial de Aceguá recibió el 1 de mayo la visita de la imagen de Nuestra Señora Conquistadora. La Parroquia Cristo Rey tiene territorio sobre Uruguay y Brasil, en las diócesis de Melo y Bagé, respectivamente.
La visita de Nuestra Señora Conquistadora es un momento fuerte de encuentro, en el cual suelen darse cita, como ocurrió el año pasado, los obispos de las dos diócesis. Este año, los acontecimientos del 1 de mayo determinaron que Mons. Heriberto Bodeant permaneciera en Melo, de modo que el Obispo de Bagé, Dom Gilio Felício, presidió la Eucaristía junto con el párroco, el P. Thomas.
En su homilía, Dom Gilio hizo referencia a la beatificación de Juan Pablo II y al camino misionero señalado por la Conferencia de Aparecida.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Mons. Heriberto Bodeant “Todos estamos llamados a la santidad, la santidad es posible y está al alcance de todos”
El Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, presidió el domingo 1 de mayo una Eucaristía celebrada en la Catedral en acción de gracias por la beatificación de Juan Pablo II.
Compartimos la homilía pronunciada por Mons. Bodeant:
Queridas hermanas, queridos hermanos:
¡Cuántos acontecimientos confluyen en este día! El Uruguay y muchos países del mundo recuerdan hoy el Día de los trabajadores. En relación con ello, la Iglesia celebra la fiesta de San José Obrero, y esta mañana, aquí en Melo, la parroquia a él dedicada vivió su fiesta patronal.
La coincidencia de este primero de mayo con el segundo domingo de Pascua nos pone frente a otra fiesta litúrgica: es el domingo de la Divina Misericordia, establecido por el Papa Juan Pablo II. La oración con la que se abre la Misa nos lo hace presente, invocando al Padre como “Dios de eterna misericordia”.
Este día, tan cargado, pues, de significados, es el día que la Iglesia ha elegido para celebrar la Beatificación de Karol Wojtiła, el querido Papa Juan Pablo II.
¿Qué significa una beatificación?
En primer lugar, cuando la Iglesia celebra una Beatificación o, luego, una Canonización, lo que hace es reconocer la santidad de vida de una persona. La Iglesia declara Beato a Juan Pablo II porque está convencida de su santidad de vida y tiene la certeza de que está junto a Dios. Beato significa feliz, bienaventurado: es la palabra que está en las Bienaventuranzas que pronuncia Jesús. En el evangelio de Mateo Jesús proclama bienaventurados, felices, o sea beatos, a los pobres de espíritu; los mansos; los que lloran; los que tienen hambre y sed de justicia; los misericordiosos; los limpios de corazón; los que trabajan por la paz; los perseguidos por causa de la justicia… Todos ellos lo son porque han seguido fielmente a Jesús como discípulos, han perseverado con Él en sus pruebas, y por eso “de ellos es el Reino de los Cielos” (cf. Mateo 5,3-10). Así, cuando la Iglesia dice Beato Juan Pablo II, está afirmando con certeza que él ha entrado definitivamente en el Reino de Dios, que él ya está, para siempre, en la presencia de Dios.
En segundo lugar, algo que tal vez pueda sorprendernos… Pensando en la vida de Juan Pablo II, uno no puede menos que quedar admirado de sus obras: la entrega generosa de 26 años, 5 meses y 17 días de pontificado vividos hasta el final, hasta el último aliento. El ardor misionero desplegado en 250 viajes apostólicos en los que visitó 129 países. Un frondoso magisterio en el que relucen 14 encíclicas y 15 exhortaciones apostólicas. Una profunda convicción en la vocación a la santidad de todo el Pueblo de Dios que lo llevó a impulsar las beatificaciones, de las que celebró 1340 y las canonizaciones, que fueron 483 en su pontificado. ¡Y cuántas cosas más podríamos decir! Recordemos también su relación con Uruguay. Sus dos visitas, en 1987, en su 33º viaje ¿traído por la Virgen de los Treinta y Tres? y en 1988, cuando llegó hasta nuestra Diócesis, y estuvo aquí mismo, en esta catedral, orando de rodillas junto con Mons. Cáceres. Pero hay más aún en esta relación con Uruguay: el 10 de octubre de 1993, al proclamar beata a una religiosa nacida en Italia, sorprendió a muchos diciendo: “Yo te saludo, primera beata del Uruguay”. La nueva beata era la Madre Francisca Rubatto, fundadora de las Hermanas Capuchinas, que vivió sus últimos años en Montevideo, donde murió el 6 de agosto de 1904 y donde tiene su santuario.
Pero este no fue su último regalo: el 11 de marzo de 2001, dos laicas uruguayas, Dolores y Consuelo Aguiar-Mella Díaz, mártires en la Guerra Civil española, fueron beatificadas también por Juan Pablo II. Sus restos son venerados en la catedral de Montevideo. Viendo tantas obras, de las que apenas he dado unos números y unos pocos ejemplos, puede sorprendernos, como les decía, lo siguiente: al declarar a alguien beato o santo, lo que la Iglesia reconoce, más que lo que la persona ha hecho, es lo que Dios ha hecho en esa persona. Eso lo tenían claro nuestros abuelos, los que nos daban la bendición poniéndonos la mano sobre la cabeza y diciendo: “Que Dios lo haga un santo, m'hijo”. Tenían razón. Sólo Dios es santo, sólo Dios santifica. Sólo Dios nos hace santos, y nos llama a todos a la santidad. Nuestra santificación es su obra. Nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, es dejar a Dios actuar. Es dejar que su Gracia, que su Amor atraviese nuestra vida. Un santo es como un vitral, que deja pasar la luz. Si miramos un vitral sin que la luz lo atraviese, no tiene gracia. Los colores son opacos, sin vida. Cuando la luz lo atraviesa, resplandece. Todas las cualidades humanas de una persona, que son igualmente don de Dios, resplandecen cuando la luz de la Gracia las atraviesa y llegan así a tocar la vida de los demás. Todos estamos llamados a la santidad, y la santidad está al alcance de todos, porque es Dios el que la hace posible, si lo dejamos actuar… pero ¡cuántas resistencias tenemos que vencer!
Ahora bien, ¿Cómo llega la Iglesia a esa certeza, cómo puede la Iglesia estar segura de que alguien está ya junto a Dios?
Esa certeza llega a través de un proceso estricto, que tiene varias etapas:
Primero, la presentación del candidato, que tiene que ser una persona que haya fallecido en “fama de santidad”. Se escribe su biografía, se ubican testigos, se recopilan sus escritos, inclusive aquellos de carácter personal como sus cartas, su diario. Cuando la causa ha quedado presentada y aceptada, la persona recibe el título de Siervo de Dios. Para Juan Pablo II, esto sucedió el 18 de mayo de 2005, por edicto del Cardenal Ruini, Vicario General de la Diócesis de Roma.
Segundo, a partir de allí se investiga la vida de la persona para ver si vivió las virtudes cristianas en forma heroica. Se examinan todos sus escritos para ver si no hay nada contrario a la fe o las buenas costumbres y, sobre todo, se recogen declaraciones de testigos que puedan hablar no sólo de su conducta pública, visible, sino también de cómo era en su vida cotidiana. ¿Qué quiere decir heroicidad de virtudes? Quiere decir vivir la fe, la esperanza, y sobre todo la caridad, el amor, de un modo que se destaca notablemente.
Para comprobar eso, en el proceso de beatificación de Juan Pablo II se escuchó a 122 testigos, de entre las personas que mejor lo conocieron y lo trataron más. 35 cardenales, 20 obispos, 36 laicos y laicas, 19 sacerdotes, 6 religiosos, 3 cristianos no católicos y un judío.
Para muestra, dos testimonios.
Su secretario, el padre Stanislaw Dziwisz, explica cómo la fe llevaba a Juan Pablo II a un gran optimismo y abandono en Dios: Veía todo en modo positivo, no era pesimista, creía que Dios lo gobierna todo, confiaba en la acción del Espíritu Santo en el mundo y abandonaba todo en las manos de la Madre Santísima. Esta era su fuerza. Nunca se abatía ni se dejaba condicionar por las contrariedades. Ante las noticias adversas que le llegaban reaccionaba con la oración, poniendo todo en las manos de Cristo (Summarium, II, p. 808) Una amiga suya de Polonia y que continuó la amistad en Roma, Luzmila Gryegel, explica: Ejercitó la virtud de la esperanza en grado heroico durante toda su vida. Se le notaba especialmente en los momentos difíciles y durante los acontecimientos trágicos, sea en su historia personal, sea en la historia de Polonia, y después en el mundo entero. Nunca perdía la serenidad y la tranquilidad. Tenía una enorme confianza en la intervención de la Divina Misericordia en la historia del mundo y de la Iglesia y sabía transmitirla tanto a cada persona como a la multitud de los fieles (Summarium, II, p. 847). Con estos, y muchos otros testimonios, el 19 de diciembre de 2009, el Papa Benedicto XVI declaró a Juan Pablo II Venerable.
¿Qué faltaba entonces para su beatificación? La comprobación de un milagro sucedido por su intercesión.
Quienes están junto a Dios interceden por nosotros. Toda Gracia viene de Dios: la conversión, el consuelo, la curación, el milagro, todo es obra de Dios. Todo se lo podemos pedir a Él directamente; pero la Iglesia, desde los primeros tiempos, tiempo de los mártires, confió también su oración a los intercesores: a la Santísima Virgen María, a los mártires, a los santos. ¿Qué le decimos a la Virgen? “Ruega por nosotros, pecadores…” Le pedimos que interceda por nosotros. Lo mismo le pedimos a los santos.
La Hermana Marie Simon-Pierre, una religiosa francesa, tenía 40 años en 2001, cuando se le diagnosticó el mal de Parkinson. Ella era enfermera y su servicio a los enfermos se le hizo cada vez más difícil. Su Parkinson era doloroso, afectaba el lado izquierdo de su cuerpo… y ella era zurda. Ella cuenta que le costaba mirar a Juan Pablo II en la televisión, verlo enfermo, con el mismo mal que ella sufría e imaginar que algún día ella quedaría también en ese estado. Después de la muerte del Papa, su comunidad y su congregación empezaron a pedir para ella la curación por la intercesión de Juan Pablo II. La noche del 2 de junio de 2005 ella se sentía especialmente mal. Su enfermedad se había agravado. Al irse a descansar, su superiora la animó a seguir confiándose a la intercesión de Juan Pablo. Esa noche durmió bien. A la mañana siguiente se levantó curada. Su neurólogo constató que habían desaparecido todos los síntomas. El hecho fue investigado por otros médicos y se verificó que no había explicación natural. Es así que en enero de este año el Papa Benedicto XVI autorizó la Beatificación de Juan Pablo II y se fijó la fecha de hoy.
Y a partir de hoy, continúa el proceso para su canonización. Un nuevo milagro, que pueda ser comprobado de aquí en adelante es lo único que se necesita para que un día, Dios mediante, podamos decir “San Juan Pablo II”.
El Evangelio de hoy también nos ha presentado una bienaventuranza, y una dirigida especialmente a todos nosotros: “¡Felices los que creen sin haber visto!” (Jn 20, 29).
Es que, como decía antes, todos estamos llamados a la santidad, y la santidad es posible. Está al alcance de todos. Hace poco lo recordaba el Papa Benedicto: ¿cómo podemos recorrer el camino de la santidad, responder a esta llamada? ¿Puedo hacerlo con mis fuerzas? La respuesta es clara: una vida santa no es fruto principalmente de nuestro esfuerzo, de nuestras acciones, porque es Dios, el tres veces santo (cf. Is 6, 3), quien nos hace santos; es la acción del Espíritu Santo la que nos anima desde nuestro interior; es la vida misma de Cristo resucitado la que se nos comunica y la que nos transforma. (Audiencia General, 13 de abril de 2011). La oración, la meditación de la Palabra de Dios, la participación en la Misa dominical, el sacramento de la Reconciliación, son todos medios a través de los cuales nos llega la vida de Cristo Resucitado, la fuerza que transforma nuestra vida.
Junto con eso, el “secreto” de Juan Pablo II: su confianza en María. Su lema era Totus Tuus, Todo Tuyo, tomado de la oración de san Luis María Grignion de Monfort. Junto al Beato Juan Pablo II, hagamos nuestra esa oración, uniéndonos a él y a María, para más unirnos a Cristo (Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen, n. 266):
Todo tuyo soy Todo lo mío es tuyo Tú eres mi todo, oh María Préstame tu corazón. Amén
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Guzmán Carriquiry: “Juan Pablo II fue el más grande líder de los últimos 30 años del siglo XX”
A tan solo seis años de su muerte, Juan Pablo II fue proclamado beato por el papa Benedicto XVI. La velocidad del proceso causó asombro ya que, anteriormente, las etapas de beatificación y la posterior santificación podían llegar a tardar un siglo cada una. Consultado por En Perspectiva, el doctor Guzmán Carriquiry, subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos del Vaticano, consideró que los 27 años de pontificado de Juan Pablo II fueron “de una densidad impresionante de entrega a la misión que Dios le había encomendado” y que el papa polaco “fue una figura propositiva a nivel mundial que superó todos los confines de la Iglesia católica”. Carriquiry sostuvo que Uruguay necesita una “revolución espiritual” y agregó: “Yo diría, parafraseando a Juan Pablo II, que no tengamos miedo los uruguayos a abrir las puertas de nuestro corazón a Cristo [...] que ciertamente viene a nuestro encuentro como respuesta razonable y totalmente satisfactoria de esos anhelos de verdad, de amor, de justicia, de felicidad que llevamos en el corazón”.
EMILIANO COTELO: Este domingo 1° de mayo de 2011, Juan Pablo II dio el segundo paso hacia la santidad, seis años después de su muerte.
En la plaza de San Pedro, el papa Benedicto XVI proclamó “beato” a su antecesor durante una ceremonia que congregó a más de un millón de personas provenientes de todo el mundo. El papa, que llevaba la casulla y la mitra de Juan Pablo II, pronunció la solemne fórmula en latín con la que oficializó la beatificación.
EC - “Concedemos que el venerado siervo de Dios, Juan Pablo II, papa, sea de ahora en adelante llamado beato”, proclamó Benedicto XVI. Esta mañana les proponemos analizar esta novedad, en diálogo con el doctor Guzmán Carriquiry, abogado uruguayo, subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos del Vaticano, alguien que trabajó junto a Juan Pablo II durante casi todo su pontificado. Empecemos con una pregunta básica, que quizás para los católicos sea una obviedad pero quizás no tanto para quienes no lo son. ¿Qué es la beatificación?
GUZMÁN CARRIQUIRY: La Iglesia proclama beata a una persona, la reconoce como beata por haber vivido su fe cristiana en un modo muy ejemplar, una vida transformada por Cristo y conformada a Cristo. No es como decimos en términos vulgares un “santurrón”, sino quien es testigo de una humanidad sorprendente. Y tan ejemplar, tan consustanciado con Cristo que la Iglesia lo sabe cerca de Dios, lo sabe en la gloria de Dios. Por eso un beato es un ejemplo para la vida de todos los cristianos. Y no solo para la vida de los cristianos, sino que también es alguien a quien se le pueden confiar las penas, los sufrimientos, las peticiones, las esperanzas, porque se sabe que es un intercesor cercano a Dios.
EC - ¿Qué requisitos deben cumplirse para que una persona sea nombrada “beata”?
GC - La Iglesia tiene un proceso normativo muy escrupuloso para llegar a proclamar una persona beata. Se estudian su vida, sus escritos, se recogen numerosísimos testimonios, se pulsa esa fama de ejemplaridad que la persona tiene en el pueblo cristiano. Y después se tiene que comprobar fehacientemente, escrupulosamente un milagro que le haya sido solicitado a la persona beatificada y que más allá de todos los estudios médicos y de todas las consideraciones científicas no tenga explicación directamente racional.
EC - ¿Todos los beatos terminan siendo nombrados “santos”?
GC - No, no, no. Hay muchísimos beatos que no han sido nombrados santos. La canonización, es decir, la proclamación de santidad es un paso todavía mucho más solemne de la Iglesia, en el que la Iglesia empeña mucho más su autoridad. Cuando alguien es proclamado santo en el calendario litúrgico de la Iglesia se establece un culto público a ese santo para toda la Iglesia universal.
EC - La agencia EFE recordaba el domingo que el proceso de beatificación de Juan Pablo II se abrió en junio de 2005, dos meses después de su fallecimiento, y que eso ocurrió por deseo expreso de Benedicto XVI, sin haber transcurrido los cinco años de la muerte, como establece la legislación canónica...
GC - [Es poco habitual] ...que en tan poco tiempo una persona sea proclamada beato. Y es muy impresionante que lo haya hecho su sucesor mismo, que fue su más inmediato, más leal, más íntimo colaborador durante su pontificado.
EC - Benedicto XVI dio ese paso sin que hubieran transcurrido los cinco años del fallecimiento. Podía hacerlo, ya que la norma le atribuye al papa la potestad de acelerar el proceso para que comience el estudio de la eventual beatificación.
GC - Pero fue declarado en el sexto año después del fallecimiento; de todas maneras en tiempo récord. Cierto que Juan Pablo II ya había beatificado y canonizado a personas que habían fallecido relativamente recientemente. Son los casos del padre Pío de Petrelcina, de la madre Teresa de Calcuta. Pero este es un caso sorprendente, quiere decir que había en el pueblo de Dios una expectativa muy grande, había mucha gente que lo tomaba como gran testigo y ejemplo de vida cristiana.
EC - ¿Por qué se da en este caso un proceso tan rápido? Antes estas etapas en el proceso hacia la beatificación y luego a la santificación podían llegar a demorar cada una 100 años. ¿Cómo se entiende esto?
GC - El proceso normativo se ha seguido escrupulosamente, como dijo Benedicto XVI, no se han salteado etapas, pero ha comenzado poco tiempo después de su muerte, quizás por esa fama de santidad que Juan Pablo II tenía en el pueblo de Dios. Cuando la autoridad de la Iglesia se compromete y proclama un beato y después canoniza a una persona no lo hace arbitrariamente, tiene que seguir ese proceso normativo, pero tiene que hacerlo sobre la base del sentido de fe del mismo pueblo de Dios, que de alguna manera señala con su devoción a la persona que va a ser beatificada o después canonizada.
EC - ¿Qué hay que entender? ¿Que también los tiempos han cambiado, que la época es otra, que las posibilidades hoy de las comunicaciones, por ejemplo, permiten que los trámites, los estudios, las investigaciones se hagan de manera más rápida que antes?
GC - Los últimos papas nombraron más beatos y santos que los papas anteriores en los cuatro siglos precedentes. Hay una aceleración de los tiempos también.
EC - En el caso concreto de Juan Pablo II, ¿cuáles fueron los méritos que la Iglesia encontró para nombrarlo beato?
GC - Fueron 27 años de una densidad impresionante de entrega a la misión que Dios le había encomendado, fueron 27 años de una densidad enorme de enseñanzas, de viajes apostólicos, de encuentros, de imágenes, de iniciativas. De este pontificado algunos decían “pontificado magno”, como se ha dicho de muy pocos pontificados en la historia de la Iglesia. Creo que el papa Juan Pablo II ha suscitado esa respuesta impresionante en el pueblo de Dios especialmente porque el pueblo de Dios se ha sentido abrazado por el amor de Dios a través del testimonio de Juan Pablo II. La repuesta de los pueblos que han acogido a Juan Pablo II ha sido extraordinaria. Por otra parte, fue una figura propositiva a nivel mundial que ha superado todos los confines de la Iglesia católica. Una figura propositiva a nivel mundial, el más grande líder de los últimos 30 años del siglo XX, precisamente mientras los dos grandes centros del poder mundial no ejercitaban ya ninguna atracción y comenzaban a descomponerse. Hasta la última gota de sus energías en esos largos años sufridos de enfermedad expuesta públicamente a nivel mundial el papa dio muestras de entregar toda su vida al servicio de su pueblo, del pueblo cristiano, pero al servicio de la humanidad entera.
EC - ¿Hubo una decisión expresa de Juan Pablo II de mostrar esa enfermedad de la forma como él la llevaba?
GC - Ciertamente, porque hemos asistido tantas veces al ocultar la enfermedad de personalidades importantes en la historia. Juan Pablo II la expuso, mostraba hasta físicamente esa fuerza de su personalidad poliédrica, incluso de deportista, que comienza a sufrir la humillación de una enfermedad que lo limita enormemente, que lo limita en sus gestos, en su voz, en sus movimientos. Los medios de comunicación de nuestro tiempo nos presentaron durante los últimos años esa imagen del papa sufriendo pero de pie y capaz de seguir al firme, al pie de la cruz, digamos, en el servicio que el Señor le había encomendado.
EC - Junto con los milagros, ¿qué se ha investigado en el caso de Juan Pablo II?
GC - La Iglesia ha comprobado el milagro de la religiosa francesa que sufría el mal de Parkinson, que prácticamente no podía ya moverse y que de la noche a la mañana apareció totalmente curada después de participar en la eucaristía del domingo. Pasa a revisión muy radical y muy escrupulosa también por colegios de médicos en los que intervienen médicos cristianos y médicos que no cuentan con la fe cristiana. Es decir, se hace un análisis, cuando hay alguna posibilidad indirecta de que la curación podría haber sucedido por causas naturales jamás se declara un milagro.
EC - ¿Por qué se eligió el 1º de mayo para la beatificación de Juan Pablo II? Es el Día Internacional de los Trabajadores y además día de san José Obrero. ¿Cómo juega eso?
GC - El papa Juan Pablo II impuso una novedad en el calendario litúrgico, impuso el 1º de mayo como la Fiesta de la Divina Misericordia, vinculada a una santa polaca; es el primer domingo después del domingo de Pascuas, y al papa Juan Pablo II esa fiesta le llegaba muy hondo en su corazón cristiano. La fiesta de la misericordia, el amor de Dios que nos abraza y que nos perdona setenta veces siete, el pontífice que tuvo la libertad y el coraje, como ninguna otra institución a nivel mundial, de saber pedir perdón públicamente por los pecados de los hombres de Iglesia. Esa Iglesia si no es una comunidad de pecadores reconciliados solo por la gracia de Dios. Y esa fiesta de la misericordia que el papa integró dentro del calendario litúrgico pareció la más adecuada para la fiesta de la beatificación.
EC - Desde la audiencia, María de San José quiere que usted repita el nombre de la santa polaca de la que Juan Pablo II era devoto.
GC - Santa Faustina. Tuvo visiones especiales sobre el Cristo como la encarnación del Dios de la misericordia.
EC - Usted es subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos del Vaticano. ¿Qué es esta institución?
GC - Yo soy subsecretario en uno de los ministerios del gobierno universal de la Iglesia que trabajan con el papa. Usted haga la analogía con el subsecretario de un ministerio del país, pero es a nivel del gobierno universal de la Iglesia. Es un cargo de confianza designado por el papa por cinco años que son renovables. Yo tuve el honor y la gracia de ser nombrado subsecretario por Juan Pablo II, a quien conocíamos yo, mi señora, mis hijos pequeños desde antes de que fuera papa, cuando era cardenal Wojtyla de Cracovia. Trabajé en los últimos años del pontificado de Pablo VI, en el intervalo brevísimo de Juan Pablo I y después hice los 27 años del pontificado de Juan Pablo II. Me da mucha emoción y mucha impresión el hecho de haber estado cerca de Juan Pablo II, ahora beato.
EC - ¿Qué recuerdos tiene de él? Alguno en particular a propósito de ese trabajo que compartían.
GC - Son tantos los recuerdos… Compartí la mesa del papa muchas veces, año por año, el papa nos acogía siempre a mí, a mi señora, a mis hijos; a veces cuando mis hijos se acercaban a llevarle las ofrendas en una misa, el papa viéndolos acercarse les decía “¿cómo está papá?, ¿cómo está mamá?”. Después el regalo más grande que me hizo fue cuando tres días antes de hacer el primer viaje al Uruguay me llamó para decirme que me había incorporado en el séquito oficial. Imagínese llegar en el avión a Montevideo, porque las raíces están allí, los afectos están allí, con el papa, en el mismo avión del papa, y pensando que mi madre, mis hermanos, algunos amigos iban a estar allí esperándome. Fueron 27 años tan llenos de actividades, de empeños, de compromisos, que los custodio y los saboreo en el corazón.
EC - El papa Juan Pablo II visitó Uruguay en dos oportunidades, ha sido el único papa que pisó suelo uruguayo, y usted, como lo recordaba, formó parte de la comitiva oficial de aquellas visitas. ¿Algún episodio en particular que tenga grabado en la memoria?
GC - Recuerdo la primera visita, el primer viaje, llegamos en medio de una gran tormenta, recuerdo el recorrido del papa por toda la rambla hasta la catedral en medio de lluvia, pero lleno de uruguayos. En nuestro país, tradicionalmente muy laicista, había una expectativa, creo que afloraba una fe religiosa del pueblo uruguayo muy grande. Yo mismo como uruguayo quedé impactado por esa acogida del papa en el Uruguay, por su pueblo y por los Gobiernos del Uruguay. Recuerdo la misa, después de una tarde y una noche de lluvia salió el sol y tuvimos en Tres Cruces una eucaristía extraordinaria, para seguir después el viaje, muy difícil, a Chile, y terminar, también en un viaje difícil, en Argentina, donde se realizó la segunda gran Jornada Mundial de los Jóvenes con el papa. Creo que debo de ser uno de los pocos, pocos, si no el único, en la Iglesia católica que hizo todos los encuentros mundiales de los jóvenes con el papa que se realizan cada dos años, con Juan Pablo II y después con Benedicto XVI, que son manifestaciones impresionantes.
EC - El papa Juan Pablo II significó para la Iglesia católica un cambio muy importante en materia de comunicación, en materia de llegada a la gente. ¿Cómo lo examina usted?
GC - Ciertamente que fue un grandísimo comunicador, tenía el don de comunicar a través de la palabra, del gesto, de los silencios, del canto, una capacidad y un don especial de comunicarse, pero pienso que más que el cantor importaba la canción y que sabía comunicarla adecuadamente. Yo recuerdo aquel resonar impresionante de su primer discurso en la misa inaugural, “abrir las puertas a Cristo, abrir las puertas a Cristo, del corazón, de las personas, los sistemas políticos, económicos”. Era un pontificado que ayudaba a los cristianos a recuperar, a redescubrir la libertad, el coraje, la fuerza, la alegría de ser cristianos y de expresar el cristianismo no dentro de los templos sino en vinculación con todo lo humano, con todo lo verdaderamente humano, más allá de los confines de la Iglesia. Pienso que esa capacidad de abrazar todo lo humano desde Cristo con un amor impresionante que la gente sentía palpablemente fue lo que le dio un grado exponencial muy especial a la comunicación del papa.
EC - En estos días, a raíz del acto de beatificación, se ha escrito y se ha hablado mucho sobre Juan Pablo II en todos los medios de comunicación del planeta. Y en esas notas han figurado también objeciones. Veía por ejemplo un cable de la Agencia France Presse que en un pasaje señala: “La principal sombra que pesa hoy en día sobre su papado es que no haya usado contra los curas condenados por pedofilia, entre ellos el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, la misma intransigencia que aplicó a los sectores más progresistas de la Iglesia, como la Teología de la Liberación, que apartó sin titubear de América Latina”. ¿Qué dice usted sobre ese tipo de cuestionamientos?
GC - Fíjese que los pueblos han dado su veredicto con Juan Pablo II. Siempre va a haber quien se coloque como inquisidor según los propios criterios y las propias medidas para juzgar a todos, incluso a Juan Pablo II. Ese cable olvida que fue el más directo inmediato colaborador de Juan Pablo II, el cardenal Ratzinger, quien durante los últimos años del pontificado de Juan Pablo II inició el juicio al padre Marcial Maciel, y ciertamente lo inició en comunión y unión perfectas con Juan Pablo II. Con Juan Pablo II funcionó muchas veces una esquizofrenia, hacía un gesto y decían que era conservador, decía otra palabra y decían que era progresista, categorías que muchas veces no se aplican y resultan anacrónicas para juzgar a grandes personalidades de la Iglesia. El papa ciertamente no condenó la teología de la liberación, el papa condenaba y repudiaba las deudas que tenían ciertas corrientes de la teología de la liberación con el marxismo, el marxismo que estaba haciendo agua por doquier, que se estaba resquebrajando como se resquebrajaban los muros y se derrumbaban los regímenes del socialismo real. Pero retomaba todas las intuiciones proféticas también de esa teología, gran defensor de la dignidad de la persona, hablando con mucha fuerza y con mucha valentía sobre las injusticias y las miserias y las formas de opresión que vivían muchos sectores en nuestros países en cada uno de los viajes latinoamericanos.
EC - ¿Qué implica esta beatificación para la Iglesia católica? ¿Qué mensaje trata de enviar la Iglesia a quienes no pertenecen a ella, por ejemplo?
GC - Yo quiero enviarles un mensaje a los uruguayos. Porque yo diría, parafraseando a Juan Pablo II, que el Uruguay no tenga miedo, que no tengamos miedo los uruguayos a abrir las puertas de nuestro corazón a Cristo, que él sabe lo que hay en el corazón del hombre, sabe lo que hay en el corazón de los uruguayos, y que ciertamente viene a nuestro encuentro como respuesta razonable y totalmente satisfactoria de esos anhelos de verdad, de amor, de justicia, de felicidad que llevamos en el corazón. Yo advierto desde lejos, porque sigo siendo sobre todo uruguayo, rioplatense, mercosureño, latinoamericano, advierto gracias a Dios que el Uruguay está creciendo muy bien económicamente, crecen las inversiones, los empleos, las exportaciones, ahora se puede enfrentar mejor la cuestión de la equidad. Pero todo esto no basta, el Uruguay necesita una revolución cultural, espiritual. ¿Quién puede alimentar grandes ideales y esperanzas fundadas en la juventud uruguaya? ¿Acaso tienen fuerza educativa y movilizadora los restos agotados de ideologías que se van quedando cada vez más anacrónicas? Por eso la beatificación invita a los uruguayos a hacer la prueba de abrir las puertas a Cristo. Al vino bueno para saber que es bueno hay que probarlo.
P. Tomás Tadeo sdb La Beatificación de Juan Pablo II vista por un uruguayo en Roma
"ABRE TU CORAZÓN DE PAR EN PAR! NO TENGAS MIEDO! TE PRESENTO UN GRAN AMIGO, QUE HA SIDO Y ES MI FUERZA: CRISTO JESÚS”
El religioso salesiano Tomás Tadeo se encuentra desde el año pasado residiendo en Roma y con la espontaneidad que lo caracteriza nos hizo llegar unas líneas para compartir sus vivencias de la beatificación del Papa Juan Pablo II con quienes debimos seguirla a través de la TV.
“El sábado 30 volvíamos de compartir ejercicios espirituales un grupo de 60 compañeros y llegando a Roma nos pusieron el CD de la vida de Juan Pablo II. ¡Qué de desventuras tuvo ese Karol! Cuántos sufrimientos e injusticias le tocó afrontar y hasta explicar a sus compañeros! Podríamos decir con mezquindad que tuvo una ‘triste juventud’! En Roma el tiempo estaba lluvioso y fresco, y experimentaba un gran cansancio por el viaje así que como la Noche Blanca se llevaba a cabo en 8 Iglesias y lugares de Roma, y se transmitía por Internet, me quedé en casa algo cansado, pero con internet al lado. Qué sublime que fueron esos espectáculos! en especial el del Circo Máximo.
Italia es cuna del arte: el Himno a Juan Pablo, cantado por la Santa Cecilia; las entrevistas al Secretario de JP, y a tantas otras personas y ,sobre todo, la calidad de los que presentaban, hacía que el tiempo no se sintiera... y así, esa velada de preparación, llegó hasta las 6 hs del domingo 1º de mayo.
Quedaba poco para dormir...y no antes de las 8 hs. me dirigí hacia el Vaticano. No quise rebuscarme con ninguna entrada especial, sino "estar con el pueblo" de a pie. Bajar del Metro en Ottaviani, y después de caminar la primera cuadra, ver que los innumerables Carabinieri, muy educadamente te decían: "no hay más lugar..." “no entra ni un alfiler...” “vaya al Circo Máximo que hay una Pantalla gigante donde podrá ver”…. No convencía mucho.
Tomé el Metro y me fui a Santa María la Mayor, lugar donde recé mi primera Misa. También había una Pantalla Gigante que aprovechando la escalinata y el declive de la calle ver la transmisión a muchísima gente. Comodidades cero! Paraditos, y con el sol que comenzaba a picar; los más precavidos con su sillita plegable.. Y a las 10 hs comenzó la ceremonia. La Beatificación, son apenas unos 7 minutos de oración, al comienzo de la Misa! y yo veía cerca de mí sillas de ruedas, con alguien que no quería perderse esa vivencia; matrimonios que habían viajado con el coche del bebè... y luego se veía el innumerable grupo que pasó la noche, al aire libre “tirados en el piso" apenas sobre una colchoneta.. ¿Qué vino a ver esa gente?, ¿esos 7 minutos de oración? No, algo mucho más profundo: la alegría de ver que un amigo, un hombre bueno, al que conocieron, vieron, hablaron y quizá tocaron, es propuesto como modelo mundial de la bondad; del amor al hermano, del perdón incluso a su asesino, de querer llevar su palabra y consuelo a todo el mundo, y por eso viajar, aún cuando daba lástima verlo!!!
Roma es una ciudad muy especial: acostumbrada a las riquezas de los Césares, a las persecuciones; a las visitas de personajes y reuniones de alto vuelo... y también apta paracomer un pedacito de pizza en la vereda!! Por eso a este Papa lo han amado como nunca: los afiches de él lo muestran con toda la ternura que fue capaz de manifestar. Me acordé mucho y recé por cada uno de los uruguayos "de ese país el más laico de América Latina" para que todos nos esforcemos en levantar un poco más la vista arriba... No es con una ley más fuerte contra la delincuencia; no es con mayores inversiones para Industrias, no es tampoco con el solo progreso económico como podremos mejorar.. Ojalá que aquel Buen hombre que en dos ocasiones nos visitó, y de quien se guarda tan buen recuerdo, nos diga: "Abre tu corazón de par en par! No tengas miedo! te presento un gran Amigo, que ha sido y es mi fuerza: Cristo Jesús. El se preocupará de tí durante toda tu vida... y hasta después de tu muerte! Que así sea!"
Se conmemoran 130 años de la Pascua del Siervo de Dios Jacinto Vera
El Obispo de Maldonado, Mons. Rodolfo Wirz, presidirá una Misa en la Iglesia Parroquial de Pan de Azúcar a las 16 hs. Posteriormente, tendrá lugar una procesión hasta el Museo y lugar del deceso del Siervo de Dios. La conmemoración culminará con una convivencia en ese lugar histórico. En todas las Misas que se celebran este día en todo el país será evocado Mons. Vera.
El 6 de mayo de 1881, en una posada del pueblo Pan de Azúcar, moría Jacinto Vera, el primer obispo uruguayo. Estaba lejos de su sede de Montevideo, en uno de sus numerosos viajes misioneros. Había nacido el 3 de julio de 1813 durante el viaje en el que sus padres, provenientes de las islas Canarias, venían como inmigrantes al Uruguay, en busca de una tierra para su familia. La de Vera fue una vida de peregrino; una peregrinación espiritual que incluyó junto a los viajes misioneros, el destierro y la marginación.
A los 19 años, después de una tanda de Ejercicios espirituales, sintió el llamado al sacerdocio. Luego de los estudios de Teología en el seminario de los jesuitas en Buenos Aires, en 1841 es ordenado sacerdote. De regreso a su patria, es nombrado teniente cura y después párroco de Canelones. En 1859 es designado Vicario Apostólico de Montevideo y empieza una difícil tarea de organización de la Iglesia uruguaya. En 1865 es consagrado obispo pero recién en 1878 se crea la diócesis de Montevideo y Mons. Vera es nombrado su primer obispo. En 1870 participa en el Concilio Vaticano I; diez años después inaugura el primer Seminario de Montevideo. Recorrió varias veces el país con sus viajes misioneros.
Su profunda unión con Dios, la prioridad por el sacramento de la reconciliación, su adhesión al Papa (Pío IX y León XIII), su pasión por la Virgen del Carmen, una preocupación constante por las vocaciones sacerdotales, su estímulo por la participación del laicado (fue fundador del Club Católico) y su interminable peregrinar hasta el último rincón del país, hicieron que, al morir, Mons. Jacinto Vera fuera proclamado santo por su pueblo. En 1935 se inició el camino ante el Vaticano para elevar a Mons. Vera a los altares como beato primero y como santo finalmente. Actualmente es Siervo de Dios (rango previo a la beatificación y a la canonización).
Mons. Romero celebrará 25 años de Ordenación Episcopal El Obispo emérito de la Diócesis de Canelones, Mons. Orlando Romero, celebrará el 5 de junio 25 años de Ordenación Episcopal.
La Iglesia canaria se unirá a la celebración en una Misa en acción de gracias por el regalo de la vocación de Mons. Romero que tendrá lugar a las 16:30 hs, en la Catedral de Canelones “Nuestra Señora de Guadalupe”.
CEU ultima detalles para recibir a los participantes de la XXXIII Asamblea General del CELAM Participarán 6 Cardenales y unos 50 Obispos
La Conferencia Episcopal Uruguaya, a través de su Secretaría General, ultima todos los detalles para recibir a los 75 participantes de la XXXIII Asamblea General del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) que se desarrollará en Montevideo, del 16 al 20 de mayo.
Seis Cardenales, una cincuentena de Obispos, integrantes de los diferentes organismos que integran el CELAM y los invitados especiales, se reunirán en el Hotel Escuela Kolping (Montevideo) para formar parte de esta Asamblea General, que será electiva.
Están convocados para participar de esta Asamblea la Presidencia y directivos del CELAM, los Presidentes y delegados de las 22 Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe, así como los responsables de los Centros de Formación e Investigación dependientes del CELAM.
De manera especial fueron invitados a formar parte de este evento eclesial el Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Comisión para América Latina, Cardenal Marc Ouellet, P.S.S.; el Vicepresidente de la Pontifícia Comisión para América Latina, Mons. Octavio Ruiz Arenas; el Nuncio Apostólico en Uruguay, Mons. Anselmo Pecorari; y el Presidente de la CLAR, Hno. Paulo Oetry F.S.C.
Además del Cardenal Ouellet se contará con la participación de los Cardenales Raymundo Damasceno Assis (Arzobispo de Aparecida, Brasil, Presidente del CELAM); Jorge Bergoglio (Arzobispo de Buenos Aires); Julio Terrazas Sandoval C.SS.R. (Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia); Geraldo Majella Agnelo ( Arzobispo de São Salvador da Bahía, Primado de Brasil) y Nicolás de Jesús López Rodríguez (Arzobispo de Santo Domingo, Primado de América, República Dominicana).
La Asamblea comenzará el lunes 16 con una Misa en la Catedral de Montevideo a las 19 hs, abierta a todo los feligreses y será clausurada el viernes 20 con otra Eucaristía en el Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, Patrona de Uruguay, ubicado en Florida (a 80 km de Montevideo).
Para la prestación de los servicios durante los días de la Asamblea el CELAM solicitó el apoyo de la secretaría y de la Oficina de Prensa de la CEU y del Pbro. Miguel Pastorino, del DECOS de Montevideo y Radio Oriental. Para las transmisiones streaming de las Misas de apertura y clausura de la asamblea se contará con el aporte de Radio María Uruguay. Radio Vaticana hará la cobertura del evento eclesial a través de su periodista Alina Tufani quien arribará a nuestro país el lunes 16. Alina tiene a su cargo el programa “América Latina en la voz de sus Pastores” de la versión es español de Radio Vaticana.
Por otra parte, el Movimiento Shalom se está ocupando de coordinar los traslados de los visitantes desde el aeropuerto a sus lugares de alojamiento con el apoyo de voluntarios integrantes de distintos Movimientos eclesiales tales como Schoensttat; Cursillistas; Heraldos del Evangelio; Vida Ascendente y Focolares, entre otros.
Los participantes se alojarán en la Escuela de Hotelería Kolping, en el Centro de Espiritualidad Manresa y en el Seminario Interdiocesano Cristo Rey.
¿QUE ES EL CELAM?
El CELAM es un organismo de comunión, reflexión, colaboración y servicio como signo e instrumento del afecto colegial en perfecta comunión con la Iglesia universal y con su cabeza visible, el Romano Pontífice. Fue creado en el año 1955 y tiene su sede en Bogotá, Colombia.
El CELAM presta servicios de contacto, comunión, formación, investigación y reflexión a las 22 Conferencias Episcopales que se sitúan desde México hasta el Cabo de Hornos, incluyendo el Caribe y las Antillas.
Son miembros del CELAM:
El Presidente de cada Conferencia Episcopal o su sustituto Un Delegado nombrado por cada Conferencia Episcopal representante ante el CELAM Los integrantes de la Presidencia del CELAM Los presidentes de Departamento, los responsables de secciones y organismos nombrados para un período de cuatro años
La próxima Asamblea será de carácter electivo, ya que se deberá elegir al presidente del CELAM y a los presidentes de los departamentos y de las diversas comisiones; además se evaluará la actuación de los programas del último plan global a través de las diversas relaciones presentadas por los Departamentos, Comisiones, por el Secretario general y por el Presidente.
Departamento de Comunión Eclesial y Diálogo del CELAM Mons. Collazzi en reunión del CELAM
Por invitación del CELAM, del 2 al 6 de mayo de 2011, 35 delegados de 12 países latinoamericanos se reunieron en Punta de Tralca, Chile, para intercambiar y analizar experiencias de autofinanciamiento de la Obra Evangelizadora de la Iglesia.
El Obispo de Mercedes, Mons. Carlos Collazzi, participó del referido encuentro como responsable de la Sección Conferencias Episcopales e Iglesias Particulares del Departamento organizador.
Durante cuatro días de intenso trabajo, cada país expuso sus experiencias y proyectos. La reunión tuvo lugar a pocos metros de las azules y tranquilas aguas del Océano Pacifico, que besan las orillas de una tranquila ensenada, que en esta temporada luce huérfana de turistas.
El motivo del Encuentro aparentaba ser exclusivamente económico pero se analizaron procesos impulsados por hombres y mujeres, consagrados y laicos. Juntos compartieron iniciativas que han vivido y puesto en práctica para generar recursos económicos que permitan fortalecer la obra Evangelizadora de la Iglesia Católica. Pero lo que caracteriza a estas iniciativas es que en el fondo de ellas hay procesos marcadamente catequéticos, cuyo objetivo es acercar los fieles a la Iglesia y la Iglesia a los fieles, y fortalecer en todos la CORRESPONSABILIDAD con la Obra Evangelizadora de la Iglesia.
Se presentaron experiencias de Conferencias Episcopales, Arquidiócesis, Diócesis y parroquias de los 12 países participantes: Argentina, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Uruguay. Cada experiencia responde a distintas y diversas realidades, tal como somos los latinoamericanos, diversos, distintos y valiosos en la diversidad. Esto servirá para, adaptando a las realidades de cada lugar, mejorar los propios procesos.
Mons. Sanguinetti convoca al Jubileo de movimientos y asociaciones laicales de fieles
El Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti, invita al Jubileo de los movimientos y asociaciones laicales de fieles de su Diócesis”, que tendrá lugar el 22 de mayo, en el Colegio San José de Progreso.
Este acontecimiento se enmarca en las celebraciones por el Año Jubilar de oro convocado por el Obispo de Canelones: “tiempo de memoria y acción de gracias, tiempo de conversión y renovación, tiempo de afianzamiento en la fidelidad, ocasión de un nuevo envío para que la Iglesia Católica, por la gracia de Dios, sea cada vez más luz viva en Canelones”, tal como lo señala Mons. Sanguinetti en su carta de invitación.
El Pastor destaca en su misiva que “en la Iglesia han existido siempre diferentes formas de agrupaciones de fieles, frutos del Espíritu, para ayudarse en el crecimiento de la vida nueva que hemos recibido en el bautismo y la confirmación, para el desarrollo de multitud de servicios y el crecimiento de la comunión y la caridad, para el testimonio y la caridad, para el testimonio y anuncio del Evangelio de Cristo”, por ello, “al recibir agradecidos el don de Dios en nuestra Iglesia de Canelones, es sumamente apropiada una celebración jubilar de comunión de los diferentes grupos y carismas que enriquecen la vida laical”.
Mons. Sanguinetti precisa que la riqueza de esa celebración jubilar está en manos de la gracia de Dios, pero también depende de su preparación”. En tal sentido exhorta a leer “algunas ayudas para preparar las celebraciones jubilares” y otros materiales producidos por la Vicaría Pastoral, que están a disposición en el sitio web de la Diócesis www.diocesisdecanelones.com
Detalles del Jubileo de Movimientos en la Diócesis de Canelones
Lugar: Colegio San José. Ruta 5 (vieja), Km 30, Progreso. Fecha: Domingo 22 de mayo Horario: 09.00 a 18.00 hrs. Costo de inscripción: $ 20 por participante (se abona en el momento de la inscripción). Almuerzo: Habrá servicio de cantina. Convocados: TODOS los vinculados a los diversos movimientos presentes en la Diócesis de Canelones.
Preparación hacia el jubileo: Los referentes de los movimientos recibirán los materiales de preparación para que se puedan trabajar en los grupos y comunidades a fin de que los participantes lleguen al jubileo debidamente preparados. Los materiales llegaran a través de correo electrónico al culminar semana santa, y a su vez quedaran disponibles en la pagina web de la diócesis: www.diocesiscanelones.com
Presentación de los movimientos: En la mañana se hará una presentación en pps de los movimientos, para ello deben enviar datos de su carisma, de su historia y algunas imágenes a través de email, antes del 10 de mayo, a la siguiente dirección: leonardo.parroquia@gmail.com
Exposición: Se invita a cada movimiento, armar su stands donde creativamente pueda darse a conocer, a través de imágenes, folleteria, etc. Se debe confirmar la participación en este espacio, antes del 10 de mayo, a través de correo electrónico, a dirección antes citada, y por ese mismo medio recibirán las instrucciones para el armado del stands.
Cronograma del Jubileo: 09.00 hrs. llegada e inscripción 09.30 hrs. Oración 10.00 hrs. Presentación movimientos 10.30 hrs. Conferencia 11.00 hrs. Corte y distribución en grupos 11.15 hrs. Trabajo en grupos 12.30 hrs. Almuerzo 13.00 hrs. Exposición 14.30 hrs. Celebración penitencial 16.00 hrs. Santa Misa 17.30 hrs. Cierre musical (por confirmar)
IMPORTANTE: Los referentes de los diversos movimientos tener en cuenta la animación de la preparación con los materiales que se harán llegar; Convocar a todos para no dejar de vivir este tiempo de gracia; animar especialmente el trabajo para exposición. Por consultas: leonardo.parroquia@gmail.com
Asamblea de la Vida Religiosa del Uruguay “En tu nombre, echaré las redes”
Del 14 al 16 de mayo la Vida Religiosa del Uruguay celebrará su Asamblea anual en la sede de la CONFRU.
Los participantes abordarán la “Vocación a la Vida Consagrada en el Uruguay de hoy”.
CRONOGRAMA
Sábado 14 de mayo: (este día participarán también de los Institutos Seculares)
08.30 hs Inicio – acreditaciones Eucaristía presidida por el sr. Nuncio Apostólico Mons. Guido Pecorari Nuestra realidad vocacional: Hna. Laura Guisado Compartimos la experiencia del Congreso de Costa Rica sobre las vocaciones: Hna. Dione Rodrigues – Hno. Fernando Mussi 13:00 hs Almuerzo 14:00 hs Enfoque teológico-pastoral de las vocaciones consagradas en el Uruguay. Por el P. Carlos Silva Trabajo en grupos. Plenario 18:00 hs Finalización
Domingo 15 de mayo:
10:00 hs Nos unimos a la Celebración Eucarística de acción de gracias por la beatificación del Papa Juan Pablo II y ordenaciones sacerdotales y diaconales que se realizará en Tres Cruces. 15:00 hs Compartimos diversos Proyectos de Pastoral Vocacional que se están realizando en Uruguay. Informe de la reunión de la Junta Directiva de la CLAR en Haití. P. Daniel Sturla Puesta al día sobre la CLAR: Hno. Néstor Achigar y Hna. Carmen Urtarán Motivación para el seminario de Carisma y Laicado. P. Fernando Solá 18.30 hs Finalización.
Lunes 16 de mayo:
Sólo para Provinciales, Delegados de provinciales y delegados de las Juntas Diocesanas:
08.30 hs Oración Informe de la Junta Directiva
10:30 hs Trabajo sobre la propuesta de reforma de los Estatutos de la CONFRU
11.30 hs Trabajo sobre el documento: “Criterios acordados con los Obispos…”
13:00 hs Finalización
Costo de participación en la Asamblea: $ 200 Se ofrecerá la posibilidad de comprar una bandeja para el almuerzo del sábado. Es la oportunidad para pagar la cuota de afiliación a la CLAR que es de $ 600 por religioso.
Animación Bíblica Diócesis Florida-Durazno en facebook
La Animación Bíblica de la Diócesis Florida-Durazno está en Facebook y allí comprarte sus actividades y materiales de formación. A buscar Animación Bíblica Diócesis Florida-Durazno
La Animación Bíblica de la Pastoral es la interpelación y motivación desde la Sagrada Escritura de todas las otras pastorales, para que la Palabra de Dios se transforme en “sustento y vigor de la Iglesia, firmeza de fe para sus hijos, alimento del alma, fuente límpida y perenne de vida espiritual” (Tomado de Facebook)
Ordenación Diaconal de Fernando Perera Será en Trinidad, el 7 de mayo, a las 16:00 horas.
El próximo sábado 7 de mayo recibirá mediante la imposición de manos de Mons. Arturo Fajardo, Obispo de San José de Mayo, la Ordenación como Diácono, Fernando Perera.
La celebración será en la Parroquia Nuestra Señora de Luján, en Trinidad, Flores a las 16:00 horas y contará con la presencia de todo el presbiterio de la Diócesis de San José y de varios sacerdotes, seminaristas y religiosos amigos del futuro Diácono.
En entrevista concedida a RED Diocesana Fernando cuenta cómo ha sido su camino de fe y de discernimiento vocacional en estos años. Disponible en http://www.sanjosedemayo.diocesis.ws/ordenacion_diaconal_fernandoperera.htm
Nació en Canelones el 4 de enero de 1984. paso previo al sacerdocio. Sus primeros estudios fueron en la Escuela Nº 41 de Santa Lucía y la Escuela 105 de San José. La secundaria en el liceo Nº1 de la ciudad de San José de Mayo. El 21 de febrero de 2003 ingresó al Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", culminando allí sus estudios de Filosofía y Teología en 2010.
En la pasada celebración de la Misa Crismal efectuó su profesión de fe y promesa de celibato, pasos previos a la Ordenación sacerdotal.
Fernando eligió como lema para su Ordenación: "Lo que hemos visto y oído no lo podemos callar", frase de los Hechos de los Apóstoles (Hch. 4, 20). Celebrará su Ordenación diaconal en la Parroquia Nuestra Señora de Luján en Trinidad, donde estuvo varios años acompañando pastoralmente esa comunidad.
Actualmente trabaja pastoralmente junto al Padre Marco Antonio Jorquera en la comunidad de la Parroquia de Ecilda Paullier.
DIÓCESIS DE FLORIDA Pascuesta con el Consejo Parroquial de la Catedral
El Consejo Parroquial, ha celebrado su Pascueta. Después del párroco agradecer por todo el servicio de los integrantes en los días de la semana santa y de recordar las próximas actividades: Homenaje al Beato Juan Pablo II el próximo 8 de mayo y la visita que realizarán los obispos del CELAM al Santuario de la Virgen el 20 de mayo, pidió a Mons. Martín la bendición dando así inicio al compartir con todos los integrantes del Consejo Parroquial.
Fue un espacio de esparcimiento e integración, donde no faltaron las anécdotas y las risas, la alegría y la fraternidad, propias del Resucitado.
Fuente: http://www.santuariovirgentreintaytres.com/noticias.php
Carta del Obispo de Mercedes en el Domingo del Buen Pastor El Obispo de Mercedes, Mons. Carlos María Collazzi, dirigió una carta a toda la familia diocesana con motivo de la celebración del Domingo del Buen Pastor y la realización de la Colecta del Fondo Común Diocesano.
Texto de la carta de Mons. Carlos Collazzi
DIÓCESIS DE MELO
En esta semana el Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, siempre acompañado por integrantes de la Vicaría Pastoral, visitó otras tres parroquias, manteniendo reuniones con los respectivos Consejos Parroquiales.
El lunes estuvo en la Parroquia Catedral, el martes en Santo
Domingo Savio, ambas en Melo y anoche en la Parroquia Santísimo
Sacramento de Vergara. En las tres parroquias, como viene haciéndolo hasta ahora, el Obispo escuchó a los delegados de los diferentes grupos, que presentaron la marcha de las actividades pastorales y plantearon algunas inquietudes, especialmente respecto a la formación de los agentes pastorales, los problemas de la perseverancia en la catequesis, las dificultades para llegar a los jóvenes de hoy y la necesidad de la misión.
El próximo domingo, la Parroquia Santo Domingo Savio recibirá al Obispo en la Misa de las 19 horas, para celebrar a su santo patrono.
En la mañana del 1 de mayo la Parroquia San José Obrero de la ciudad de Melo celebró su fiesta patronal, en el marco especial de este Domingo de la Divina Misericordia y de la Beatificación de Juan Pablo II. A pesar del incierto estado del tiempo, la comunidad se hizo presente, colmando el templo parroquial. El Obispo Diocesano, Mons. Heriberto Bodeant, presidió la Eucaristía, acompañado del P. Miguel y de los diáconos Mario y Néstor. Un gesto emotivo, y en relación al Día de de los Trabajadores, de quien San José es patrono, fue la unción de las manos de los fieles, que realizaron el P. Miguel y el Obispo.
Cursillistas de la Diócesis de Melo se reunieron el pasado fin de semana para la preparación del próximo Cursillo de Cristiandad para hombres, a realizarse dentro de dos meses. La preparación espiritual con la oración, la profundización en los temas y la metodología, la organización de los equipos que cubren los diferentes aspectos de la realización del Cursillo, la previsión de detalles prácticos serán los asuntos que ocupen al grupo en estos dos días. Mons. Heriberto Bodeant se hizo presente con un breve saludo, animándolos en este empeño, y pidiendo para ellos en forma especial la intercesión del Beato Juan Pablo II.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
Propuestas espirituales de Manresa
MISIÓN FAMILIAR ¿Tiene sentido hacer una casa sin un plano? Nuestra familia necesita hacer planes para crecer. Un espacio ideal para compartir con todo el núcleo familiar –padres con hijos-, y pensar juntos mejores planes para crecer en familia. Guían: Familia Garrone Deicas. Sábado 14 de Mayo de 15 a 19 hs. Requiere inscripción previa.
RETIRO “UN ESPACIO PARA EL ESPÍRITU”. Cuando estás en medio del oleaje y la tormenta, y no ves las cosas claras; cuando todo parece hundirse, diluirse o escurrirse, puedes tomar un poco de distancia, reflexionar y descubrir que Jesús está ahí, sosteniéndote. Guía: P. Pablo Lamarthée sj. Domingo 8 de Mayo de 9,30 a 18 hs. Requiere inscripción previa.
¿REENCARNACIÓN? ¿RESURRECCIÓN? ¿COMUNICACIÓN CON LOS MUERTOS? ¿QUÉ CREEMOS LOS CRISTIANOS? La vida después de la muerte y las razones para nuestra esperanza. Presenta: P. Miguel Pastorino. Tres jueves de Mayo: 12, 19 y 26 de 19,30 a 21,30 hs. Requiere inscripción previa.
CONTEMPLATIVOS EN LA ACCIÓN Ejercicios Espirituales para transitar por la vida con la mirada de Dios. Destinado a quienes hayan ya realizado los Ejercicios en la vida diaria. Dirige: P. Juan José Mosca sj. Cuartos sábados de mes de 9 a 12 hs. desde mayo a noviembre. Inicio: sábado 28 de Mayo. Cupos limitados.
ESCUELA PARA DAR Y ACOMPAÑAR EJERCICIOS ESPIRITUALES Capacitación de personas para el ministerio de los Ejercicios Espirituales Ignacianos. Guían: P. Pablo Lamarthée sj y Juan José Mosca sj. Requisitos: haber realizado 8 días de Ejercicios o Ejercicios en la vida diaria. Cuartos sábados de mes de 10 a 13 hs de mayo a noviembre. Inicio: sábado 28 de Mayo. Cupos limitados.
Informes e inscripciones: Luis A. de Herrera 4278 - Montevideo Tel 2336 0836 manresa@ucu.edu.uy
Curso anual dictado por el Pbro. Dr. Pablo Peralta Ansorena sobre: “El Evangelio de Marcos: Jesús nos hace sus discípulos”
2dos. y 4tos. lunes de mes de 19:30 a 21 horas.
Comienzo: 25 de abril
Costo: $ 250 no socios, $ 100 socios Socios con un año o más de antigüedad GRATIS (para hacer uso del beneficio se debe de estar al día con la cuota social)
Asociación de Estudiantes y Profesionales Católicos. Br. Artigas 1327 entre Chaná y Guaná Teléfono 2 409 02 03
Informes e inscripciones en secretaría: Lunes a jueves de 9 a 12 hrs. y de 15 a 19 hrs. Viernes de 9 a 12 hrs. y de 13y30 a 17y30 hrs
CURSO DE LITURGIA MAYO - JUNIO 2011
AÑO LITÚRGICO I: «LOS TIEMPOS FUERTES: ADVIENTO, CUARESMA Y PASCUA» La Vicaría para la Liturgia invita a integrantes de equipos de Liturgia parroquiales, de comunidades educativas e interesados que deseen profundizar sobre la celebración del «Año Litúrgico I: los tiempos fuertes del Adviento, la Cuaresma y el Tiempo Pascual», a participar desde el 15 de marzo al 21 de junio en el curso regular del Instituto de Liturgia.
El curso se realizará en la sede del Centro Pastoral Arquidiocesano Mons. Jacinto Vera (Río Branco 1430) los martes de 19.30 a 21.30 horas.
Inscripciones: por correo electrónico: ipliturgia@adinet.com.uy; o el primer día de clase a partir de las 19.00 horas.
MARZO 15 La Cuaresma: Origen e historia. La estructura en el Misal de Pablo VI. Los Domingos de Cuaresma: Sentido a través de las lecturas y los textos eucológicos. Pbro. Dr. Roberto Russo
22 Domingo de Ramos en la Pasión del Señor: Los textos del Misal de Pablo VI. Orientaciones litúrgicas-pastorales. R.P. José Carlos de Souza sac
29 Introducción al Triduo Pascual: La Cena del Señor. Origen e historia del Triduo Pascual. Orientaciones litúrgicas-pastorales. Pbro. Dr. Roberto Russo
ABRIL
5 Viernes Santo de la Pasión del Señor: Sentido a través de las lecturas y los textos eucológicos. Orientaciones litúrgicas-pastorales. Pbro. Lic. Juan Carlos Spera
12 Vigilia Pascual: Sentido a través de las lecturas y los textos eucológicos. Orientaciones litúrgicas-pastorales R.P. José Carlos de Souza sac
26 Misa del Domingo de Pascua. Orientaciones litúrgicas-pastorales. La celebración del Tiempo Pascual: Los textos bíblicos y eucológicos. R.P. Rafael Costa sdb
MAYO
3 Los misterios de la Ascensión y de Pentecostés: Orientaciones litúrgicas-pastorales Pbro. Lic. Juan Carlos Spera
10 La iconografía del Cristo crucificado Pbro. Dr. Ricardo Ramos
17 La iconografía del Cristo Pascual Pbro. Dr. Ricardo Ramos
24 Adviento: Origen e historia. La estructura en el Misal de Pablo VI. Pbro. Dr. Roberto Russo
31 Los Domingos de Adviento R.P. José Carlos de Souza sac
JUNIO
7 La fiesta de la Navidad R.P. Rafael Costa sdb
14 La Fiesta de la Epifanía R.P. José Carlos de Souza sac
21 La fiesta del Bautismo del Señor Pbro. Ignacio Muñoz
Inscripción $ 200 Mensualidad $ 200
Centro Pastoral Arquidiocesano Mons. Jacinto Vera Río Branco 1430 2900 44 04/2900 16 73 int. 19
Beato Juan Pablo Ii: Homilía De Benedicto XVI En la ceremonia de beatificación
CIUDAD DEL VATICANO, domingo 1 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la homilía que el Papa Benedicto XVI pronunció hoy durante la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II, en la Plaza de San Pedro.
Benedicto XVI: Es necesario aprender a rezar Hoy en la Audiencia General
América Latina: Hacia el compromiso ciudadano de los fieles laicos Seminario del departamento Justicia y Solidaridad del CELAM
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